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Entrevistas Nexofin

Entrevista a Ignacio Bottaro: armado de libros, vocación por el periodismo y la situación de la educación argentina

En diálogo con Nexofin, el cronista de América TV y A24 comenta sus primeros recuerdos en los medios, comparte su experiencia al redactar la novela ‘El Cuaderno Crudo’ y explica sus próximos proyectos

En Ignacio Bottaro se despertó desde muy chico una firme vocación por el periodismo. Comenzó a escribir a los 14 años, cuando obtuvo un reconocimiento en el Festival de Arte del Gobierno de la Ciudad.

Luego de nueve años en distintas aéreas de la extinta FM de ESPN, el Licenciado en Periodismo realizó un importante paso en su carrera y hoy se destaca como cronista de los canales América TV y A24.

“Cuando se abrió la oportunidad de pasar a estar adelante de cámara, intenté trasladar esa dedicación que mostré cuando me desempeñaba en la redacción”, explica Bottaro a NEXOFIN.

Otro punto a destacar es su rol como escritor: en el 2018 publicó la novela “El Cuaderno Crudo”. Además de hablar del desamor, el libro indaga sobre las consecuencias del encierro en la psicología del protagonista.

“El proceso no fue nada lento. Lo que hace al tiempo que uno le dedica a la redacción de una obra literaria lo podes dividir en dos: lo que efectivamente uno se la pasa escribiendo y lo que ya escrito necesita para que se asiente y sea revisado”, recuerda el protagonista respecto al escrito.

Al detallar sobre su actual experiencia en el medio ubicado en el barrio porteño de Palermo, el comunicador explica: “En A24 empecé de abajo, construí mi camino a fuerza de trabajar sin parar”.

En diálogo con Nexofin, el cronista de América TV y A24 comenta sus primeros recuerdos en los medios, comparte su experiencia al redactar la novela ‘El Cuaderno Crudo’ y explica sus próximos proyectos.

Nexofin (N): Para quiénes no te vieron en televisión, ¿qué te llevó a estudiar la Licenciatura en Periodismo?

Ignacio Bottaro (IB): Ya de muy chico se me despertó una firme vocación por el periodismo. Comencé a escribir a los 14 años cuando gané un Festival de Arte del Gobierno de la Ciudad.

Ahí arranqué en revistas a los 15, participé de la redacción de Olé un tiempo como invitado y siempre buscaba tomar nota de los programas de televisión que me interesaban.

Una vez que terminé el secundario, la opción de ir por la carrera universitaria (USAL) fue por mi interés en la profesionalización del trabajo y tratar de sumar las mayores y mejores herramientas para mi carrera.

N: ¿Cuáles recordás como los mayores obstáculos que debiste sortear en la vida?

¿En la vida? ¡Un poco amplio la verdad! Quizá el cambio de ciudad cuando era chico. Vivía en San Carlos de Bariloche y por un tema familiar debimos mudarnos a Capital Federal.

N: Luego de nueve años en la FM de ESPN, ¿cómo fue el cambio al llegar a A24?

No es fácil pasar de estar casi diez años en una mega empresa y después arrancar de cero en otra mega empresa. En A24 empecé de abajo, construí mi camino a fuerza de trabajar sin parar.

Cuando se abrió la oportunidad de pasar a estar adelante de cámara, intenté trasladar esa dedicación que mostré cuando me desempeñaba en la redacción.

Ignacio Bottaro como conductor de “La Noche en ESPN”

N: Publicaste en el año 2018 la novela “El Cuaderno Crudo”, ¿cómo te llevás con ese proceso de escritura más lenta y trabajada?

Al hablar de “El Cuaderno Crudo” debo ser sincero: el proceso no fue nada lento. Lo que hace al tiempo que uno le dedica a la redacción de una obra literaria lo podes dividir en dos: lo que efectivamente uno se la pasa escribiendo y lo que ya escrito necesita para que se asiente y sea revisado.

El libro en cuanto a tiempo neto de escritura me llevo 3/4 meses, pero en total fue un año. Cuando te aventuras a escribir “largo” sabes que el proceso es otro y que la ansiedad no tiene lugar en todo esto. El libro tiene sus tiempos y hay que saber respetarlos.

N: Y con tu agenda actual, ¿encontrás tiempo para trabajar en otro libro?

Así como te digo que el libro tiene sus tiempos, es como si la agenda propia de ese proceso tiene que coincidir con la de uno y a veces se complica. Estoy terminando un nuevo libro, otra novela psicológica.

Me falta el final nomás, pero requiere de un nivel de liberación mental que hoy por hoy no estoy teniendo y es importante entenderlo para respetar lo que el libro necesita.

Si lo apuras, no cumplirá con lo que consideras que puede dar. No hay que forzarlo mucho. Ya va a salir y espero que esté bueno!

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N: Actualmente, ¿en qué proyectos estás trabajando?

Estoy analizando realizar un nuevo podcast. El año pasado publiqué “1991 – El Último Gran Año del Rock” que me permitió reencontrarme con el mundo radial a través de otra de mis pasiones que es la música, rock especialmente.

Todavía no terminé de definir la temática pero seguramente pronto tenga novedades.

N: Tuviste tu paso como docente universitario, ¿cómo resumirías la situación actual de la educación argentina?

Soy Profesor Universitario recibido por la Universidad Austral. Tengo título habilitante para nivel medio y superior.

Lamentablemente no estoy teniendo tiempo para tomar alguna cátedra lo cual me encantaría para transmitirle a los estudiantes experiencias y consejos de esta profesión.

Respecto a la situación actual de la educación es un tema muy amplio y difícil de analizar en breves líneas. La pandemia evidenció las desigualdades de la sociedad y la falta de capacidad de la dirigencia política para albergar el problema.

Dicho esto, es necesario que desde el Estado se vuelque al ciento por ciento a este tema porque las consecuencias ya se están viendo: la mitad de los chicos que llegan a la secundaria, no la terminan.

N: ¿Fue un error cerrar las escuelas tanto tiempo?

Es sencillo pararnos hoy con la información que tenemos y juzgar decisiones que se tomaron en un momento de muy pocas certezas.

Evidentemente la presencialidad es un factor determinante en el aprendizaje de los primeros ciclos escolares.

Previo a la pandemia teníamos indicadores preocupantes de lectoescritura en alumnos de los primeros grados, con atrasos en la correcta comprensión.

No haber trabajado para el retorno rápido a las aulas ya está trayendo consecuencias lamentables. Es un costo muy alto que va a pagar la sociedad.

N: ¿Algo olvidado qué aprendiste con el aislamiento?

Técnicamente el aislamiento no nos afectó a aquellos que fuimos considerados “esenciales”. Tuve la suerte de salir a trabajar siempre, caminar la calle y ver todas las etapas de aislamiento yendo al canal.

Bottaro realizó un posgrado en la Universidad Austral: el Profesorado Universitario en Educación Media y Superior

N: ¿Cómo nació tu fanatismo por Banfield?

Claramente cuando nos vinimos de Bariloche. Un amigo de mi viejo, Carlos Señal, ex árbitro de Primera, me empezó a llevar a la cancha y fue instantáneo: el Lencho Sola, la gente, el barrio, el estadio, era una energía hermosa.

N: ¿Cuál fue el gol que más gritaste?

Te pongo dos. Estando en la cancha fue sin dudas el 1-0 de Víctor López a Tigre en la penúltima fecha del Apertura 2009.

Newell’s había jugado antes y había ganado, necesitábamos los tres puntos para volver a ser líderes y en el minuto 41 del segundo tiempo ese cabezazo fue de una emoción descomunal.

El otro fue hace poco y estaba en mi casa, en la final del torneo con Boca cuando se moría el partido y Lollo la emboca para ir a los penales.

Me quedé afónico, me tiré al piso, no lo podía creer. Lamentablemente en los penales no tuvimos suerte, pero ese equipo de Sanguinetti nos llegó al corazón.

N: ¿Quién es tu máximo ídolo de la institución?

Uff, muy difícil. No pude disfrutar de Garrafa Sánchez y es una espina que tengo. Como arquero frustrado que soy, siempre tuve una profunda admiración por Christian Lucchetti.

Fue el capitán del equipo campeón, debutó en la primera del club siendo un nene y levantó la copa como nuestro referente.

La única vez que lloré por un jugador en la cancha fue en un Banfield-Atlético Tucumán y todo el estadio empezó a ovacionarlo cuando se acercó a la tribuna Valentín Suárez. No pude soportar verlo con otra camiseta y la emoción me invadió.

Darío Mizrahi, Martín Angulo, Ignacio Bottaro y May Martorelli en el programa Vivo el Domingo en el canal A24

N: Vamos con un pequeño ping-pong, ¿una cobertura como cronista que recuerdes con gracia?

Fue en radio, el Rock in Rio 2017. Fueron cinco días de cobertura en la Copa del Mundo de la música. Una experiencia inolvidable.

N: ¿Libro que recomiendes?

En inglés “A Sangre Fría” de Truman Capote y en español “El Túnel” de Ernesto Sábato.

N: ¿Radio o televisión?

Las dos.

N: ¿Frase de cabecera?

En mi programa de radio en ESPN cerraba siempre con esta frase: “Siempre con una sonrisa y siempre para adelante”

N: Para cerrar en un concepto, ¿Ignacio Bottaro es…?

Un soñador dispuesto a cumplir esos deseos.

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