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Quienes estén vacunados con Sputnik V tampoco podrán ingresar a Estados Unidos

La nueva política sanitaria del país norteamericano exige que la mayoría de los turistas y extranjeros que quieran ingresar a su territorio estén inoculados con dosis aprobadas por la FDA o la Organización Mundial de la Salud.

Una nueva normativa en materia de cuidados sanitarios implementada por Estados Unidos, se prohíbe el ingreso al país de personas que hayan recibido la vacuna Sputnik V, en el marco de la campaña de inmunización que se gestó a nivel mundial para enfrentar la pandemia de covid-19.

Cientos de miles de rusos podrían verse afectados directamente así como también los argentinos que fueron inoculados con las dosis de este laboratorio.

En términos más generales, el plan de Estados Unidos es otro golpe para los fabricantes de Sputnik V, que Moscú ha proclamado con orgullo como la primera vacuna anticovid registrada para su uso.

Esto es un gran problema para los viajeros rusos y para las personas de otros países que han recibido la Sputnik V”, dijo Judyth Twigg, una profesora de la Universidad de Virginia Commonwealth que hace un seguimiento de la salud pública en Rusia, sobre las nuevas normas estadounidenses en un correo electrónico.

El Fondo Ruso de Inversión Directa, el fondo soberano que respaldó a Sputnik V, dijo en un comunicado que la vacuna “no sólo ha sido aprobada en 70 países en los que viven más de 4.000 millones de personas, es decir, más de la mitad de la población mundial, sino que su eficacia y seguridad han sido confirmadas tanto durante los ensayos clínicos como a lo largo de su uso en el mundo real en varios países”.

Nos oponemos a los intentos de politizar la lucha mundial contra el COVID-19 y de discriminar las vacunas eficaces para obtener beneficios políticos o económicos a corto plazo”, continúa el comunicado.

El nuevo plan de Estados Unidos requiere que la mayoría de los no ciudadanos que buscan ingresar a los Estados Unidos estén vacunados con vacunas aprobadas para uso de emergencia, ya sea por la FDA o la Organización Mundial de la Salud (OMS). Eso incluye vacunas fabricadas por Pfizer y Moderna, así como inyecciones desarrolladas por firmas chinas como Sinopharm y Sinovac.

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