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Salud

Consejos para evitar las manchas en la piel

Algunos tips para cuidar tu cutis

Pese a que casi todas las mujeres tienen manchas en la piel, que se deben al envejecimiento, los efectos del sol y a cambios hormonales que se dan tanto en los embarazos como llegada la menopausia, entre otros factores, hay que estar atentas a su morfología y características.

Es fundamental vigilar posibles cambios y consultar con un especialista si se diese alguno de los signos de alerta sobre los que conviene estar atentos. Entre ellos, la presencia de granitos, costras o úlceras que sangran y no se curan al cabo de un mes.

El dermatólogo habla de los criterios de alarma A-B-C-D-E a la hora de saber si una mancha o nebus son malos: asimetría, bordes irregulares, color heterocromo (negro, azulado o marrón oscuro), diámetro de más de 6 mm o evolución cambiante (se oscurece, sangra o pica). Si se presenta alguno de estos síntomas es conveniente consultar para descartar cáncer de piel, que en el caso de melanoma tiene una tasa de supervivencia a los cinco años del 90%.

La mayor parte de manchas, sin embargo, son benignas y, aunque en muchos casos apenas se notan, pueden suponer un problema estético para algunos. Las causas son múltiples, y entre ellas se encuentran el factor genético y la edad, las infecciones cutáneas o, una de las principales, la exposición solar. Esto no significa que no debamos tomar sol, sino que debemos hacerlo con cuidado. Hay que evitar las horas de máxima incidencia (de 12 a 17 h), y repetir la aplicación de fotoprotector cada dos horas. Escoger el fotoprotector adecuado al tipo de piel y emplear pantalla total en la cara si querés evitar la aparición de manchas, además de usar gorro y lentes de sol cuando te expongas directamente.

Otro error habitual que puede dar lugar a la aparición de manchas es proteger el rostro del sol únicamente cuando vamos a la playa o nos exponemos de forma directa, y en muchos casos únicamente en verano. Es importante usar una crema protectora con un factor de protección alto (como mínimo SPF 30) todos los días, también en invierno y aunque esté nublado. Para ello, la cosmética ofrece múltiples posibilidades, desde cremas hidratantes con factor de protección incorporado hasta cremas con color de textura fina y agradable que podemos aplicar sobre la hidratante diaria. Existen algunas zonas del rostro especialmente propensas a las manchas, donde tenemos que ser especialmente rigurosas con la aplicación de crema: es el caso del labio superior, sobre todo, y de la zona de las bolsas y ojeras.

Una mala alimentación también puede favorecer la aparición de manchas, aunque es cierto que un cambio de dieta no va a producir milagros sobre las manchas en particular ni sobre el aspecto de la piel en general. Con una alimentación adecuada la piel del cuerpo y del rostro pueden ganar cierta tersura, pero ni la dieta ni la suplementación van a producir resultados milagrosos. De todos modos, se recomienda una alimentación rica en antioxidantes, responsables de frenar el envejecimiento celular y, por tanto, de contrarrestar los efectos de este, entre ellos la aparición de manchas.

Los antioxidantes se encuentran sobre todo en los alimentos de origen vegetal, que deberían constituir la base de la dieta. Consumir alimentos con grandes cantidades de carotenos, como tomate, pimiento, espinacas o zanahoria. Los carotenos actúan como precursores de la vitamina A y protegen a las células de la oxidación, ya que estas se encuentran expuestas constantemente a oxidantes ambientales como la radiación ultravioleta, el tabaco y el ozono.

Los dos tratamientos más frecuentes para eliminar las manchas son la exfoliación química y la laserterapia. La primera consiste en aplicar una solución ácida en la zona afectada para eliminar las capas superficiales de la piel. La laserterapia es similar a la anterior pero más precisa, ya que el dermatólogo puede disparar con láser a las zonas afectadas y tiene un mayor control del tratamiento. Si las manchas son incipientes se pueden tratar con métodos menos agresivos, como exfoliaciones en profundidad, la aplicación de ácido kójico (que inhibe la producción de melanina), ácido azelaico (con propiedades antioxidantes y despigmentantes) o la hidroquinona. Para emplear cualquiera de ellos, es fundamental hacerlo siempre mediante prescripción médica, en función del tipo de piel y estado de salud.

Fuente: Antena 3

Salud

Los riesgos de planchar el pelo cuando está mojado

Consejos para un acabado más profesional sin dañarlo

La plancha del pelo es una herramienta aliada de nuestro look, pero su uso excesivo o inadecuado puede hacer que el cabello acabe dañado y resentido. Existen algunas dudas al respecto, y una de ellas es qué sucede si se la pasa cuando está mojado.

Esta es una gran equivocación que puede acabar destrozándolo, salvo que tengas una plancha para pelo mojado. Las planchas comunes, a pesar de estar diseñadas para no quemarlo, tienen una enorme potencia que aumenta enormemente la temperatura del cabello. Si a esto le añadimos vapor, podemos llegar a cocerlo, dañando su cutícula. Es por eso que la mejor opción es hacerlo cuando está seco. Además, si se puede, es recomendable que, después de secarlo con el secador, lo dejes enfriar para evitar que se sobrecaliente.

El pelo puede aguantar todo tipo de condiciones, agentes externos, productos y peinados. Sin embargo, si queremos tenerlo sano, debemos cuidarlo y protegerlo de todo aquello que pueda estropearlo. Si usás la plancha con regularidad, además de hacerlo con el pelo seco, es importante que antes lo protejas del calor.

Lo primero es conseguir un tratamiento capilar específico para pelos secos. Esto aportará un toque extra de hidratación, evitando la sequedad que causa. También deberás aplicarte una vez por semana una mascarilla específica para tu tipo de pelo, dejándola actuar un mínimo de 20 minutos y masajeando bien para que se hidrate y repare.

Antes de plancharte debés aplicarte un bloqueador capilar, que aislará el cabello, logrando que las altas temperaturas no lo dañen. Este tipo de productos se venden como bálsamos o cremas en supermercados y tiendas específicas. Conseguirán que tu pelo luzca sano a pesar de abusar de instrumentos de calor.

Aunque protejas bien tu pelo, es aconsejable que uses la plancha lo menos posible. Por otro lado, aunque tengamos una buena en casa, no siempre conseguimos los resultados que esperamos a la hora de alisarnos. Estas son una serie de consejos lograr un acabado profesional:

– El pelo siempre debe estar limpio y sano, para que luzca brillante y homogéneo.

– Tiene que estar completamente seco y atemperado, además de proveerle de un buen protector térmico.

– Para prevenir nudos y frizz, antes de proceder a planchar y alisarlo, asegurate de que está bien desenredado y peinado.

– Para que el resultado sea más preciso, la clave es no tener prisa y dividir el pelo en mechones pequeños con la ayuda de un peine.

– La mejor técnica es recoger el pelo, alisando desde las partes más bajas a las más altas de la cabeza, planchando siempre de raíz a puntas.

– Entre mechón y mechón, esperá a que se enfríe un poco para que vaya adquiriendo la forma y no toma demasiada temperatura.

– Para el frizz evitá los cepillos y usá un peine de púas anchas. Mejor si es de madera, para que no haga efecto la electricidad estática, logrando un alisado más uniforme.

Fuente: Un cómo

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Salud

Limón: todos los beneficios que aporta este cítrico

Motivos para incluirlo en tu alimentación

El limón alberga una importante variedad de vitaminas, antioxidantes y bactericidas y lo podés usar para aderezar, elaborar licores, ingrediente en recetas saladas o dulces. Como el resto de cítricos, la principal propiedad es su aporte en vitamina C, la cual constituye aproximadamente el 88% de su aporte vitamínico, y un 50% del porcentaje de peso de su composición nutricional.

Pero no es la única, porque también posee otras vitaminas como la A, B, E,K y P. Además de otros nutrientes interesantes para el buen funcionamiento del cuerpo, como son  los antioxidantes, como el ácido cítrico, que ayuda a eliminar las toxinas que se acumulan y que pueden favorecer la aparición de ciertas enfermedades. En cuanto a los minerales se destaca especialmente la presencia del potasio, selenio, calcio, hierro y magnesio.

Beneficios para tu salud:

Aliado contra las bacterias: tiene un poder bactericida y es por ello que muchos trucos de limpieza caseros se basan en esta fruta, e incluso productos químicos lo incluyen en su formulación. Pues bien, el organismo también se beneficia de su poder para luchar contra las bacterias que amenazan al cuerpo.

Sistema inmune fuerte: en invierno, el sistema inmunológico se ve mucho más expuesto a los virus típicos de esta época, por eso es importante fortalecerlo. En este sentido, el limón es gran aliado por su alto contenido en vitamina C y flavonoides, que refuerzan las defensas del organismo y previene enfermedades respiratorias.

Es un alcalinizante: los minerales que deja en el cuerpo después de la digestión ayudan a eliminar iones de hidrogeno y disminuir la acidez.

Détox: es la fruta détox por excelencia, ya que estimula el hígado y ayuda a eliminar toxinas. Uno de los remedios más eficaces para desintoxicar tu hígado, es tomar todas las mañanas en ayunas el jugo de un limón recién exprimido junto con medio vaso de agua, y esperar media hora para que haga su efecto antes de tomar otros alimentos.

Cuida de tu sistema digestivo: el agua con limón en ayunas tiene efecto saciante y apenas tiene calorías. Además, el limón aumenta los movimientos de los intestinos, lo que facilita la expulsión de las heces. También ayuda a realizar las digestiones pesadas.

Cuida el cerebro: también se puede beneficiar de su consumo habitual por la elevada cantidad de potasio que contiene, que contribuye a disminuir los problemas de aumento en la presión arterial y mantiene sanos los vasos sanguíneos. Gracias a ello mejora la circulación en el sistema nervioso, evitando accidentes cerebrales y aumentando las capacidades cognitivas.

Fuente: Día

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Salud

Alcohol y embarazo: cinco recomendaciones a tener en cuenta

Las dudas más frecuentes respecto a su consumo

Si estás embarazada y te preguntás si podés tomar una copa de vino o alguna bebida alcohólica sin afectar la salud del bebé y la tuya, puede que recibas muchas opiniones al respecto y te podrías confundir.

Algunos doctores recomiendan que lo evites completamente durante el embarazo. Otros sugieren que tomar, ocasionalmente, una bebida alcohólica ligera, no necesariamente afecta la salud del bebé. A continuación, algunas de las dudas más frecuentes.

¿Cuánta cantidad de alcohol puedo tomar estando embarazada?

No hay forma de saber cuánto alcohol es “seguro” para tu salud y la de tu hijo durante el embarazo. Algunos expertos indican que podría tener riesgos a largo plazo en el desarrollo del bebé. Lo que sí es seguro es que mientras más tomes, los riesgos aumentan.

Muchos profesionales de la salud recomiendan evitar totalmente el consumo durante el embarazo, especialmente durante el primer trimestre, pues se incrementan los riesgos de sufrir una pérdida. En algunos casos, se le ha relacionado también al nacimiento prematuro. Si decidís tomar, es importante que el límite máximo sea de dos unidades, no más de una vez a la semana y nunca tanto como para sentir los efectos de la ebriedad.

¿Cuáles son los riesgos más severos?

Estar en un estado de ebriedad o beber alcohol con regularidad estando embarazada puede causar serios daños en el bebé. Cuando hablamos de beber con regularidad nos referimos a más de seis vasos de alcohol en una sola sesión.

Cada vez que tomás una bebida alcohólica, el alcohol va directo a tu sangre. Una vez que está en tu sistema sanguíneo, puede alcanzar a tu bebé a través de la placenta. A medida que incrementes la cantidad de bebidas alcohólicas, el riesgo aumenta para tu bebé de sufrir problemas en su desarrollo y en toda su vida. Estos problemas van desde el trastorno del espectro alcohólico fetal (TEAF), síndrome de alcoholismo fetal, problemas del sistema nervioso, entre otros.

¿Qué es el Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF)?

Se caracteriza por problemas cognitivos y de comportamiento, lo que son causados por anormalidades en la estructura del cerebro. El desarrollo de este órgano no ha sido completado como debería, lo que hace que se muestren problemas físicos y de comportamiento, como:

– Dificultad de aprendizaje y memoria

– Dificultad en el control de las emociones

– Dificultad para seguir instrucciones

– Dificultad para la socialización y comunicación plena

– Dificultad para realizar actividades diarias como vestirse o comer.

Si bebí alcohol en mi anterior embarazo y no pasó nada, ¿puedo hacerlo nuevamente?

Cada embarazo es diferente. Tomar bebidas alcohólicas puede afectar el desarrollo de uno más que otro. La edad de la madre, el ambiente, la alimentación y el contexto emocional también juegan un rol importante para llevar un embarazo tranquilo y sin problemas.

¿Qué hago si he tomado alcohol sin saber que estaba embarazada?

Lo más importante es parar su ingesta inmediatamente. Te sentirás mejor y tu bebé tendrá grandes oportunidades de nacer sin ninguna complicación. Si estás buscando quedar embarazada, no tomes alcohol. Puede que no sepas que estás gestando rápidamente y este puede dañar la salud del bebé incluso si tiene menos de 2 meses de formación.

Cada caso es diferente, si estás pensando en la posibilidad de tomar una bebida alcohólica ligera estando embarazada, lo mejor es consultar con tu médico obstetra para que te recomiende qué es mejor para la salud ambos y para que tengas un embarazo sin complicaciones.

Fuente: Auna

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