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Notas de Opinión

Todos los vínculos del kirchnerismo con el narcotráfico

En los últimos días, la sociedad se espantó por las muertes de más de 20 adictos que consumieron cocaína envenenada. Ello reveló una realidad que subyace desde hace décadas y que nadie parece dispuesto a discutir: la droga ha llegado para quedarse y gracias a la permisividad de la política.

Columna publicada originalmente en Tribuna de Periodistas por Christian Sanz

En los últimos días, la sociedad se espantó por las muertes de más de 20 adictos que consumieron cocaína envenenada. Ello reveló una realidad que subyace desde hace décadas y que nadie parece dispuesto a discutir: la droga ha llegado para quedarse y gracias a la permisividad de la política.

No es ninguna coincidencia: basta mencionar que el kirchnerismo ha acumulado a lo largo de una década innumerable cantidad de elementos que revelan que existe un vínculo directo entre la fortuna de ciertos referentes K y el negocio oscuro de los narcóticos.

Hoy parece sencillo hablar del tema, pero ¿qué ocurría en los albores del kirchnerismo?

En esos días, casi en soledad, quien escribe estas líneas comenzó su prédica sobre la relación de los Kirchner y sus funcionarios con el comercio de estupefacientes y el posterior lavado de este. Había demasiados elementos como para desconocer la cuestión: los vínculos de Néstor y Cristina con la firma Conarpesa, vinculada al narcotráfico a España; 

Entonces, los medios de comunicación se mostraban embelesados con el actual gobierno y omitían reparar en esos y otros detalles, como el poco apego de los Kirchner a las reglas de la democracia, su curioso interés por el dinero y la persecución al periodismo crítico. En esas jornadas, este periodista recibía furiosas presiones por parte del entonces jefe de Gabinete, Alberto Fernández, hoy paradójicamente en las antípodas del kirchnerismo.

Durante esos malogrados días, comenzaron mis denuncias contra los funcionarios del oficialismo que mostraban cierta simpatía por hacer negocios con el imperdonable negocio de los narcóticos. Una de mis primeras notas fue sobre Aníbal Fernández, entonces ministro del Interior de la Nación.

“Drogas en el conurbano” se llamó el artículo en cuestión y allí se revelaban los detalles de dos expedientes judiciales que lo rozaban en el tema drogas, uno de ellos del año 1994. Eran los idus de mayo de 2004 y los medios seguían de luna de miel para con los Kirchner.

A ese artículo le siguieron varios más donde se mostró cómo el hoy Senador de la Nación aparecía relacionado una y otra vez con los estupefacientes: Southern Winds, la mafia de los medicamentos, la muerte del comisario Oscar Beauvais y hasta el triple crimen de General Rodríguez eran solo algunas de las causas que lo comprometían.

En total, publiqué 20 artículos de investigación que desnudaron la figura de Fernández y hasta fueron utilizados por la Justicia para avanzar en las investigaciones de marras. Mientras, el entonces ministro del Interior iniciaba dos querellas penales contra mí: una por vincularlo con las drogas; la otra por relacionarlo con el triple crimen. En ambos juicios, fui sobreseído.

Pero volvamos al principio del kirchnerismo: seguimos en 2004 y nuevamente me tocó denunciar los vínculos de un intendente K —ex duhaldista— con las drogas, Hugo Curto, mandamás de la localidad de 3 de Febrero… hasta el día de hoy. Nuevamente aparecieron las esperadas cartas documento e intentos de apriete. Los medios seguían embelesados con los K.

Llegó septiembre del mismo año y un escándalo salpicó todo el progresismo de los Kirchner: el caso Southern Winds, a través del cual una valija diplomática con 60 kilos de cocaína apareció en el aeropuerto de Barajas, Madrid. Conté entonces cómo y por qué había funcionarios del gobierno metidos en la trama, con Ricardo Jaime a la cabeza. A esa nota, le siguieron media docena más, con la publicación incluso de documentos inéditos que fueron tomados por la Justicia.

Ya en el año 2005, seguí revelando más y más historias comprometedoras para el kirchnerismo, esta vez en torno a una firma de micros llamada El pingüino, ubicada en Río Gallegos. El mismísimo Néstor Kirchner indultó en secreto a un directivo de esa firma vinculado con el tráfico de narcóticos. ¿El motivo? Así lo publiqué entonces: “El verdadero dueño de El Pingüino a través de un testaferro llamado Raúl Carlos Lopetegui Benitez es Néstor K”.

Ese mismo año, llegó el momento de hacer una suerte de compendio, puntualizando que era imposible que fuera casualidad que funcionarios del gobierno aparecieran una y otra vez rozados por cuestiones vinculadas con las drogas. El artículo en cuestión se tituló “El kirchnerismo y sus vínculos con el narcotráfico”. ¿Los medios? Bien, gracias. Aún de luna de miel.

La cantidad de notas de investigación publicadas por mí sobre esta problemática, son incontables. En todas se aportaron datos concretos, fuentes y hasta documentos públicos y privados. No solo eso: se comenzó a alertar acerca de los riesgos de que se permitiera el avance del narcotráfico en la Argentina, augurando un destino similar al de México y/o los peores días de Colombia.

En 2007, anticipándome a lo que sería el triple crimen y la llegada de mexicanos a la Argentina, publiqué un jugado artículo titulado “El Estado narco”, donde se alertó acerca de la elocuencia de que “hombres cercanos a Néstor Kirchner aparecen relacionados con el negocio de los estupefacientes”.

En esos mismos días, advertí sobre la conformación de una “Comisión Antidrogas” impulsada por Aníbal Fernández a efectos de analizar ese fenómeno en crecimiento. Entonces anticipé que, lejos de combatir el flagelo, lo que se buscaba era despenalizar su negocio y permitir el arribo de narcos foráneos a la Argentina. El tiempo, lamentablemente, me dio la razón.

En 2008, me metí de lleno con uno de los hombres más importantes del kirchnerismo: Cristóbal López. Revelé en ese momento algo que nadie sabía aún: que era investigado por organismos federales de Estados Unidos por presumirlo lavador de dinero de negocios ilícitos.

Ese mismo año llegó un hecho que conmocionaría a la sociedad y dejaría expuesta la permeabilidad de las fronteras argentinas respecto del crimen organizado: el triple crimen de General Rodríguez. Allí perecieron Sebastián Forza, Leopoldo Bina y Damián Ferrón bajo una lluvia de balas.

El kirchnerismo intentó por todos los medios posibles vincular ese hecho con sicarios mexicanos y negocios foráneos. Sin embargo, insistí a través de una docena de notas de investigación con que la pista más firme estaba en la Casa Rosada. El tiempo volvió a darme la razón y la Justicia también.

No fue premonitorio lo mío, sino pura indagación y la suerte de haber sido el primer y único periodista que entrevistó al joven Forza. Su testimonio, dicho sea de paso, fue entregado a la justicia.

En mis artículos desnudé la relación del triple crimen con los aportes de campaña de Cristina Kirchner y Julio Cobos en 2007 y la participación de matones relacionados al hoy senador Fernández.

En ese momento, los periodistas seguían a pie juntillas las “revelaciones” del ex juez Federico Faggionato Márquez, puesto por el kirchnerismo para desviar la atención mediática. Había pasado un mes del triple homicidio y yo era el único que desnudaba la operación ad hocGracias a mis notas, Faggionato Márquez fue destituido y el expediente se encaminó por la senda correcta.

No obstante, lo que publiqué en 2008 fue refrendado por los medios recién un año más tarde, contando exactamente lo mismo que yo había dicho durante meses y, obviamente, sin citarme.

Mientras los demás colegas empezaban a acercarse tibiamente a lo que yo ya había desnudado por completo —y que fue confirmado por la Justicia de Mercedes años después— yo ya había llegado al punto de desnudar cómo el narcotráfico había financiado parte de la campaña del Frente para la Victoria en 2007. Se trataba, principalmente, de fondos de cartel de Sinaloa, gerenciado por el hoy célebre Joaquín “Chapo” Guzmán.

Cinco años más tarde, varias investigaciones —principalmente la del norteamericano Douglas Farah— revelaron lo mismo.

Volviendo a 2008: a fines de ese año, revelé que el kirchnerismo, lejos de haber aprendido la lección que dejó el triple crimen, avanzaba en una serie de leyes que perseguían el blanqueo de dinero, tanto de la corrupción como el narcotráfico. “Gustavo Rodríguez, presidente del GAFI, ha admitido que la cúpula del organismo muestra preocupación porque en la Argentina no hay un solo condenado por lavado de dinero”, dije entonces.

En mayo de 2009, fui aún más allá: revelé “los vínculos del kirchnerismo con la ruta de la efedrina”.

Pero fue en agosto del mismo año cuando llegó el gran golpe para el gobierno: fue al momento de publicar cómo la DEA advirtió al gobierno sobre el tráfico de efedrina en la Argentina. Si bien el kirchnerismo intentó desmentir la información en un principio, la propia agencia lo confirmó tiempo después. Diario Perfil, por caso, reveló lo mismo durante 2013. ¿Qué hicieron los Kirchner? Cajonearon el informe para que nadie supiera acerca de ese señalamiento.

La explicación tal vez pueda darse a raíz de la siguiente nota que publiqué al respecto en diciembre de 2009, titulada “los Kirchner, su fortuna y el narcotráfico”. El título del artículo lo dice todo.

Podría seguir detallando ad infinitum cómo fue mi trabajo durante los más de diez años del kirchnerismo, siempre en casi completa soledad. Como dije más arriba, mientras el periodismo se mostraba enamorado de los Kirchner, el avance de las drogas se hizo carne en silencio.

Ello explica por qué en la mayoría de mis artículos hago insistentes llamamientos a detener la oleada narco que ya se avecinaba sobre la Argentina. Fue con genuina preocupación.

Ahora… si los funcionarios de turno se hubieran ocupado antes, ¿se podría haber morigerado el daño que hoy producen las drogas en el país? Tal vez sí, tal vez no. Imposible saberlo: es casi historia contrafáctica.

Ello nunca podrá saberse, porque no existió —ni existe— voluntad por parte del gobierno de trabajar contra el comercio de narcóticos.

Como dijo alguna vez Víctor Kiam, “la desidia es el asesino natural de la oportunidad”

Notas de Opinión

Larreta hace casting de vecinos y Cristina dice buscar evasores aunque los tiene cerca

El jefe de gobierno porteño se pone en la línea de llamar la atención. Pero Cristina luce insuperable en eso.

Al alcalde porteño se le ocurren ideas curiosas. O mejor sería decir: hace suyas ideas curiosas. Ahora, para competirle a Javier Milei y sus denuncias contra la casta política, lanzó uncasting de vecinos para que se postulen como candidatos en 2023. Es un concurso al que puede subirse cualquiera. Te anotás, te llaman y si tenés suerte y contestás bien algunas preguntas, por ahí colás entre los finalistas. Buen sueldo, mejor que plan.

Pero a no salir corriendo: se trata de sólo unos pocos cargos. De importancia, cuatro para legisladores y un par para comuneros, que son algo así como vigiladores de árboles caídos, veredas rotas y baches en los barrios. Antes, será obligatorio aprobar un curso abreviado de adoctrinamiento.

Este miércoles, Larreta mandó la convocatoria, que mantuvo en secreto. Llenaron la Ciudad de afiches que nos preguntan: ¿te votarías? La ocurrencia fue de Emmanuel Ferrario, vicepresidente de la Legislatura y ya parte del círculo íntimo de Larreta. Raro en Larreta, un tipo que se preparó toda la vida para ser presidente y busca candidatos que no tienen 15 minutos de política.

Ferrario vio o alguien le contó que vio en Francia al partido del presidente Macron hacer una cosa así. A Macron, como sabemos, bien del todo no le fue. Macri salió a apoyar con entusiasmo el plan, al que llaman de listas abiertas. Si esto es renovación, tal vez sea prudente dejar las cosas como están.

En el Pro lo imaginan como una forma de canalizar el enojo de la sociedad con los políticos, que cantan claro las encuestas. Dato: al año del que se vayan todos en 2001, una idea parecida llegó a América TV, que sacó El candidato de la Gente. Un reality que aspiraba a consagrar a su ganador como cabeza de una lista a diputados. Terminó en un fracaso.

Salir a la calle a buscar candidatos suena más a marketing liviano que a cambio en serio. Con su reparto de plata, Milei sigue haciendo un mejor populismo. Larreta se pone en la línea de llamar la atención. Pero la verdad es que Cristina luce insuperable en esa materia. Sólo le falta hablar mal de las jubilaciones sin dejar de cobrar sus tres millones de pesos mensuales. Paciencia. Puede llegar a ese momento.

Para ablandar a Marcó Del Pont, jefa albertista de la AFIP, dijo así: “En el ranking de países evasores, la Argentina ocupa el tercer puesto a nivel global”. La vice culpa a Del Pont de hacer nada con los evasores y lleva, como el gobierno que integra, dos años y medio salvándole las papas al evasor serial Cristóbal López, financista mayor del kirchnerismo.

A fines de 2015 tenía una deuda con la AFIP de US$ 1.000 millones. Desde que había creado Oil, en 2011, se había quedado con el impuesto a los combustibles y con ese dinero que no era suyo se había financiado y comprado más de un centenar de empresas. La derrota de Scioli lo dejó a la intemperie. Sin la protección del poder, se le pinchó la bicicleta y sumó malas noticias: la AFIP le hizo un juicio penal y le rechazaron una jugada para mandar a Oil a convocatoria y conseguir pagar la deuda en comodísimas cuotas .

No bien asumieron Fernández y Cristina, a Cristóbal le volvió el alma al cuerpo. Beraldi, el abogado de Cristina, es el suyo y Fernández fue su lobbista. Cambiaron el proyecto de moratoria para incluir a Oil, que recibió de Del Pont lo que tanto buscaba: un plan a 10 años, con quitas y sin pagar un peso de multas. La moratoria a medida salió gracias a los diputados de Schiaretti y al rol de Guillermo Michel, jefe de asesores de Massa, que había sido algo similar de Etchegaray en la AFIP. Otros dos-regalos-dos de Del Pont a Cristóbal: desistió a ser querellante en la causa penal y también a reclamar a López el resarcimiento por la enorme deuda.

Tanto o más escandalosa fue la sentencia del Tribunal Oral, que dio por probado el delito pero condenó solo a Echegaray, el cómplice en la AFIP y único que pagó la fiesta. López y su socio De Souza se quedaron con el impuesto, pero fueron insólitamente sobreseídos. Con otras palabras, dos de los tres jueces dijeron: el empresario tienen derecho a agarrar la plata. Ni Milei lo hubiera dicho mejor.

 

Columna publicada originalmente en Clarín.

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Notas de Opinión

Adictos al poder

Nos mienten con el número del desempleo. Si no existieran los planes sociales, la cantidad de argentinos desocupados sería el doble: 2.218.215. Un porcentaje de 16,41%. Como nunca antes, Cristina Kirchner está contra las cuerdas

Columna publicada originalmente en La Nación

El pasado jueves, el Banco Central tuvo que salir a vender 170 millones de dólares de sus casi nulas reservas. La inflación tiene un piso del 5%. El dólar blue está en su máximo histórico. El riesgo país es de 2285 puntos, igual al de noviembre de 2001. El fantasma del segundo semestre no deja de acosar al Gobierno y tampoco a nosotros.

Pero, ¿Qué significa realmente el fantasma del segundo semestre?, ¿En qué nos va a afectar?

Nos mienten con el número del desempleo. Si no existieran los planes sociales, la cantidad de argentinos desocupados sería el doble: 2.218.215. Un porcentaje de 16,41%. Como nunca antes, Cristina Kirchner está contra las cuerdas.

Está por suceder lo que ella siempre trató de evitar: pronto la vamos a ver sentada en el banquillo de los acusados en la gran causa de corrupción que tiene a su familia como protagonista. la que investiga a la obra pública y su oscura asociación con Lázaro Báez que los enriqueció a todos. La corrupción los enriqueció así.

El lunes 11 de julio empezará la pesadilla para Fernández de Kirchner porque arrancan los alegatos en el juicio por la obra pública. Como dije antes, la vamos a ver en el banquillo. Diego Luciani, el fiscal de la causa, está preparando una especie de “yo acuso”. La Corte lo habilitó para eso. Por eso Cristina odia a la corte. ¿Te cierra?

Algunos se preguntan: “¿Por qué Cristina no se fue cuando perdió?”. Otros razonan: “Con toda la que se llevó del Estado, ¿Por qué cuando perdió en 2015 no eligió un exilio discreto como el de Isabelita?”. Y vos te debés estar respondiendo: por la caja, por la plata.

Ahora mismo hay una fenomenal pelea por la caja entre los gerentes de la pobreza. Con esa pelea de fondo, Juan Grabois cruzó hoy a Martin Insaurralde, jefe de Gabinete de Axel Kicillof y pollo de Cristina. Como en las familias disfuncionales, cuando las cosas se ponen feas, la guerra es de todos contra todos.

Te preguntarás otra vez: ¿Por qué no se va?

No es solo por la caja, como dice en análisis político tradicional. Cristina es una adicta al poder, igual que Néstor, que murió víctima de esa adicción. ¿Qué es un adicto? Alguien que no puede vivir sin su objeto adictivo, sin su droga, aunque esa droga destruya su vida y la de los demás.

Cristina y Néstor Kirchner fueron el encuentro de dos resentimientos, cada uno por distintas razones: en el fondo, la historia de los últimos 20 años de la Argentina también podría resumirse así. Buscaron obsesivamente convertirse en poder permanente. Y para eso hicieron cualquier cosa para conseguir dinero.

Cristina lo dijo, incluso, públicamente. Vive aislada, encerrada, con pocos contactos con el exterior. Fuera del poder no le interesa nada. Incluso llegó a arriesgar a sus propios hijos. Es una olla emocional en ebullición. Ella es realmente así.

Si una mujer así se postulara para CEO de una empresa, ¿Creés que alguien en su sano juicio la tomaría? Y sin embargo, esta es la mujer más poderosa de la corporación más grande de la Argentina: el Estado. Como diría Alberto Fernández, “¿No te sentís “interpelade” por esto?”.

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Economía

Caídos del mapa: los bonos argentinos son de los más riesgosos del mundo

El riesgo país sube más de 100% desde el canje de deuda. Los bonos valen menos de la mitad y los rendimientos de la deuda ley local superan el 40%, lo que refleja el grado de desconfianza respecto de la deuda local.

La Argentina está caída del mapa. Los sostenidos castigos que vienen sufriendo los bonos soberanos los llevaron a operar con tasas en su nivel más alto desde el canje de deuda, reflejo que que los inversores consideran a la deuda local como una de las más riesgosas del planeta.

Los rendimientos dentro de la curva se cuadruplicaron desde septiembre de 2020, mes en el que el Gobierno llevó a cabo el canje de deuda. Desde entonces, el riesgo país argentino se duplicó.

UNA CURVA SIN CONFIANZA

La curva de deuda soberana argentina en dólares muestra su peor versión. Todas las características detrás de la misma reflejan un mercado sin confianza y con altas sospechas de ver un nuevo evento creditico en el corto plazo, aun cuando los vencimientos de los bonos no están en el corto plazo.

La deuda argentina de ley local rinde 43% en el AL29 y 42% en el AL30. Los Globales del tramo corto también se muestran con tasas elevadísimas: oscilan entre 39% y 35%. Los vencimientos más largos, en tanto, operan con tasas de entre 23% al 28%.

Estos rendimientos son únicos en el mercado y colocan a los bonos argentinos como los más riesgosos del planeta. Cuanto mayor es la tasa, más alto es el riesgo y más desconfianza del mercado respecto de la capacidad y/o voluntad de pago del Gobierno respecto de su deuda.

La forma de la curva también refleja un mercado sin confianza. La misma se encuentra invertida y empinada. Esto significa que las tasas más cortas se encuentran sustancialmente más altas que las de mayor plazo.

Esto cobra especial relevancia ante el hecho de que, aun sin vencimientos en el corto plazo, el mercado ve elevados riesgos de ver un evento crediticio.

PARIDADES BAJAS

Esta sospecha se complementa con los precios de los bonos. Todos los tramos de la curva soberna operan con paridades debajo del 30% y con valores inferiores al 25% en varios tramos de la misma.

Los títulos soberanos cayeron a su nivel más bajo desde la pandemia, y medidos por paridad, ya están en niveles similares a los que registraba la deuda en 2008 y 2001.

Con estos niveles de precio y rendimientos, el mercado de deuda opera fundamentalmente por su valor de recupero y mirando de reojo también la probabilidad de default implícita en la misma.

Hoy la probabilidad de default a 2030 se ubica en 98% y, en paralelo, la paridades de los bonos en promedio cayeron debajo de los mínimos alcanzados en el peor momento de la pandemia.

De hecho, las paridades actuales de los bonos son similares a los que evidenciaba la deuda argentina en 2009 e incluso en niveles similares a los que operaba durante el peor momento de la crisis de 2001.

Desde que salieron a cotizar, los bonos argentinos muestran bajas del 55%. Este fuerte deterioro llevó al riesgo país a nuevos máximos desde el canje de deuda.

El indicador que mide JP Morgan inició el jueves en 2216 puntos básicos, pero hacia media tarde ya subía a 2274 unidades.

De esta manera, el riesgo país sube 105% desde los mínimos que alcanzó el mismo desde el canje de deuda, cuando en su momento llegó a operar en 1083 puntos.

Los analistas de Balanz afirmaron que los precios de los bonos lucen un poco extremos a estos niveles. Sin embargo aclararon que, “hasta que no haya una estabilización en la inflación de países desarrollados que ayude al mejorar el apetito por riesgo global la presión sobre los activos locales difícilmente se disipe“.

CONTEXTO ADVERSO

Los bonos argentinos no caen solo por cuestiones locales. El escenario mundial luce adverso para la deuda global debido a que los rendimientos de los bonos del Tesoro americano se han desplazado sustancialmente al alza debido a que el mercado se anticipó a una Reserva Federal (Fed) más contractiva.

La alta inflación en Estados Unidos obligó a la Fed a ser más agresiva en su política monetaria y ello llevó a que aplique una suba de tasas agresiva.

En ese escenario, los bonos globales sintieron el impacto, con una fuerte suba en las tasas de interés de los bonos del Tesoro americano y un desplome en todo el espectro de mercados globales, incluyendo los de emergentes en general y los de Argentina en particular.

Los analistas de Portfolio Personal Inversiones (PPI) agregaron que la coyuntura internacional no contribuye a una deuda argentina debilitada por el contexto local macroeconómico y las tensiones políticas.

“Las tasas largas del exterior, con la tasa americana a 10 años superando el 3% y la fortaleza del Dólar Índex, perjudicaron a todo el universo de deuda emergente y a los bonos de la región. El BBG Emerging Markets Index se desplomó 3,96% hasta ahora en junio y acumula un rojo de 7,32% los últimos tres meses. Las peores condiciones a nivel global junto con la inestabilidad local y las ruedas de crisis del segmento en pesos, explican la performance de la deuda en dólares“, sostuvieron.

Según el informe de PPI, la deuda en dólares acumula una baja del 24% en promedio en lo que va del año y del 14,5% en promedio en lo que va del mes.

Los extremos más cortos son los que más sufrieron en lo que va del año, con pérdidas mayores al 30%. También son los bonos que más cayeron en lo que va del mes, con bajas superiores al 16%.

Si bien es cierto que el contexto global luce adverso, el mercado castigó más a los bonos más débiles, es decir, a los argentinos.

En las últimas semanas, y según datos de los analistas de Balanz, la ampliación de spreads en la región fue generalizada. Sin embargo, en lo que respecta a los bonos locales, dicha dinámica fue mayor para la deuda local. Es decir, a nivel regional, los bonos argentinos son los que más cayeron y que más ampliaron su spread.

Desde Cohen dijeron que los bonos soberanos continúan deteriorándose.

“En la última semana cayeron 4,9% y alcanzaron nuevos mínimos históricos post-restructuración. Esto afectó al riesgo país, que escaló un 7% en la semana. En lo que va del año, los bonos acumulan retrocesos promedio de 26,2%”, indicaron.

“En cuanto a la performance de los tramos, los bonos de corto plazo, que devengan cupones más bajos, fueron los de peor performance, al marcar caídas de 30% en lo que va del año y, en algunos casos, con paridades por debajo del 25%, niveles que suelen estar asociados a instrumentos en situación de default“, agregaron.

 

Artículo publicado originalmente en El Cronista.

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