Boca Juniors

Infancia sacrificada y humilde: conmovedores testimonios de los padres de Barco

El juvenil de 16 años cumplió su sueño de debutar en la Primera División del fútbol argentino con la camiseta Xeneize. Su papá y mamá recordaron el esfuerzo realizado y emocionaron

sábado 17 de julio de 2021 - 12:23 pm

El viernes por la noche, en el inicio de un nuevo campeonato del fútbol argentino, hizo su debut en la Primera División el juvenil Valentín Barco. El pibe de 16 años ocupó el lateral izquierdo en el equipo de Boca Juniors que empató 1-1 con Unión de Santa Fe en el Estadio 15 de Abril. Sin embargo, más allá del resultado, tanto él como su familia nunca olvidarán semejante momento.

Patricia, su mamá, y Walter, papá del Colo, hablaron en la televisión minutos después de la presentación del conjunto Xeneize y contaron la historia de su hijo, repleta de sacrificios que lo llevaron hasta donde llegó. En diálogo con TyC Sports, ambos destacaron que muchas veces no había plata para comer con tal de pagar el colectivo que lo trasladaba al entrenamiento de las divisiones inferiores.

“Mucho sacrificio, había días que solamente teníamos para viajar. Y el Colo decía ‘vamos, vamos’. No prohibíamos de un montón de cosas para que él pudiera llegar pero nunca me voy a arrepentir“, sostuvo el padre. Ante la nueva consulta del periodista Lucas Beltramo, agregó: “Había días que decíamos ‘bueno hay 100 pesos para viajar ¿y qué comen?’. Y bueno, iban. Cuando a él le daban un sanguche y una barrita después de entrenar, lo compartía con la mamá“.

No tengo vergüenza en decirlo, nosotros somos una familia de todos trabajadores humildes. Hay acordarse de donde uno viene y él siempre lo va a decir también, tiene una muy buena educación gracias a dios”, respondió. Los viajes de 25 de mayo al predio de La Candela, muchas veces representaron un importante esfuerzo para la familia, que debía hacer 400 kilómetros diarios entre ida y vuelta.

Fue mucho sacrificio que hicimos nosotros. Había veces que le decía ‘Valen, hoy tenemos para el gas y el peaje, no tengo nada para llevar ni para comprarte. No importa ma, vamos igual’, decía él. Cuando salía de La Candela le daban un sanguche y un juguito, él preparaba el mate y me daba medio sanguche pero yo no se lo agarraba“, contó la madre antes de romper en un emotivo llanto.

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