Seguinos en nuestras redes

Entrevistas Nexofin

Entrevista a Lourdes Marchese: casos policiales, la causa Cabezas y el rol de la Justicia

En diálogo con Nexofin, la abogada y periodista de Radio Nacional, MDZ Online y LN+ describe su amor por uno de los principios generales del derecho, recuerda su etapa trabajando en el esclarecimiento del asesinato del reportero gráfico y detalla el proceso de escritura en sus libros junto a Lucía Salinas

Lourdes Marchese siempre se identificó con el mundo de la comunicación y la Justicia. Desde muy chica, en Bahía Blanca, les pedía a sus padres que la llevaran a las radios o los programas de TV. Otra de sus primeras pasiones está vinculada a la escritura.

Su formación académica incluye el Instituto Superior en Ciencias de la Comunicación Social de la misma ciudad, la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires y el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal.

Marchese trabajó en varios medios de comunicación, entre ellos, Radio América, Canal 26, América TV y Radio con Vos. Otro punto a destacar es que está acreditada en Tribunales y la Corte Suprema de Justicia por Radio Nacional (donde fue productora, cronista y columnista de judiciales).

Un hecho lamentablemente trágico en la historia argentina le hizo tomar la decisión de ser periodista y, años más tarde, inclinarse por el derecho: la muerte de José Luis Cabezas el 25 de enero del año 1997. Lourdes trabajó como letrada en la causa del asesinato al reportero gráfico.

“El día que fuimos con Norma y José a Pinamar para realizar la reconstrucción de la zona liberada, verlo al comisario Gómez con las manos esposadas. Son muchos los recuerdos, que podría estar horas hablando”, explica Marchese a NEXOFIN sobre el recordado crimen a 15 kilómetros de la ciudad balnearia.

Actualmente se la puede seguir en la pantalla de LN+ en los programas +Info a la tarde (junto a Paulino Rodrigues y Javier Lanari) y Hora 17 (presentado por Pablo Rossi).

Además, escribe para el sitio MDZ Online y en el mes de marzo verá la luz su tercer libro en coautoría de su amiga Lucía Salinas. Anteriormente, ambas hicieron Los arrepentidos y Prisioneros: relatos de la vida carcelaria (Editorial Galerna).

En diálogo con Nexofin, la abogada, mediadora, periodista judicial de Radio Nacional, MDZ Online y LN+ describe su amor por uno de los principios generales del derecho, recuerda su etapa trabajando en la causa de José Luis Cabezas y detalla el proceso de escritura en sus libros junto a Lucía Salinas.

Nexofin (N): Sos oriunda de Bahía Blanca, ¿por qué elegiste estudiar Abogacía y Periodismo?

Lourdes Marchese (LM): Siempre me gustó la comunicación. Desde muy chica les pedía a mis padres que me llevaran a las radios o programas de TV. Y en el colegio, las profesoras me decían “Defensora de pobres y ausentes”, creo que la frase habla por sí sola.

Pero un hecho lamentablemente trágico fue el que me hizo tomar la decisión de ser periodista y años más tarde abogada. La muerte de José Luis Cabezas. En mi vida fue un antes y un después y fíjate las vueltas de la vida: terminé trabajando en la causa.

N: En un rubro como el judicial, ¿a quiénes destacas entre tus colegas mujeres del medio?

Lógicamente y no lo tengo que pensar mucho, a mi amiga Lucía Salinas. Con ella escribí 3 libros. El último está por salir.

Y después podría decirte, siempre hablando de mujeres: Patricia Blanco. Aunque cuando empecé en el periodismo y no hacía judiciales me encantaba ver y escuchar a Vanesa Petrillo. Son todas grandes colegas.

N: Justo lo mencionaste en la primera respuesta… Se cumplieron 25 años, ¿qué recordás de tu etapa trabajando en la causa del asesinato de José Luis Cabezas?

Ufff me produce mucha nostalgia. Conocer a Norma y a José fue una de las cosas más maravillosas. Dos padres luchadores y siempre lo digo y seguiré repitiendo Alejandro Vecchi, el abogado de la familia fue mi mentor en Buenos Aires.

Tenía 20 años por entonces y me vine a Buenos Aires, un mundo desconocido. Recuerdo un cartel en el techo del estudio que decía “Ojo teléfono pinchado”.

Recuerdo ese fin de semana que entraron desconocidos al estudio, dieron vuelta todo y dejaron un mensaje escrito en aerosol en las paredes con la frase “Déjense de joder”.

También permanecen en mis recuerdos los viajes a Dolores o La Plata. El día que fuimos con Norma y José a Pinamar para realizar la reconstrucción de la zona liberada, verlo al comisario Gómez con las manos esposadas.

Son muchos los recuerdos, que podría estar horas hablando.

N: ¿Cuál es tu mirada sobre la relación del presidente con la Corte Suprema?

Mira, la verdad es que el presidente fue virando en su modo de ver al Máximo Tribunal, antes de llegar a la presidencia, mismo en campaña los elogiaba.

Con el paso del tiempo fue modificando su modo de verlos y la semana pasada hizo una crítica y se refirió a la marcha del 1F como una expresión de la sociedad. Vuelvo a decir: hoy la política y la justicia se retroalimentan.

Pero si recordás cuando Fernández presentó el informe de un grupo de juristas en la Rosada e invitó a los cortesanos, la única que fue era Elena Highton de Nolasco con quien sí tenía muy buena relación y vale recordar también que ella misma previo a presentar su renuncia lo habló con él, antes que con sus colegas.

N: ¿Qué opinión tenés sobre los conceptos de “mesa judicial” y “lawfare”?

Personalmente no creo que en la Argentina exista el lawfare. Si existieron y existen procesos judiciales que pueden estar bien o mal instruidos. Y si un juez actúa mal hay mecanismos para poder sacarlo.

Si bien es una palabra que se puso de moda en nuestro país, nació en los Estados Unidos a principios del Siglo 21 en el ámbito de las Fuerzas Armadas.

Desde distintos sectores del poder consideran que cuando se abre un proceso judicial para investigarlos por presuntos actos de corrupción, es nada más ni nada menos que persecución judicial.

Y en mi criterio y el de la justicia penal rige el principio de inocencia hasta que se demuestre lo contrario con una sentencia confirmada. Y hoy con los cambios en el código. Para que una sentencia quede firme tiene que llegar a la Corte.

En cuanto a la mesa judicial: desde lo fáctico hablamos de la mesa de trabajo que tenía el gobierno de Mauricio Macri para asesorarlo en cuestiones jurídicas. La justicia investiga si esa mesa era para fines ilícitos.

Si se cometieron delitos en nombre de lo que el gobierno de Macri consideraba derecho, deberán ser juzgados. Pero como te digo la última palabra la tendrá la justicia.

Te puede interesar:

N: Hablemos de casos policiales en la memoria colectiva, ¿podés contar alguna anécdota que recuerdes especialmente?

Cromañon. Ese día recuerdo que estaba en un resto de la calle Coronel Díaz y Charcas. De repente, escucho sirenas, empiezo a ver pasar una, dos, cinco ambulancias. Lo primero que pensé fue que algo malo había pasado.

Y veo en la pantalla que Crónica empezaba a hablar de algunos muertos en un incendio, a medida que pasaban los minutos el número iba en aumento. Y las imágenes eran desoladoras. El resto ya lo sabemos.

Por ese hecho trágico se realizaron varios procesos judiciales y le costó el cargo al entonces Jefe de Gobierno Aníbal Ibarra.

Un caso que recuerdo como si fuera ayer y tal vez pocos tengan en su memoria. Fue la desaparición de la familia Pomar. Año 2009, mucho calor, la familia había salido en su auto de vacaciones y se los tragó la tierra. Se tejieron muchas hipótesis.

Tras varios días de búsqueda, y en mi trabajo que me mandaban a recorrer la ruta porque parecía que los habían visto acá o allá. El vehículo fue hallado a la vera de una ruta con todos sus ocupantes fallecidos.

Ese día fuimos todos los medios y en medio del camino los funcionarios dieron una conferencia de prensa. Ese día conocí a Carlos Stornelli que por entonces era el Ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires.

Igual, sobre casos podríamos hablar durante horas. Argentina todos los años lamentablemente tiene una historia nueva para contar.

Paulino Rodrigues, Lourdes Marchese y Javier Lanari en +Info a la tarde (lunes a viernes de 15 a 17)

N: En tu rol de abogada y mediadora, ¿por qué es clave entender el funcionamiento del sistema de justicia para comprender la realidad del país?

La justicia y la política mueven los hilos del país. Creo que lo primero que tenemos que pensar es qué tipo de justicia queremos. Y la actual está aún lejos de lo que necesitamos.

En mi humilde opinión la justicia debe ser accesible a todos, y cuando digo esto me refiero a que cualquiera pueda entender un fallo judicial, es decir, lenguaje claro, más cercanía con la población, mayor transparencia, mayor conectividad.

Todavía tenemos un sistema de justicia vetusto que no llega a todos, y lamentablemente en estos tiempos de grieta asistimos primero a la judicialización de la política y ahora a la politización de la justicia.

Si te pones a pensar hoy todo aquello que no gusta termina en una denuncia judicial. Y todo aquel que falla a contrario del deseo de un político termina igual denunciado. Se retroalimentan. Es la clara demostración del país que tenemos.

N: ¿Cómo ves la relación entre los jueces y el periodismo?

Creo que a ningún magistrado le gusta que hablen mal de su tarea como jueces. Pero el periodismo no está para felicitar por los actos que hacen. Sino para mostrarle a la sociedad eso que escriben. Vuelvo al punto que te mencioné antes.

Si todo fuera más transparente, si hubiera más publicidad de los actos procesales (fallos) todo sería más sencillo y sobre todo si hablaran en lenguaje coloquial.

Suele pasar que cuando un juez no sabe cómo justificar lo que escribe lo hace de modo tal que pocos entiendan. Pero repito, la relación puede ser buena o mala pero nuestra tarea es otra.

Además, en temas judiciales, para mí lo mejor es no opinar sino informar y que la sociedad saque sus conclusiones.

N: ¿Es más importante la seguridad jurídica que la verdad en ocasiones?

La seguridad jurídica per se, es la certeza del derecho de que determinada acción tiene consecuencias jurídicas. Por lo tanto no pondría en grado de importancia con la verdad.

Porque también podríamos decir que mi verdad no es la misma que la tuya y así podríamos estar todo el día. En nuestro país estamos regidos por la Constitución Nacional. Y lo más importante es que se respeten esas garantías.

Lourdes Marchese, Pablo Rossi y Javier Lanari en Hora 17 (lunes a viernes de 17 a 18)

N: En lo personal, ¿cómo es tu vida después de tu jornada laboral en Radio Nacional y LN+?

¿Vida? ¿Qué es eso? Me levanto muy temprano, hago judiciales para Nacional hasta las 14; de ahí salgo volando para el canal hasta las 18 y cuando llego a casa me pongo a escribir para MDZ.

Ahora por suerte estoy más tranquila pero hasta diciembre también tenía un programa radial con Lucía (Expediente X) donde hablamos de casos judiciales con los protagonistas de las historias y además hasta diciembre que entregamos el último libro que verá la luz en marzo era hacer entrevistas, escribir y así. Casi no tenía vida.

Ahora estoy tratando de volver a hacer algo de deporte de a poco aunque sea dos veces por semana y en general cada 15 días me gusta ir al teatro (mi otra pasión porque estudié desde los 5 años y me di el gusto en Buenos Aires de tomar clases con Lito Cruz) y algo de lo que no puedo prescindir es de ver a mis amigas para una cena aunque sea cada 15 días o una vez al mes.

Y a la noche en casa al menos dos horas se cena, se charla un rato y si hay resto aunque sea algún capítulo de una serie.

Te puede interesar:

N: ¿Qué reflejan tus trabajos de vos misma?

Trabajo, esmero. Nadie nunca me regaló nada. Todo siempre me costó, pero soy perseverante, respetuosa y me gusta trabajar bien. Como te dije antes, no me gusta opinar sino más bien informar o explicar los tecnicismos.

No me gustan las agresiones, razón por la cual no me gusta interactuar mucho en Twitter. Hay mucha agresión. Después vos me ves en la TV con mucha seriedad. La gente me dice que no me río. Pero, ¿cómo me voy a reír con los temas que cuento?.

En la vida personal soy otra. Muy divertida. Mis afectos se divierten mucho conmigo porque soy graciosa, aunque no parezca.

Ahh y sencilla. Si fuera por mí viviría en joggineta y fuera del canal no uso makeup. Eso sí, siempre cremas y buen perfume. Amo los buenos aromas.

Guadalupe Vázquez, Francisco “Pancho” Olivera y Lourdes Marchese

N: Quiero retomar un punto que mencionaste. Vas a publicar tu tercer libro junto a Lucía Salinas, ¿cómo te llevás con ese proceso de escritura?

Uffff pasó por todos los momentos: risas, llanto, bronca cuando te patean una entrevista y la adrenalina cuando tenés que cumplir con los plazos. Quedas agotado. Pero cuando sale el producto la sensación es de alivio y mucha satisfacción.

Mira, yo de chica escribía mucho porque me gustaba. Tuve después una profesora de literatura que era tan exigente (a quien hoy valoro) pero llegué a odiar.

Y un día en un pasillo de Comodoro Py le digo a Lucía: “Sabes que tengo muchas ganas de escribir un libro, acompáñame a ver una fuente”. Cuando salimos de ese despacho me dice: “¿De verdad querés?, hagámoslo”. Y así fue que nos metimos en el primero.

El día que lo presentamos, la editorial nos pidió el segundo y finalmente llegó el tercero. Es una trilogía y por un tiempo me despido de escribir; mi sueño era uno y terminaron siendo tres.

El problema es que uno no solo tiene el día para dedicarse a investigar y escribir. También tenés otros trabajos, en mi caso tres. Y una vida de pareja a la que le tenés que dar su espacio también.

Lucía Salinas y Lourdes Marchese escribieron los libros ‘Los arrepentidos’ y ‘Prisioneros: relatos de la vida carcelaria’

N: Vamos con un pequeño ping-pong, ¿un personaje que te gustaría entrevistar?

Angelina Jolie. Me parece en sí un personaje interesante. Ese es mi lado más farandulesco. De la política me encantaría hacer una mesa con líderes mundiales.

N: ¿La mejor primicia que diste?

No diría la mejor. Pero el día que murió Néstor Kirchner tuve la primicia y en la radio no me dejaron darla. Otra primicia que tuve fue la pericia de Gendarmería en el caso Nisman. No sabía si darla o no.

N: ¿Medio predilecto para enterarte de las noticias?

Leo todo. No me quedo con uno solo. Leo y veo.

N: ¿Radio o televisión?

Ambas. Radio hago desde que tengo uso de razón y menos operadora y locutora pasé por todos los sectores y la conozco bien. Ahí me hice y formé. La tele la amo, porque amo la imagen. Cada una tiene su magia.

N: ¿Frase motivacional?

La de Caballos salvajes. Y la de La sociedad de los poetas muertos.

N: Para cerrar en un concepto, ¿Lourdes Marchese es…?

Es una chica que vino del interior, que día a día aprende algo nuevo y busca mejorarse, cuya competencia es con ella misma y que ama trabajar en equipo. Amante de la justicia y de buscar consensos.

Entrevistas Nexofin

Entrevista a Julián Mozo: recuerdos del básquet, el Draft de la NBA y el impacto de Michael Jordan

En diálogo con Nexofin, el periodista de Infobae, Página 12 e IP habla de su infancia en Coronel Dorrego, detalla el origen de su libro sobre Emanuel Ginóbili y recuerda su etapa como Director de Comunicaciones de la Confederación Argentina de Básquet y de la Liga Nacional

Nacido cerca de una zona muy identificada con el básquet argentino como Bahía Blanca, Julián Mozo siempre tuvo en claro que iba a seguir la carrera de periodismo.

“Desde los nueve años ya tenía cuadernos donde anotaba y hacía un seguimiento del fútbol, tenis, automovilismo… todo tipo de deportes”, recuerda el periodista a NEXOFIN, en el ciclo “Charlas de WhatsApp”.

Inició su carrera profesional en la revista Sólo Básquet en 1996 y luego pasó 17 años en el Diario Olé. En la actualidad se encuentra en el sitio Infobae, el diario Página 12 y recientemente se incorporó al programa Deportivo IP en el canal IP.

Un punto a destacar de su trayectoria fue en el año 2013: escribió el libro sobre la vida de Emanuel Ginóbili llamado “El señor de los talentos”.

Detalle a tener en cuenta: tiene la certificación de Lionel Messi; el actual jugador del Paris Saint-Germain de Francia es el autor del prólogo.

“Está diagramado con que cada capítulo es un talento de él; es una persona que nació con algunos talentos y los que no tuvo los perfeccionó, mejoró o los desarrolló…”, explica el oriundo de la ciudad de Coronel Dorrego, ubicada al sur de la provincia de Buenos Aires.

En diálogo con Nexofin, el periodista de Infobae, Página 12 e IP habla de su infancia en Coronel Dorrego, detalla el origen de su libro sobre Emanuel Ginóbili y recuerda su etapa como Director de Comunicaciones de la Confederación Argentina de Básquet y de la Liga Nacional.

Nexofin (N): ¿Cuándo decidiste incursionar en el periodismo?

Julián Mozo (JM): Lo tuve claro de muy chiquito. Desde los nueve años ya tenía cuadernos donde anotaba y hacía un seguimiento del fútbol, tenis, automovilismo… todo tipo de deportes.

Hacía como crónicas; desde que estaba en mi pueblo sabía que iba a estudiar eso.

A uno siempre le decían “Hay otras carreras mejores con más salida laboral”. Contra la pasión y la determinación para hacer algo no se puede.

N: ¿Quiénes son tus referentes en el medio?

No tengo muchos; no soy de seguir a personas puntuales para ver lo que hacen. Si hay periodistas que respeto y que me gustan como puede ser Juan Pablo Varsky, Miguel Simón, Ezequiel Fernández Moores… hay muchos, difícil mencionarte ahora alguno.

Van más del periodismo más puro y duro de la vieja escuela: contar historias, hacer algo diferente, chequear la información… cosas que deberían ser básicas, pero que gran parte de estos periodistas y otros hacen habitualmente.

N: ¿Cuál es el primer recuerdo de básquet que tenés?

De toda la vida porque yo soy de un pueblo llamado Coronel Dorrego, a 100 km de Bahía Blanca que es la capital del básquet. Prácticamente, al mismo momento de recibir una pelota de fútbol, recibimos una de básquet.

Mi viejo jugó al básquet, mi hermano jugó al básquet… yo jugué en la Liga Nacional. Me crie muy cerca de Bahía Blanca que en ese momento tenía tres equipos de Liga (Club Atlético Pacifico, Club Estudiantes y Club Olimpo).

Consumíamos mucho básquet y tuve claro siempre que me encantaba tanto como el fútbol y que muy probablemente me iba a dedicar a eso: a ser periodista de básquet.

N: Actualmente estás en Infobae, Página 12 e IP, ¿cómo te organizas con la rutina?

Me voy organizando de acuerdo a las prioridades. Las notas tanto de Infobae como Página 12 me llevan mucho tiempo; lo de IP es nuevo y trabajo los fines de semana.

Después, me ocupa mucho tiempo trabajo en difusión (medios masivos con deportistas, empresas, gobernaciones que me contratan) de eventos.

Las notas que armo me llevan mucho tiempo porque me gusta investigarlas, hacerlas bien, con detalle, contar historias que dejen algo, que inspiren, motiven y no me gusta hacer cosas cortitas y superficiales.

Me organizo, sobre todo con el tema familiar (tengo dos hijas). No es sencillo; habitualmente, soy bastante organizado, metódico y relativamente rápido para hacer las cosas.

Te puede interesar:

Entrevista a Julio Lamas: inagotable pasión por la Liga Nacional de Básquet y un desafío en el lejano Oriente

Entrevista a Cecilio Flematti: búsqueda y comunicación de las fuentes del fútbol

Entrevista a Sofía Martínez: un cambio profesional, su primera cobertura y la actualidad del fútbol femenino

N: Charlaste con muchas personalidades a lo largo de tu carrera, ¿a quién te gustaría entrevistar y aún no pudiste?

No sé si tengo una persona que me faltó entrevistar. La verdad es que todo lo que me ha tocado… todas las estrellas argentinas o Roger Federer, LeBron James, Kobe Bryant, Gregg Popovich… podría nombrar a Phil Jackson como uno.

Rafael Nadal es un deportista que me hubiera encantado entrevistar. Tuve la suerte de ir a muchos torneos (Juegos Olímpicos, finales de NBA y mundiales de básquet) y tener la chance de cruzarme con muchas figuras que la verdad me demostraron porque son figuras: muy sencillas y muy buenas entrevistas; pudiendo sacarle el jugo a estar algunos minutos con estas personalidades.

N: Observaste varios partidos, estadios y eventos deportivos pero, ¿qué basquetbolista te ha impresionado más?

Sin duda que Michael Jordan. Tuve la suerte de cubrir dos finales de la NBA cuando estaba él (sus dos últimas prácticamente en 1997 y 1998 ahí en la cancha). No solamente desde el punto de vista deportivo sino lo que él irradiaba como persona.

No soy cholulo y nunca me pasó quedar impactado con la presencia de un deportista y con él si me pasó. Cuando me lo cruce en un vestuario cuando tuve que hacer una pregunta en una conferencia de prensa sentí la presión que no había sentido (y que no volví a sentir nunca más).

Más allá de lo deportivo que fue una cosa sin parangón, el impacto de estar con alguien que irradiaba otra energía también fue algo para destacar.

N: Escribiste en el año 2013 el libro “El señor de los talentos” que habla sobre la vida de Emanuel Ginóbili, ¿cómo surgió esa investigación?

Cuando me lo propusieron yo estaba en Olé en ese momento. La idea mía era hacer otra cosa que no era contar la vida de él.

De hecho, “El señor de los talentos”, está diagramado con que cada capítulo es un talento de él; es una persona que nació con algunos talentos y los que no tuvo los perfeccionó, mejoró o los desarrolló… de esa manera surgió: buscando realmente contar las cosas que lo hicieron diferente a un chico que no nació predestinado (como puede ser Kobe, LeBron o Messi) a ser un súper crack.

Él no nació para serlo; se construyó como tal y me parece que esa construcción era interesante profundizarla.

N: ¿Tenés pensado realizar otro y sobre qué trataría?

Me hubiera gustado escribir algún libro; pero, con esta demanda que yo mismo tengo de hacerlo con mucha profundidad es difícil.

A veces, se escriben libros superficiales de una manera sencilla y eso no es lo que a mí me gusta y todas las ideas que tuve realmente me podían llevar mucho tiempo y en el día a día que yo tengo no podría hacerlo; esa es la situación, pero, me hubiera encantado realmente.

N: Fuiste Director de Comunicaciones de la Confederación Argentina y de la Liga Nacional, ¿cómo recordás esa etapa?

Lo recuerdo como un gran aprendizaje; fue un año y medio en total. No me interesó ocupar ese cargo por prestigio, dinero… por nada. Era una experiencia más en mi carrera y estaba en un momento ideal para intentarlo.

Me fui orgulloso de lo que hice; nadie puede decir que no trabajé y que no generé un enorme contenido para difundir el básquet.

Apostando a un equipo de trabajo (creía que no podía formar porque nunca había sido jefe); había podido darle oportunidades a muchos chicos jóvenes que realmente tienen un talento y con algunas cosas nuevas (como transmisiones de Twitch).

Sobre todo, darle mucha difusión a no solo la selección mayor masculina, sino al básquet adaptado, femenino… muchas de las cosas que yo propuse o prometí y creo que cumplí; me fui tranquilo y sabiendo que di el máximo y que fui fiel a lo que yo prometí.

Te puede interesar:

Entrevista a Iris Otero: TNT Sports, fútbol femenino y la tradición de mirar las carreras de TC

Entrevista a Martín Bachiller: amor por los deportes, historias sobre el golf y una charla con Tiger Woods

Entrevista a Zuca Conti: anécdotas, pasión por el rugby y un deseo para Los Pumas

Entrevista a Danny Miche: tenis en tiempos de coronavirus y la lucha de Vilas por el número uno

Entrevista a “Marta” Altberg: su pasado como jugador, sus inicios en ESPN y su gran presente

N: Pasemos a la actualidad, ¿cuál es tu opinión sobre el Draft de la NBA 2022?

Fue el más peleado por la posición número uno que yo recuerde; de hecho, se definió en las últimas horas.

Ratifica el nuevo prototipo de jugador que se busca hoy en el básquet (ya no de una posición puntual sino muy versátil que pueda hacer muchas cosas y que tenga múltiples fortalezas).

Muchos de los jugadores que están hoy (sobre todo los tres primeros) tienen eso; va a depender de muchas circunstancias.

Muchos jugadores que son elegidos en el Draft y después no dan lo que se pensaba o los que no se pensaban que iban a dar tanto crecen y son otro tipo de jugadores. Por lo pronto, la característica del Draft fue esa.

N: Siguiendo el hilo, ¿cómo ves el desempeño de los jugadores argentinos en los Estados Unidos y en Europa?

Los veo bien; tenemos una camada que se ha hecho un lugar importante en Europa (al principio a muchos parecía que no podían llegar a lo que están logrando, pero que la verdad se han hecho un lugar y han demostrado no solamente una gran capacidad deportiva sino de todos los intangibles que la Generación Dorada trajo para acá; los ha ayudado).

Gabriel Deck, Nicolás Laprovittola, Facundo Campazzo, etc… se han fortalecido con muchos de los tips/consejos que le han dado la Generación Dorada y han podido hacerse un lugar importante; eso nos permite también tener ilusión con la selección.

N: ¿Qué expectativas tenés con la Selección Argentina de Básquet, rumbo al Mundial FIBA 2023?

La ilusión está; es moderada. El básquet, a nivel mundial, es el deporte más competitivo (más que el fútbol) porque con la disolución de la Unión Soviética y Yugoslavia hoy hay 12/13/14 equipos que pueden ser medalla (cosa que no pasa en otros deportes).

Hace que como la Argentina se vio en Tokio tiene que estar a tope: jugar diez puntos para pelear con esas potencias. Hoy la Argentina ya no es una potencia; es un equipo respetado, valorado y que puede competir.

Hay que saber el contexto; tiene muy buenos jugadores, pero va a necesitar llegar al máximo como equipo (como pasó en el Mundial de China 2019) para realmente competir con otros países (que tienen más capacidad física, cantidad de jugadores, otro biotipo). No va a ser fácil, pero la ilusión está.

Julián Mozo en su columna de básquet en Deportivo IP, programa conducido por Nacho Meroni, Rocío Cuenca y Leandro Illia (los sábados a las 17 y los domingos a las 21)

N: Vamos con un pequeño ping-pong, ¿una serie o documental deportivo que recomiendes?

Hay muchos; The Last Dance es uno de los que más me gustó, por diferentes motivos. Once Brothers (ESPN tiene muchos)… 30 for 30; cuentan las historias como a mí me gusta que se cuenten; lo que hay detrás.

Hay muchos jugadores de la NBA míticos que tienen historias grandiosas que fueron llevadas en esta sección maravillosamente.

Después, la de la Generación Dorada que se hizo acá está bastante bien; hay otras realmente interesantes, también. No hay mucho material audiovisual argentino, pero los que hay son buenos (también los recomiendo).

N: ¿Ídolo de la infancia?

Sin dudas fue Michael Jordan en el deporte que cubro.

N: Jugas bastante al fútbol, ¿a qué arquero te pareces?

Muy difícil decirlo jaja. Soy un arquero salidor, no juego bajo los tres palos, manejo el área, que atajó toda su vida… dentro del arco me siento como no me siento en ningún otro lado. Es mi lugar en el mundo, más que enfrente de la computadora o de un micrófono.

Lo hice toda mi vida y todavía con 48 años sigo jugando porque me siento cómodo; obviamente, uno aspira a ser invencible y que no le hagan goles… los goles llegan igual, pero es una de mis grandes pasiones (no es la única, porque me gustan todos los deportes). El fútbol y atajar, sin ninguna duda, forma parte de mi vida.

N: ¿Frase de cabecera?

“No hay mal que por bien no venga”. Es la que más me gusta, para afrontar los malos momentos y saber que por algo pasa.

N: ¿Una canción que te represente?

No creo tener.

N: Para cerrar en un concepto, ¿Julián Mozo es…?

Un periodista apasionado y no mucho más que eso.

Continuar leyendo

Entrevistas Nexofin

Entrevista a Silvia Fesquet: desigualdad de género, proyectos y el detrás de escena de “Tiene la palabra”

En diálogo con Nexofin, la periodista y Prosecretaria General de Redacción del diario Clarín comenta sus primeros pasos, detalla sus pilares como profesional y opina sobre el espacio de las mujeres en cargos directivos

Silvia Fesquet se presenta como una mujer para la que el periodismo no es una profesión sino una razón de ser, una forma de vida.

“Me fascinaba estar del otro lado de los acontecimientos, destapar ollas, tener un rol activo frente a lo que pasaba”, explica la comunicadora a NEXOFIN, en el ciclo “Charlas de WhatsApp”.

Actualmente se destaca en puestos claves como Prosecretaria General de Redacción del diario Clarín y Editora General del Área de Revistas.

Ha dictado varias conferencias en el país y en el exterior sobre periodismo, medios, liderazgo y otros temas relacionados al desarrollo de la mujer.

Un punto a destacar en su carrera es que fue panelista del programa periodístico “Tiene la palabra”, del canal TN, entre los años 2008 y 2014.

“Fue realmente una experiencia apasionante; no había hecho televisión hasta ese momento y me enamoré del medio. Es un lugar con enorme llegada y, por lo tanto, brinda una inmensa cantidad de posibilidades”, recuerda Silvia sobre su experiencia televisiva en el medio ubicado en el barrio porteño de Constitución.

En diálogo con Nexofin, la periodista e integrante del diario Clarín comenta sus primeros pasos, detalla sus pilares como profesional y opina sobre el espacio de las mujeres en cargos directivos.

Nexofin (N): ¿Cuándo nació tu interés por el periodismo?

Silvia Fesquet (SF): A los 10 años, en una libreta con espirales, escribía crónicas en mi casa. Seguía y documentaba, por ejemplo, las misiones espaciales. Leía los diarios con avidez.

Ya en ese entonces sabía que quería ser periodista. Me fascinaba estar del otro lado de los acontecimientos, destapar ollas, tener un rol activo frente a lo que pasaba. Hacía notas y escribía en la revista del colegio.

N: ¿Cuál fue el mayor obstáculo en tu carrera?

Afortunadamente en mi familia no nos criaron, ni a mí ni a mi hermana, con la idea de que por ser mujeres las cosas nos iban a costar más, o que habría limitaciones en función del género.

El acento siempre estuvo puesto en la formación, el estudio -mucho estudio-, la preparación, con todas las herramientas posibles. Nunca nos hablaron de límites o barreras en función de la condición femenina.

Por lo cual yo incursioné en el mundo del trabajo y la profesión sin pensar en que podría llegar a ser discriminada, o a tener menos oportunidades, por el hecho de ser mujer.

Tal vez si hubiera tenido ese pensamiento en mente, hubiera generado la famosa profecía autocumplida.

Fue recién cuando había llegado a posiciones muy relevantes que tomé conciencia de esa problemática, aunque no la padecí en mi caso.

Hubo algunas situaciones sí, en los inicios, de los que tomé conciencia mucho después de que hubieran pasado, analizando algunas cuestiones en retrospectiva.

N: ¿Cómo fueron tus primeros pasos, a los 20 años, en la revista Noticias, de Editorial Perfil?

Yo empecé antes de los 20, en la revista Somos, de Editorial Atlántida. Estudiaba en la Escuela Superior de Periodismo del Instituto Grafotécnico y desde la editorial pidieron dos alumnos para incorporarse a la revista.

Yo ya hacía colaboraciones en Para Ti, de la misma editorial. Por promedio nos eligieron a mí y a otra compañera. Y así arranqué, trabajando en el equipo que producía las notas de tapa.

En ese momento hacías de todo: eras cronista pero también te podían mandar a Ezeiza a buscar los materiales que mandaba un corresponsal desde el exterior. No había Internet ni nada que se le pareciera.

Entré como cronista rasa y a los pocos años manejaba una sección y tenía reuniones junto a los secretarios y jefes de Redacción con Aníbal Vigil, dueño de Atlántida y de quien dependía Somos. Cuando estaba trabajando allí me llamaron para incorporarme a Editorial Perfil.

Ahí llegué a ser Jefa de Redacción de revista La Semana, un semanario de actualidad, y fui la primera mujer en viajar al exterior, a cubrir notas de política y economía.

En determinado momento, Perfil decide discontinuar La Semana para fundar Noticias. Allí empecé como Jefa de Economía e Internacionales, después fui Editora General y finalmente Vicedirectora.

Cuando Perfil decide lanzar Luna, un newsmagazine femenino, me convierto en Vicedirectora de este producto, una novedad para el mercado argentino y con pocos antecedentes en el mundo: una revista de noticias con el agregado de temáticas más orientadas a la mujer, avanzadas para la época, como el fenómeno de quienes decidían ser madres solas, el debate por el aborto, las producciones de moda con mujeres reales…

N: Para quienes no te conocen, ¿tus pilares como profesional cuáles serían?

Soy muy obsesiva, muy rigurosa y muy autoexigente con el trabajo. Me preocupa mucho la calidad de los contenidos, más allá de los formatos o plataformas.

La búsqueda de la información, prepararme y documentarme sobre cada tema a tratar, el chequeo de fuentes, el respeto por las reglas básicas de la profesión, y, como definió una amiga, una “alarmante” capacidad de trabajo, jaja.

N: Sobre las columnas de opinión, ¿quiénes son las colegas que te gusta leer?

Trato de leer a todas, porque siempre es bueno tener el panorama más completo posible.

Te puede interesar:

Entrevista a Diego Genoud: libros, política y los desacuerdos internos en los sectores de poder

Entrevista a Emi Pizarro: amor por Racing, periodismo en Todo Pasa y el uso de las redes sociales

Entrevista a Pablo de León: cultura del trabajo, docencia y los pasillos de la política

N: Respecto a tu etapa como panelista del programa periodístico Tiene la palabra en TN, entre 2008 y 2014. ¿Una anécdota del detrás de escena que te haya quedado?

Fue realmente una experiencia apasionante; no había hecho televisión hasta ese momento y me enamoré del medio. Es un lugar con enorme llegada y, por lo tanto, brinda una inmensa cantidad de posibilidades.

Recuerdo en particular algunas emisiones, como el desafío que significó hacer un programa coral (hicimos dos programas con ellos) con Les Luthiers.

De tener un entrevistado por programa tuvimos que entrevistar a cinco en simultáneo, con lo que eran esos cinco personajes! Nos divertimos como locos.

Con Isabel Allende hicimos un programa muy fuerte, sumamente emotivo, porque habló mucho de Paula, la hija que murió. Se generó un clima muy intimista, muy de confesiones, con un silencio alrededor de técnicos y demás que aún recuerdo.

Y nos quedamos con las ganas de entrevistar a Leonardo Favio. Estábamos muy entusiasmados con la charla que íbamos a hacer, pero apenas llegó al estudio planteó que no quería hablar de política, ni de su pasado ni de una serie de temas, se levantó y se fue. Ya estaba complicado con su salud…

N: Actualmente sos Prosecretaria General de Redacción del diario Clarín, ¿cuáles son los mayores desafíos que enfrentas en tu trabajo?

Hoy por hoy, uno de los mayores desafíos es la competencia con tantas fuentes de información, formales e informales, en plataformas múltiples y las 24 horas, y con enormes riesgos como es la multiplicación de las fake news.

Noticias e información falsa existieron siempre, lo que las torna especialmente peligrosas ahora es la capacidad de viralización a través de redes sociales, por ejemplo, aumentando exponencialmente su capacidad de daño.

Por eso es más importante que nunca trabajar por un periodismo de calidad. Por ahí es preferible retrasar unos minutos el dar una noticia pero al hacerlo tener la certeza de que es verdad.

Y después, la responsabilidad y el desafío es hacer que se respeten las normas básicas del periodismo, que se mantienen más allá de las plataformas: informar con responsabilidad, al menos doble chequeo de fuentes, con fuentes -valga la redundancia- idóneas, la rigurosidad, el dar a conocer a todas las voces involucradas en un tema, transmitir la información en forma clara para el lector, enriquecer la noticia con antecedentes y contexto, tomar historias, salir a buscarlas, narrarlas de manera atractiva, desarrollar temas que generen cercanía con el lector. Respetar y defender a ultranza los valores democráticos.

N: Sos socia fundadora de International Women’s Media Foundation, ¿cómo nació ese proyecto?

En realidad soy socia fundadora, y Presidenta por tercera vez, del capítulo argentino de International Women’s Forum.

Es una organización con sede en Washington y más de 70 foros alrededor del mundo que trabaja promoviendo el liderazgo y el empoderamiento femenino en todos los ámbitos.

Está integrado por más de siete mil mujeres líderes alrededor del planeta, desde primeras ministras hasta Premios Nobel pasando por juezas, empresarias, científicas, emprendedoras, ingenieras, etc.

Me interesa mucho todo el tema del desarrollo de la mujer, en una sociedad que incluya y no excluya, donde se respete la pluralidad de voces y la diversidad en todo sentido.

De la suma de miradas se logrará no solo una sociedad más justa sino una también más interesante, enriquecida por la suma de puntos de vista y esfuerzos.

En pos de estas ideas formo parte también de la Comisión directiva de la Asociación Marianne, integrada por mujeres franco argentinas, de todos los ámbitos, y estoy en el Consejo Directivo de WINN, Women in the News Network, y en varias redes de Mentorías.

Formé parte también del Comité Latinoamericano de International Women’s Media Foundation.

Te puede interesar:

Entrevista a Lourdes Marchese: casos policiales, la causa Cabezas y el rol de la Justicia

Entrevista a Laura Di Marco: construcción de libros, psicología política y su salida de Mitre

Entrevista a Beto Valdez: su primer trabajo, herencia familiar política y una lectura sobre la Argentina

Entrevista a Florencia Scarpatti: el libro como acceso al mundo y una novela pendiente

N: Hablemos sobre la desigualdad de género, ¿cómo se la puede combatir en el ámbito profesional?

Para combatir la desigualdad de género en el ámbito laboral habría que empezar a combatirla afuera, en la sociedad misma y en sus distintos estamentos.

Es muy difícil una cosa sin la otra. Es una cuestión de educación: inculcar la noción de que somos diferentemente iguales. Igualdad de oportunidades y derechos en la diversidad, respetando las diferencias.

Ni el género ni la raza ni la religión ni el peso ni la orientación sexual ni muchos otros etcéteras pueden ser la vara o el impedimento.

N: Siguiendo esa línea, ¿consideras que hay una conciencia mucho más amplia sobre la discriminación de género en los medios?

Creo que por suerte, y debido en parte al trabajo del periodismo y de los medios, hay mucha más conciencia sobre la discriminación en general y sobre la discriminación por género en particular.

Que se da en todas las estructuras y ámbitos de la sociedad. Ningún sector es una isla. Si bien se avanzó mucho, es mucho, mucho todavía lo que falta por alcanzar.

Pero no podemos esperar resultados mágicos, de un día para otro. Son siglos, diría, de una organización social y cultural que asignaba ciertos roles a la mujer y privilegiaba al hombre para otros, considerándolo una voz más autorizada, a la que se debía escuchar y prestar atención, otorgándole una superioridad basada en el género y, por supuesto, en los prejuicios. Todo esto es particularmente evidente en lo que hace al ejercicio del poder.

N: ¿Por qué crees que hay tan pocas mujeres en cargos directivos?

Hay pocas mujeres en cargos directivos en todas las actividades y sectores y en todo el mundo. Creo que acá hay dos aspectos a considerar, externos e internos.

Entre los primeros está lo que decía antes de una suerte de atavismo cultural por el cual se relegó tradicionalmente a la mujer al ámbito doméstico y familiar y al hombre se lo consideró para el mundo del trabajo, profesional y de la vida pública y, sobre todo, para ejercer el poder.

Sobre esto hay que trabajar en la sociedad a todos los niveles, y también en la educación, y desde la casa. A esto me refiero con los aspectos, digamos internos, de la cuestión.

A las mujeres no nos educan para el poder: ni para ejercerlo ni para ambicionarlo, en el mejor sentido de la palabra. El poder se percibe como un atributo masculino.

Estas cosas hay que trabajarlas con las mujeres, para que entiendan que también tienen la posibilidad de acceder a un cargo o a una posición de liderazgo si realmente les interesa, y hacerlo con voz y voto y no simplemente ocupando una silla o para servir el café.

Nadie está obligado a querer estar en un cargo directivo: se trata de que si una mujer quiere ocuparlo, no sea dejada de lado en función de su género.

Que se valore la capacidad, la preparación, que haya igualdad de oportunidades garantizada y que el lugar lo ocupe el mejor.

Hay que trabajar también sobre otras dimensiones, como que las tareas de la casa, de crianza de los hijos, y del cuidado de los mayores sean compartidas entre hombres y mujeres.

Esto suele recaer siempre sobre las mujeres, lo que muchas veces repercute en el desarrollo de una carrera, o en las responsabilidades a asumir.

Muchas veces las mujeres resignan su desarrollo profesional por no poder conciliar la vida familiar con la laboral o profesional.

N: Vamos con un pequeño ping-pong, ¿un personaje que te gustaría entrevistar?

Michelle Obama, Patrick Modiano.

N: Además del periodismo y la literatura, ¿qué más te gusta?

El cine, el teatro, el arte en todas sus manifestaciones, reunirme con amigos, las largas charlas de sobremesa, viajar, cualquier programa con mis sobrinos, pasar tiempo en familia y con mi pareja.

N: ¿Lugar en el mundo?

Buenos Aires, mi ciudad. Y hasta que ella murió, Roma y la casa de mi tía allí, donde estaba afincada desde hacía décadas.

N: ¿Frase motivacional?

“Ignoramos nuestra verdadera estatura hasta que nos ponemos en pie”, de Emily Dickinson. Y “Por prepotencia de trabajo”.

N: ¿Una canción que te represente?

Puente sobre aguas turbulentas”, de Simon & Garfunkel, “Aquellas pequeñas cosas”, de Joan Manuel Serrat, “Canción de las simples cosas”, de Armando Tejada Gómez y César Isella.

N: Para cerrar en un concepto, ¿Silvia Fesquet es…?

Una mujer curiosa, inquieta, sensible y sobre todo, apasionada, en todos los planos de la vida. Una mujer para la que el periodismo no es una profesión sino una razón de ser, una forma de vida.

Continuar leyendo

Entrevistas Nexofin

Entrevista a Diego Genoud: libros, política y los desacuerdos internos en los sectores de poder

En diálogo con Nexofin, el periodista, analista y escritor comenta sobre sus primeras referencias en el medio, detalla el armado de sus escritos y opina sobre las luchas en los principales espacios políticos de la Argentina

Proveniente del partido bonaerense de Baradero y a sus 18 años, Diego Genoud fue a estudiar periodismo a Buenos Aires en una época en que era una profesión de moda y dedicarse a eso parecía no tener contraindicaciones.

“Los referentes periodísticos se fueron perdiendo en el camino con los cambios económicos y políticos. Página 12 fue el diario con el que empecé a leer”, explica el analista a NEXOFIN, en el ciclo “Charlas de WhatsApp”.

A lo largo de su carrera trabajó en Perfil y Crítica de la Argentina y formó parte del colectivo que edita la Revista Crisis. Escribió en El ombligo, Pistas, TXT, Clarín y colaboró en Brando, Ámbito Financiero y el suplemento Enfoques de La Nación.

En la actualidad se lo escucha en el programa Fuera de Tiempo en FM Milenium 106.7 (sábados de 18 a 19). Se encuentra un espacio de reflexión, análisis y conversaciones con actores de la actualidad argentina. También desarrolla sus columnas en el sitio La Política Online.

Durante los últimos años, el protagonista publicó libros que exploran las alianzas de diversos personajes de la política: “Massa, la biografía no autorizada” y “El Peronismo de Cristina”.

“Surgió a partir de una nota que escribí hace mucho tiempo en la Revista Crisis en el 2013, cuando Massa rompió con Cristina (parece que fue hace muchísimo) y armó el Frente Renovador”, recuerda Diego sobre el origen de su primer trabajo publicado en el año 2015.

En diálogo con Nexofin, el periodista, analista y escritor comenta sobre sus primeras referencias en el medio, detalla el armado de sus escritos y opina sobre las luchas en los principales espacios políticos de la Argentina.

Nexofin (N): Sos oriundo de Baradero, ¿cuándo nació tu vocación por el periodismo?

Diego Genoud (DG): A los 18 años, cuando me vine a vivir a BA y entré a TEA. Era una época en que el periodismo era una profesión de moda y dedicarse a eso parecía no tener contraindicaciones.

N: Has trabajado en diarios, revistas y portales, ¿quiénes han sido tus referentes?

Los referentes periodísticos se fueron perdiendo en el camino con los cambios económicos y políticos. Página 12 fue el diario con el que empecé a leer.

Me acuerdo mucho todavía de los panoramas económicos de Julio Nudler y las contratapas de Osvaldo Soriano, más literarias.

Cuando empecé a trabajar en Perfil como periodista político me empezaron a interesar mucho menos los grandes nombres y me interese más por el trabajo de mis pares y compañeros. Aprendí más de ellos.

N: ¿Una autocrítica que tengas del rubro?

La autoreferencia permanente y la victimización recurrente.

N: También sos escritor, ¿cómo surgió la investigación del libro ‘Massa, la biografía no autorizada’?

Surgió a partir de una nota que escribí hace mucho tiempo en la Revista Crisis en el 2013, cuando Massa rompió con Cristina (parece que fue hace muchísimo) y armó el Frente Renovador.

Escribí una nota que se llamaba “Sergio Massa, el pastorcito mentiroso”; contaba un poco cómo lo veían algunos de sus viejos compañeros que ahora vuelven a ser son socios en el Frente de Todos.

Contaba las alianzas que tenía a nivel político, empresario y económico; tuvo mucha repercusión esa nota (nadie hablaba demasiado de Massa, ni a favor ni en contra).

Me ofrecieron escribir ese libro, yo pedí tiempo para hacerlo y cuando lo publiqué en el 2015 ya estaba desplazado de la primera posición de las encuestas y con gran parte de le expectativa centrada en Mauricio Macri.

Te puede interesar:

Entrevista a Lucía Aisicoff: armado de noticias, uso de las redes sociales y la relación de los medios con la política

Entrevista a Pablo de León: cultura del trabajo, docencia y los pasillos de la política

Entrevista a Laura Di Marco: construcción de libros, psicología política y su salida de Mitre

Entrevista a Beto Valdez: su primer trabajo, herencia familiar política y una lectura sobre la Argentina

N: Publicaste ‘El Peronismo de Cristina’ en el 2021, anticipando un desequilibrio de poder desde la creación del Frente de Todos que hoy pareciera concretarse. ¿Crees que este enfrentamiento abierto es reversible?

Pienso que es reversible, todavía. Porque mientras exista Juntos tal y como lo conocemos es probable que exista el Frente de Todos. Son dos alianzas que se repelen pero al mismo tiempo le dan entidad una a la otra.

No creo que por ahora, mientras no haya una catástrofe económica y un desenlace de una crisis más abierta todavía… me imagino que el Frente de Todos va a seguir unido siempre y cuando la crisis económica pueda ser al menos atenuada o controlada por el Gobierno.

Lo veo como reversible mientras la crisis no se desencadene todavía en peores términos. Lo que sí creo que es muy difícil de revertir es la degradación política de los actores que forman parte del Frente de Todos.

Todos están arriesgando y perdiendo legitimidad con este enfrentamiento en el poder, mientras hay una serie de problemas estructurales que se vienen agudizando, profundizando o que no encuentran solución.

Eso obviamente tiene consecuencias políticas; aún que sigan unidos todos pienso que van a pagar costo por este enfrentamiento que debilita a todos los actores del Frente de Todos; les va a resultar mucho más difícil mantenerse en el poder sino encuentra una salida urgente para la cuestión económica, la falta de dólares, la caída de los ingresos, la caída de reservas… bueno, obviamente, la inflación.

N: ¿Qué efectos puede tener esta interna sobre el peronismo de conjunto?

Sí, es probable que tenga impacto. No está claro cómo va a resultar. Uno al principio puede pensar que el kirchenerismo puede quedar aislado como ya sucedió en el 2015/2019.

Pero, los movimientos de la vicepresidenta sobre todo dan a entender que está tratando de evitar ese escenario se reedite.

Está tendiendo puentes con distintos sectores del peronismo, más allá de Alberto Fernández. Tiene relación con Massa, Scioli, el propio Manzur… con otros sectores con los que en su momento estuvo enemistada. Da la sensación que Cristina no quiere reeditar ese aislamiento.

Te puede interesar:

Entrevista a Leandro Dario: formación profesional, redes sociales y la comunicación internacional de la Argentina

Entrevista a Daniel Santa Cruz: su paso por el fútbol, recuerdo sobre Malvinas y un análisis político

Entrevista a Emi Pizarro: amor por Racing, periodismo en Todo Pasa y el uso de las redes sociales

N: ¿Cómo ves la tensión entre el PRO y la UCR por Javier Milei?

La tensión entre el PRO y la UCR, por un lado, es lógica porque son espacios distintos, con tradiciones distintas… más allá que la UCR se fue transformando en los últimos años (sobre todo en las últimas dos décadas) en un partido de centro derecha.

Tiene una identidad distinta al PRO como partido. Creo que es una tensión liderada por Macri que arruinó su posibilidad de estar en el poder en tiempo récord; no consiguió la reelección.

No termina de correrse y está sostenido por un núcleo duro importante que lo sigue respaldando. Pero, al mismo tiempo, sabe que tiene una imagen negativa muy alta que le impide ser candidato con chances ciertas de volver a la presidencia (por los menos hoy).

Sin embargo, Macri quiere seguir en el centro de las decisiones y se aprovecha del hastío/hartazgo de los sectores de la sociedad opositora con el Gobierno para mantenerse en el centro. Le sirve en ese juego de tensionar permanentemente Juntos la irrupción de Milei… por derecha (lo fortalece y le da razón de ser).

Por lo que dice la gente cercana a él o que lo conoce, hasta se está divirtiendo en este momento, con esta tensión/discusión que se ve dentro de Juntos; aparece casi como un árbitro con un radio de acción muy amplia y con la posibilidad incluso de romper Juntos y cerrar una alianza con Milei (como algunos le recomiendan y como el propio Milei le recomienda).

Una alianza que sería, sin duda, más sólida en lo ideológico porqué hay una similitud muy grande de pensamiento. Y lo que le recomiendan a Macri desde el PRO (romper con Juntos y cambiar al radicalismo por Milei) también piensan que además de más sólido en lo ideológico podría ser una alianza más potente en lo electoral; sumaría más MIlei que el radicalismo.

N: Vamos con un pequeño ping-pong, ¿un político histórico que te fascine?

José de San Martín.

N: ¿Libro que recomiendes?

Monte Chingolo de Gustavo Plis Sterenberg.

N: ¿Frase de cabecera?

Todo es lucha.

N: ¿Una canción que te identifica?

Divididos – Spaghetti del Rock

N: Para cerrar en un concepto, ¿Diego Genoud es…?

Un corredor fondista.

Continuar leyendo

TE PUEDE INTERESAR