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Salud

Qué frutas y verduras hay que consumir para disminuir el deterioro cognitivo, según Harvard

El estudio realizado por la Universidad estadounidense siguió la dieta de más de 75 mil personas durante 20 años y mostró que el consumo de alimentos con flavonoides permite demorar el deterioro cognitivo propio de la edad.

La Universidad de Harvard reveló en una investigación que llevó a cabo durante 20 años que las personas que consumen frutillas, naranjas, pimientos y manzanas -alimentos ricos en flavonoides- tendrán un 20% menos de riesgo de deterioro cognitivo al llegar a la edad adulta.

Los flavonoides son una serie de compuestos con fuertes capacidades antioxidantes que se encuentran en frutas y verduras, sostuvo el autor del estudio, Walter Willett, profesor de epidemiología y nutrición en la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard y profesor de medicina en la Universidad de Harvard en Cambridge, Massachusetts.

A su vez, estos compuestos se pueden encontrar en algunas especias, frutas y verduras de color amarillo o naranja, que tienen las cualidades protectoras más fuertes. A partir de la investigación se asociaron con una reducción del 38% en el riesgo de deterioro cognitivo, el equivalente a tener tres o cuatro años menos de edad.

“La nutrición tiene mucho que ver con nuestra salud cognitiva, y las elecciones que hacemos hoy con respecto a las cosas que consumimos tienen un papel importante que desempeñar más adelante en la vida en la protección de nuestros cerebros”, aseguran los expertos.

Las funciones cerebrales de las personas comienzan a disminuir entre su segunda y su tercera década, pero generalmente no lo notan hasta que alcanzan los 70 años, precisó el investigador. Comer alimentos con alto contenido de flavonoides podría hacer que “la pendiente descendente sea menos empinada”.

La investigación fue publicada el 28 de julio, en la revista médica Neurology, de la Academia Estadounidense de Neurología. El estudio analizó varios tipos de flavonoides y descubrió que las flavonas y las antocianinas pueden tener el efecto más protector.

El estudio siguió la dieta y el desarrollo de más de 75 mil personas: 49.493 mujeres con una edad promedio de 48 años y 27.842 hombres con una edad promedio de 51 años al inicio del estudio, por lo que actualmente tienen alrededor de 70 años. A lo largo de dos décadas de seguimiento, las personas completaron varios cuestionarios sobre la frecuencia con la que comían diversos alimentos. El grupo de mayores consumidores de flavonoides tenía un 20% menos de riesgo de deterioro cognitivo autoinformado que las personas del grupo más bajo.

Willett explicó que no hay una cantidad específica de flavonoides que las personas deban comer todos los días y recomendó no contar ni medir el consumo. Además, alimentarse con flavonoides solo juega un papel pequeño en potencialmente ralentizar el deterioro cognitivo, dijo el autor principal del estudio. Las personas también deben llevar un estilo de vida saludable, anotó, que incluye actividad física regular y no fumar .

Salud

Hongos en la piel: causas, síntomas y tratamientos

Todo lo que hay que saber sobre esta infección

Los hongos son microorganismos que pueden causar micosis en el ser humano y son capaces de convivir de forma permanente con él sin llegar a causarle una infección, aunque en determinadas ocasiones puede acabar desarrollándose.

Los hongos cutáneos pueden convertirse en patógenos y volverse peligrosos para la salud, pudiendo ocurrir tras un debilitamiento del sistema inmunitario. También es por este motivo que las infecciones por hongos son más comunes en la temporada de calor. De hecho, la humedad, el calor y la permanencia en los lugares muy concurridos favorecen su incremento.

Existen dos subgrupos principales de micosis cutáneas:

Superficiales (cutáneas): solo afectan a la superficie de la piel, de las uñas y de las mucosas.
Subcutáneas: se expanden hasta la dermis.

Los tipos más comunes de micosis cutáneas son los siguientes:

Dermafitosis: afecta a las uñas, los pelos y el pelo (es decir, las áreas queratinizadas).

Candidosis: se desarrolla en las áreas húmedas del cuerpo (ingle, axilas y entre los dedos).

Pitiriasis versicolor: provoca la aparición de manchas descamativas en diferentes regiones, como el cuello, los hombros, el pecho, el estómago, los brazos y la cara.

Algunos de los síntomas más comunes son:

– Discromía o alteración de la pigmentación de la piel (manchas blancas, rojas o marrones, con bordes escamosos y elevados)

– Puede provocar alopecia en forma de parches en el cuero cabelludo

– Prurito

– Inflamación e irritación

– Onicomicosis

– Dermatofitosis o tiña del cuerpo

– Pie de atleta o tiña del pie: resquebrajamiento, dolor y escozor entre los dedos de los pies, piel en carne viva, descoloramiento y debilitamiento de las uñas.

– Malassezia

– Dermatofítides: provoca pitiriasis versicolor, una micosis superficial, llamada pitiriasis versicolor.

Diagnóstico:

El especialista puede recurrir a diferentes pruebas, como:

– Análisis de sangre.

– Toma de muestra y análisis de escamas de la piel, pelos y fragmentos de uñas para analizarlos en el laboratorio.

– Frotis para hongos.

– Uso de la lámpara Wood que emite una luz ultravioleta y permite identificar el tipo de fluorescencia del hongo en cuestión.

– Examen de una muestra de un ganglio linfático para identificar los microorganismos que causan la infección.

Cuáles son las causas: 

Pueden ser varias, pero siempre están relacionadas con la disminución de las defensas inmunitarias:

– Dieta incorrecta

– Falta de higiene

– Estrés

– Exceso de calor

– Sudoración excesiva

– Uso de ropa demasiado ajustada

– Uso prolongado de fármacos inmunosupresores, antibióticos o medicamentos a base de cortisona

– Padecer enfermedades que afectan al sistema inmunológico

– Humedad, especialmente en la época estival junto al incremento de hábitos como: ir a la pileta, instalaciones deportivas, duchas comunes, etc.

Prevención:

– No compartir ropa interior personal con otras personas.

– Usar calzado en las duchas comunes de gimnasios, piscinas, etc.

– Usar preferiblemente ropa interior, y ropa en general, de fibras naturales.

– Secarse con cuidado después de lavarse, especialmente las zonas húmedas del cuerpo.

– Evitar la ingesta de fármacos por periodos prolongados. Usar polvos antifúngicos en el calzado.

Tratamientos:

Varían, evidentemente, en función del hongo del que se trate y del grado de irritación. Los más comunes son:

– Fármacos antimicóticos que se aplican sobre la lesión.

– Fármacos antimicóticos que se toman por vía oral (en el caso de los resistentes).

– Fármacos corticosteroides para calmar el prurito.

– Fármacos para los hongos de la piel.

Si se encuentran los síntomas típicos de la micosis cutánea, habrá que dirigirse al dermatólogo lo antes posible, quien sabrá diagnosticar el tipo de micosis y determinar el tratamiento más adecuado.

Fuente: Top doctors

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Salud

Cinco tips para elegir el mejor piso para tu cocina

Qué tener en cuenta a la hora de optar por uno u otro

Existen muchas opciones a la hora de elegir el suelo de nuestra cocina, y todas ellas nos ofrecen resultados igual de buenos. Sin embargo, hay que saber cómo elegir para acertar ya que es una decisión muy importante.

1. Limpieza y mantenimiento

Este suelo es uno de los que más sufren en el día a día, ya que está sujeto a impactos: le pueden caer agua, restos de alimentos o productos de limpieza, lo pisamos constantemente… Por eso es importante elegir uo que sea fácil de limpiar y de mantener. El gres o pavimento cerámico, por ejemplo, es resistente a golpes, higiénico, antideslizante y fácil de limpiar. De hecho, todos los de cerámica son fáciles de limpiar y mantener, además de ser impermeables.

2. El tamaño importa

Importa y mucho, porque cuanto más grandes sean las piezas que vas a colocar menos juntas habrá. Las juntas son una de las partes más difíciles de limpiar, y ya que por sus propias características el suelo de la cocina se ensuciará bastante y habrá que fregar lo prácticamente a diario. Lo ideal es elegir un formato lo más grande y amplio que podamos. No solo habrá menos juntas, también lograrás una mayor continuidad visual en la superficie. Y si no querés juntas, podés apostar por un suelo continuo, muy higiénico y fácil de limpiar.

3. Los colores

La elección es de vital importancia, al igual que a la hora de elegir la encimera. Si tu cocina es pequeña y querés que visualmente parezca más espaciosa, deberías elegir un tono claro, ya que cuanto más claro es el color, más luz y amplitud visual aporta. Sin embargo, hay que tener en cuenta que en los suelos de cocina claros las manchas se ven mucho más que en los oscuros. Un truco que ayuda a dar la sensación de más espacio es poner el pavimento en diagonal, “alargando” el espacio.

4. ¿Con brillo u opaco?

Si nos vamos a guiar solo por los criterios estéticos, el suelo con brillo siempre será más bonito que los opacos y además queda bien en las cocinas. Sin embargo, se nota más la suciedad. Deberías tener en cuenta el tránsito de ese piso, sobre todo si tenés, ya que en los suelos con brillo las pisadas y arañazos o rayadas se notan mucho más que en los opacos, incluso aunque estén limpios. Como en los colores, la solución ideal es el punto intermedio.

5. La porosidad

Será importante tanto a la hora de limpiar como por tu propia seguridad. Losmuy porosos son más complicados de limpiar, por lo que se recomienda elegir uno lo más fino posible. Aún así, hay que tener en cuenta que el pavimento no debe ser muy resbaladizo, ya que es fácil que pueda haber restos de agua, lo que puede provocar un accidente. Si es resbaladizo necesitará un tratamiento antideslizante.

Fuente: Muy sencillo

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Salud

Cómo cuidar la piel grasa

Cuatro puntos claves para un cutis sano

La piel grasa se debe al aumento del funcionamiento de las glándulas sebáceas, algo que se da generalmente por factores hormonales y genéticos. Lo más importante en la rutina diaria es evitar los brillos y limpiar en profundidad para regular en la medida de lo posible la producción de sebo. Hay una serie de trucos para cuidarla que conviene tener en cuenta.

Limpieza facial: es un hábito clave por la mañana y por la noche en todo tipo de pieles. Quienes tienen el cutis graso creen que deben lavarse la cara más veces al día para eliminar las impurezas acumuladas, pero una higiene excesiva puede ser contraproducente. Hay que usar limpiadores específicos para pieles grasas, que retiran la suciedad y dejan los poros limpios, algo fundamental para que no aparezcan puntos negros.

Hidratación: es necesaria la aplicación de una buena crema hidratante aun en pieles grasas. Un exceso de sebo no implica necesariamente un exceso de agua. Lo que sí, hay que elegir cremas matificantes y fluidas que no contengan aceites. En lo que respecta a los ingredientes, los mejores son el ácido salicílico y el retinol, que ayudan a exfoliar la piel superficialmente, liberando los poros de suciedad, grasa y células muertas acumuladas.

También se pueden usar sérums seborreguladores que potencien la acción de la crema. Un producto cosmético que purifica la piel, evitando la aparición de granitos y puntos negros.

Protección solar: es necesaria los 365 días del año, no solo cuando se va a la pileta en los meses de verano. Hay protectores específicos para pieles grasas y mixtas que funcionan muy bien. Lo más importante es evitar aquellos que contengan siliconas, parafinas o minerales.

Maquillaje: hay que elegir bases matificantes y fluidas. Uno de los errores más comunes es el de optar por una textura muy densa para cubrir los brillos, pero con esto lo único que se consigue es obstruir los poros y favorecer la aparición de puntos negros.

Fuente: Ok diario

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