El objetivo de la polémica medida es “garantizar los derechos” de los alumnos de ser evaluados desde una “mirada integral, flexibilizada y con centralidad en la enseñanza”.

Si un estudiante del nivel secundario no alcanza el 6, los colegios secundarios deberán asegurar acciones de “acompañamiento pedagógico y de complementación”, informaron desde el CGE.