Salud

Síntomas que pueden indicar la falta de alguna vitamina

La importancia de que no exista una deficiencia en ninguna de ellas

martes 20 de julio de 2021 - 7:12 am

Las vitaminas trabajan para fortalecer la salud y, con ella, nuestro sistema inmunitario. Cuando hay deficiencia de alguna de ellas, hay síntomas que pueden alertarte.

Vitamina B1: estás exhausto y sentís debilidad muscular

Su función es transformar lo que comemos en energía. También influye sobre el sistema nervioso, la visión y la diabetes. Los 1,2 mg que se necesitan al día pueden provenir de carne (pollo, cerdo), legumbres, cereales o levadura de cerveza. Pero el pescado de agua dulce, el marisco crudo o el abuso de alcohol dificultan su asimilación.

Vitamina D: dolor en cadera y lumbares

Puede ser uno de los pocos síntomas de su faltante, ya que, aunque causa debilidad en los huesos y los dientes porque influye en la absorción de calcio y fósforo, no suele dar señales. Se detecta al hacer una analítica, una densitometría ósea o cuando se sufre una fractura.

Exponiéndote a la luz del sol podrás obtenerla, ya que se sintetiza cuando esta incide sobre la piel durante un tiempo que varía de 15 minutos en verano a 130 minutos en invierno. Hay algunos alimentos como salmón, lácteos que lo aportan, pero en poca cantidad.

Vitamina H: se te cae el pelo más de lo normal

Influye en la salud de la piel, el pelo, en la producción de anticuerpos, además de disminuir la concentración de glucosa en sangre, algo esencial si se sufre diabetes. Es fácil obtenerla de alimentos como pescado, huevos, hongos, frutos secos, levadura de cerveza o los porotos secos, entre otros. Pero tomar antibióticos durante una temporada larga puede causar una carencia de esta. También consumir clara de huevo cruda habitualmente impide su correcta asimilación. En contra de lo que se suele pensar, los nutrientes del huevo se asimilan mejor si está cocinado.

Vitamina B9: dolor de cabeza y palidez

Llamada comúnmente ácido fólico, es conocida por las que han estado embarazadas porque suele reforzarse su alimentación con ella, ya que evita malformaciones en el feto. Además, ayuda al crecimiento de los glóbulos rojos de la sangre, por lo que su carencia puede dar lugar a anemia megaloblástica. También sirve para prevenir ciertos tipos de cáncer.

Necesitamos unos 400 mcg de ácido fólico, que podemos obtener tomando 150 g de espinaca. Durante el embarazo se recomienda subir la dosis diaria a 600 mcg. Otros alimentos que lo aportan son las verduras de hoja verde en general, cítricos, legumbres o huevos, entre otros, según el portal Clara.

Vitamina A: tenés problemas para ver con poca luz

Consultá con el médico, porque de persistir la carencia podés llegar a complicar tu visión y también poner en jaque al sistema inmunitario, al cardiovascular, a los pulmones y a otros órganos vitales como los riñones. Para evitar su carencia, tomar diariamente unos 800 mcg, que podemos obtener de una zanahoria de tamaño grande (100g), aunque los alimentos más ricos en vitamina A son los grasos (lácteos, yema de huevo, aceite de pescado). De los vegetales lo que obtenemos es pro vitamina A o betacaroteno, que al digerirlos se convierten en vitamina A, igualmente válida. Así que incluí vegetales de color verde o anaranjado.

VITAMINA B3: molestias al digerir

Es clave para el funcionamiento del sistema digestivo y también de la tiroides. Su carencia también puede desencadenar diarrea, problemas en la piel o llevar a un estado depresivo. Evitalo tomando unos 15 mg diarios, que obtenés con 150 g de pechuga de pollo, por ejemplo. También está presente en otras carnes rojas y blancas, legumbres, maníes y en la pera (sobre todo, en la piel).

Vitamina K: cuando te aparecen moretones

Favorece la coagulación de la sangre y a aumentar la densidad ósea, previniendo la osteoporosis. Hematomas, hemorragias nasales, incluso la aparición de sangre en la orina o sangrado de encías son síntomas de su faltante, cosa no habitual porque está presente en alimentos de consumo diario, como verduras de hoja verde, pescado, huevos o frutas como banana o kiwi. Sin embargo, un consumo prolongado de antibióticos puede provocarlo.

Vitamina E: te cuesta coordinar tus movimientos

Influye en los músculos y el sistema nervioso, de ahí el problema de coordinación, y en el sistema inmunitario. Pero si tu dieta incluye alimentos como aceite de oliva o de girasol, frutos secos o semillas como las de sésamo, y verduras de hoja verde, no tendrás problemas para obtener los 15 mg diarios que necesitás.

Vitamina C: si te sangran las encías

Su falta hace que corras más riesgo de contraer enfermedades respiratorias porque además de reparar y mantener huesos y cartílagos, influye en que las defensas estén altas y puedan luchar contra los virus; y ayuda a prevenir enfermedades cardíacas. Las mujeres deben tomar unos 75 mg diarios, que se cubren con una naranja grande o un kiwi al día. Si sos fumador, aumentá la dosis diaria en 35 mg más.

Una dieta equilibrada proporciona todos los nutrientes necesarios para una buena salud. Si hay carencias, debe ser el médico quien indique, tras revisar la alimentación, si hay que suplementar y en qué cantidad hacerlo. Para vegetarianos y veganos, es la única dieta que debe suplementarse por sistema con B12.

Fuente: Clara

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