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Seguridad

Rosario narco: dos comisarias fueron baleadas en 24 horas

Por los hechos hay siete detenidos y se secuestraron armas y dinero; pese a los ataques, no hubo heridos

La violencia del narcotráfico continúa arraigándose en la cotidianidad de Rosario y este sábado dejó un nuevo lamentable hecho luego de que se reportara que, en episodios no relacionados, dos comisarias fueran baleadas en un lapso de 12 horas. Se trata de las sedes policiales de Barrio Ludueña y luego en la vecina Empalme Graneros.

Durante la madrugada, dos hombres que se movilizaban en moto hicieron al menos 18 disparos contra el frente de la Comisaría 12, en Barrio Ludueña, ocasión en la que también recibió algunos disparos un patrullero que estaba frente a la sede policial. Cuando se produjo el ataque, en la esquina de Casilda y Solís, afortunadamente no hubo heridos entre el personal policial, uno de cuyos móviles intentó perseguir a los atacantes, pero no pudieron dar con ellos.

El otro ataque a una comisaria rosarina se produjo este sábado a plena luz del día. Eran las 15.30 y el frente de la Subcomisaría 24ª, ubicada en Juan José Paso y avenida Sabin, en Empalme Graneros, fue también objeto de una lluvia de balas, y tal como había ocurrido en el caso anterior, el personal policial resultó ileso. Los agresores escaparon sin que hasta el momento haya rastros de su paradero.

Respecto a la balacera a la sede policial de Barrio Ludueña, las primeras investigaciones derivaron en una serie de tres allanamientos donde se detuvo a 7 personas y se secuestraron armas, chalecos antibalas y decenas de proyectiles.

Según informó Perfil, uno de los domicilios allanados se encuentra en Arévalo y Magallanes, a tres cuadras la casa que fue blanco de un ataque sicario. En el lugar se incautó un revólver calibre 38 cargado y balas calibre 9 milímetros, además de dos chalecos antibalas. Y en Montevideo al 7300 se demoró a tres hombres y dos mujeres y se secuestraron dos pistolas 9 mm, una calibre 40, cargadores extensibles y comunes, y una mochila con balas. En tanto en Los Chingolos al 300, en Cabin 9, fueron apresados un hombre y una mujer con cargadores de distintos calibre y gran cantidad de municiones 9 milímetros.

“Es una situación traumática, uno no se lo espera. Son hechos aislados que no se cometen frecuentemente pero que expone, para las personas que no saben, el compromiso que tienen las fuerzas de seguridad que salen todos los días a exponer su vida y muchas veces no son valorados”, destacó en Dos horas pico (Radio 2) el comisario Walter Benítez, a cargo de la seccional 12ª ubicada en barrio Ludueña.

Seguridad

La Brigada de Explosivos detonó una caja sospechosa que dejaron en el Congreso

Se desplegó un operativo de seguridad cortando la avenida Entre Ríos pero finalmente fue una falsa alarma.

Una caja negra apoyada en la reja perimetral del Congreso de la Nación activó la alerta del personal de seguridad. La Brigada de Explosivos de la Policía Federal se acercó para realizar la inspección correspondiente y determinar si se trataba de un objeto amenazante.

El personal de la Policía y la Brigada montaron un procedimiento de seguridad, donde se cortó la avenida Entre Ríos para examinar el presunto artefacto explosivo. La Brigada de Explosivos llegó a la conclusión de que la caja podía llegar a ser peligrosa y tomaron la decisión de detonarla.

Finalmente se trató de una falsa alarma, ya que en el interior no se encontraron elementos explosivos sino que simplemente había manuales y libros.

Por el momento se desconocen los motivos sobre por qué la caja fue dejada en las escalinatas del Congreso y si hubo algún tipo de intencionalidad. Las autoridades se encuentran investigando las cámaras de seguridad de la zona para identificar a la persona que depositó el objeto.

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Seguridad

Insólito: en Rosario los vecinos encadenan sus autos y les sacan las ruedas para que no se los roben

El oeste de la ciudad es una de las zonas más afectadas por este modus operandi: “No se puede vivir más”, se lamentó uno de los vecinos.

La incesante ola de delincuencia que azota a la ciudad de Rosario, obliga a los habitantes de las zonas más calientes a ingeniárselas para dificultarle a los delincuentes que se apropien de lo ajeno.

Es el caso de los vecinos de la zona oeste de la ciudad que, preocupados por los constantes robos de vehículos, se vieron obligados a atarlos con cadenas a arboles o columnas y hasta hay quienes le sacan la batería y las ruedas para evitar que se los roben.

“Todos los días le saco la rueda porque yo sufrí otro hecho de inseguridad y ante todos estos hechos no me queda otra que venir y quitarle la rueda. Cuando tengo que salir, tengo que volver a colocarla y tratar de esa manera de que se me lleven el vehículo. Le saco batería y rueda”, comento Horacio, en dialogo con el medio local Rosario 3.

El hombre es una de las victimas que debió adoptar estas insólitas estrategias: “El robo de baterías es normal, a mí ya me la sacaron una vez. No sólo la batería, veo que el modus operandi es que te sacan el auto a la rastra, entonces dije que le sacaré una rueda. Y si esto no es suficiente le sacaré otra. No sé”.

Una de las personas más preocupadas en el barrio es Chipi, el mecánico de la zona cuyos vehículos que le confían sus clientes deben pasar la noche en la calle para continuar al día siguiente con los arreglos. En diálogo con el programa El Contestador, de Radio 2, aseguró que le saca las ruedas a todos los autos pero que ni así se confía: “No me quedo tranquilo, nos levantamos a la madrugada con mi señora y miramos por la ventana si están los autos”.

Tras revelar su estrategia, se lamentó: “No se puede vivir más. La traba para el volante ya no es segura, los muchachitos tienen todas las mañanas y se lo llevan igual”.

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Seguridad

Video: así fue baleado el joven de 19 años, atacado por dos policías de la bonaerense

Tomás Lautaro Kruger volvía de una fiesta, se detuvo frente al barrio privado donde vive a esperar la autorización para ingresar. Recibió tres disparos: está internado y tiene una fractura.

El joven de 19 años habría pasado varios semáforos en rojo e ignorado la señal de alto del patrullero. Cuando esperaba la autorización de ingreso del barrio privado en donde vive, los policías chocaron la camioneta Toyota Hilux negra, que pertenece al padre de Tomás, y le dispararon en las piernas y en un brazo.

Hasta el momento, hay dos efectivos imputados por “lesiones agravadas”, mientras que Tomás Krüger está internado y fuera de peligro. Por otra parte, los medios de comunicación no tardaron en ir en busca de las declaraciones de sus familiares y fue su padre quien habló.

El padre del joven de 19 años habló, esta mañana, con Crónica TV, en dónde dio su versión de los hechos.

“Es un pibe al que le falta calle, pero tampoco para que lo traten así”, y que “no era para balearlo, porque no tenía ningún tipo de arma”, expresó Carlos Krüger acerca del violento episodio en el que su hijo, que estaba venía a bordo de la camioneta 4×4, que le prestó para que no tenga que viajar en transporte público, momento en el que recibió tres disparos en las piernas.

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