Economía

A los 15 años creó un blog de “fracasos” empresarios y hoy es referente en el mundo “startup”

Leyendo sobre emprendedurismo a sus 14 años, Nicolás Cerdeira encontró que no existían sitios de Internet que explicaran las razones del tan frecuente fracaso emprendedor; detectado el nicho, se lanzó a crear una web, un blog, un Newsletter y hasta un canal de entrevistas para difundir en inglés todas estas historias, al punto de posicionar Failory como un referente mundial en el tema

A sus 14 años, leyendo contenido relacionado a “startups” desde su departamento familiar en la Ciudad de Buenos Aires, Nicolás Cerdeira detectó que en el mundo del emprendedurismo no había un espacio dedicado a aquellos proyectos que no habían logrado el éxito esperado.

“Un día leí por algún lado que el 90% de los startups fracasaban. Traté de buscar algunas historias de estas startups para poder aprender de sus errores, pero encontré que muy pocos sitios web hablaban del tema”, comentó a NEXOFIN Nicolás, hoy de 19 años y estudiante de Economía Empresarial en la Universidad Torcuato Di Tella.

Detectado este vacío, en junio del 2017, a sus 15 años, decidió abrir el sitio Failory, una web en inglés encargada de divulgar historias de emprendedores que fracasaron en su intento y cuentan cuáles fueron los factores que llevaron a que su negocio no prosperara.

El disparador de esta propuesta -que hoy ya cuenta con un Newsletter con más de 7.000 suscriptores y una web que es visitada por más de 70.000 usuarios al año– no fue un proyecto fallido: “La motivación provino de haber encontrado un nicho de mercado con poca competencia y mucha demanda. En los foros y comunidades de emprendedores en los que participaba, constantemente se hablaba del fracaso y se preguntaba de qué forma se podía aprender de los errores de otros fundadores. Sabía que un sitio web que recolectara los errores y facilitara este aprendizaje funcionaría bien”.

A sus actuales 19 años, Nicolás se reparte su tiempo entre la universidad y Failory. Para que los estudios no le quitaran empuje al proyecto, Cerdeira armó un equipo de trabajo internacional, apoyándose en un joven español y una chica filipina que lo ayudan con los contenidos. En 2021, el crecimiento de Failory fue exponencial, al punto que se puso como objetivo para el final de este año duplicar las visitas a su sitio y triplicar los actuales ingresos que ya le reporta la web.

Ya posicionada en Estados Unidos y Europa como referente para proyectos de emprendedores que no lograron su cometido, la mayoría de los empresarios acceden a contar sus historias en Failory, con el objetivo de que otros no repitan sus errores. Consultado por las razones más repetidas que llevaron al fracaso de una “startup”, Nicolás cuenta: “Gran parte de los startups que entrevistamos en Failory fracasaron por enfocarse en solucionar un problema que poca gente tenía o estaba dispuesto a pagar por, o por proveer una solución errónea a un problema. Muchos fundadores cuentan que pasaron meses o años desarrollando startups, sin hablar con potenciales clientes, solo para lanzarlos y encontrarse que nadie demanda lo que construyeron”.

¿Cuándo comenzaste con Failory y qué edad tenías cuando arrancaste?

Comencé Failory en Junio del 2017, cuando tenía 15 años. Descubrí el concepto de un “startup” un año antes, en sitios web de contenido relacionado con emprendedurismo como Techcrunch, Hacker News e Indie Hackers. En este último, leía todas las semanas historias de emprendedores digitales con proyectos exitosos que, en su mayoría, habían sido autofinanciados.

Un día leí por algún lado que el 90% de los startups fracasaban. Traté de buscar algunas historias de estas startups para poder aprender de sus errores, pero encontré que muy pocos sitios web hablaban del tema.

Así fue cómo, inspirado por el modelo de negocios de Indie Hackers, decidí hacer un sitio web en el que se entrevistara a los fundadores de startups que fracasaron.

¿Por qué decidiste que el proyecto fuera en inglés?

Todo el contenido que venía leyendo era inglés y las personas que conocía en el ámbito eran de habla inglesa, por lo cual me pareció razonable que el proyecto fuera en inglés.

Por lo general, rescatar cosas positivas de los fracasos es un aprendizaje que llega de adulto. ¿Fue alguna experiencia personal la que te llevó a ver en ese lugar un tópico con potencial de ser desarrollado?

Esta pregunta me la hacen frecuentemente. Me gustaría tener alguna historia de fracaso que haya sido la motivación para iniciar Failory, pero la verdad es que no. La motivación provino de haber encontrado un nicho de mercado con poca competencia y mucha demanda.

En los foros y comunidades de emprendedores en los que participaba, constantemente se hablaba del fracaso y se preguntaba de qué forma se podía aprender de los errores de otros fundadores. Sabía que un sitio web que recolectara los errores y facilitara este aprendizaje funcionaría bien.

Lo que sí puedo decir es que el sitio web tal como es hoy en día, fue totalmente transformado por mis errores y fracasos manejando y creciendo Failory.

¿Recordás algo que hayas podido aplicar a tu proyecto, y que aprendiste a partir de una historia de fracaso contada en Failory?

Si, principalmente la importancia de validar las ideas de negocios. Gran parte de los startups que entrevistamos en Failory fracasaron por enfocarse en solucionar un problema que poca gente tenía o estaba dispuesto a pagar por, o por proveer una solución errónea a un problema.

Muchos fundadores cuentan que pasaron meses o años desarrollando startups, sin hablar con potenciales clientes, solo para lanzarlos y encontrarse que nadie demanda lo que construyeron.

Por esto es que en Failory nos enfocamos en validar todos los proyectos en los que trabajamos antes de dedicar nada de tiempo y recursos a desarrollarlos.

El ejemplo más claro es un eBook que lanzamos el año pasado. Tuvimos la idea de crear un producto digital de Failory y decidimos que fuera una eBook. Pero no sabíamos sobre qué tema, por lo que hicimos una encuesta en la newsletter de Failory, que tiene más de 7,000 suscriptores, e identificamos los temas que más le interesaban a nuestra audiencia.

Luego pensamos dos ideas de eBooks, para los dos temas más mencionados, que eran product-market fit y el fracaso de los startups. En pocos minutos escribimos un resumen de los temas que cada libro incluiría y creamos una página de ventas para cada libro. Al día siguiente mandamos un mail a nuestra newsletter. A la mitad de ellos, le contamos sobre el eBook de product-market fit. A la otra mitad, sobre el eBook del fracaso de los startups. Los suscriptores podían comprar cada libro a un precio de preventa, menor al del lanzamiento.

El eBook de product-market fit funcionó mejor, obteniendo más precompras. Por ende, decidimos cancelar el otro eBook y enfocarnos en este. Sin haber escrito ni una sola palabra del libro, en menos de 2 semanas obtuvimos +70 precompras, validando así la idea del producto, y obteniendo los fondos necesarios para pagar los costos de escribir el eBook.

¿Cómo contactás/elegís a los empresarios que cuentan sus historias?

Hoy en día esa parte está a cargo de un chico español con el que estoy trabajando desde Febrero. Pero hasta entonces me encargaba yo.

Para contactar a estos emprendedores, lo hacemos por email o Twitter. Últimamente el porcentaje de aceptación que tenemos es muy bueno, ya que Failory tiene hoy en día una gran audiencia y los fundadores ven los beneficios de contar su historia en el sitio web.

Lo principal de este proceso es encontrar y seleccionar a qué emprendedores entrevistar. Solemos estar presentes en comunidades de emprendedores, seguir a varios en redes sociales y tener un ojo en portales de noticias y artículos de startups para ver si alguien menciona que su startup fracasó o que en el pasado tuvo un startups que no funcionó.

Si tuvieras que recomendar un par de historias para quien no conoce Failory, ¿por cuáles dirías que arranquen?

Suelo recomendar este artículo que escribimos sobre el fracaso de Vine porque:

1. Es una red social que muchos conocen y usaban hace algunos años.

2. Hoy en día una app similar a Vine, TikTok, está rompiendo todos los récords y es un excelente caso de éxito.

3. Muestra cómo, incluso teniendo un montón de recursos y contando con una gran empresa detrás (Twitter), no pudieron hacer de Vine un negocio viable.

Actualmente, además de una web y un blog, tenés un podcast y un Newsletter. ¿Cómo fueron naciendo estos apéndices de Failory y qué recepción fueron teniendo?

El blog estuvo desde un inicio. Al principio tenía solo 12 artículos, de muy mala calidad, y existía con el motivo de traer algo de tráfico orgánico al sitio web.

Es muy difícil que una entrevista aparezca en Google para distintos términos de búsqueda, por lo que, sin el blog, el tráfico de Failory dependería en su mayoría de tráfico directo o de redes sociales.

En los últimos años, el tráfico del blog fue creciendo y hoy en día es por donde llegan la mayor parte de los usuarios de Failory.

 

La newsletter también estuvo desde un inicio (aunque pasó por un montón de transformaciones). Los usuarios de Failory pueden compartir su dirección de email y yo les escribo todas las semanas compartiéndoles las entrevistas más nuevas publicadas en Failory, y otros recursos que voy encontrando que me parece que les puede servir.

Hoy en día, la newsletter tiene más de 7,000 suscriptores y está creciendo 600-700 por mes. Últimamente estoy muy enfocado en la newsletter, ya que me permite construir un vínculo cercano con los suscriptores, que luego serán más propensos a comprar productos digitales que lancemos en Failory en los próximos meses.

El podcast fue un experimento que no funcionó del todo bien. Desde el lanzamiento de Failory, un montón de gente me dice que le encantaría leer las historias de Failory pero que no tienen tiempo, y que, en cambio, si fueran en formato de podcast, podrían. Por eso lanzamos el podcast de Failory, en donde entrevistamos a 15 emprendedores que fracasaron en el pasado, pero actualmente tienen un negocio exitoso.

Si bien en los 2-3 meses que se publicaron episodios, el podcast tuvo más de 10 mil descargas, decidimos no continuarlo por el tiempo y la cantidad de recursos que demandaba, y el bajo retorno de la inversión que vimos en las primeras semanas.

8- Mencionaste antes a un chico de España. Además de él, ¿te apoyás en un equipo?

Desde Febrero que estoy trabajando con este chico español que se encarga de las entrevistas y de varias tareas del blog, y una chica filipina que se está encargando de algunos proyectos de contenido que estamos lanzando.

Construir este equipo fue una de las mejores decisiones que tomé con respecto a Failory. No solo me reduce la cantidad de trabajo que tengo (esencial dado que también estoy estudiando en la universidad), sino que también me permitió correrme del día a día del negocio para enfocarme en la parte más estratégica.

Me pasó el año pasado que, entre la universidad y las actividades sociales, apenas me alcanzaba el tiempo para el día a día de Failory (publicar entrevistas, mandar mails, etc), pero no para crecer el proyecto.

Con este equipo, Failory está creciendo rápidamente y estamos lanzando proyectos a mucha velocidad.

¿Cuál es el horizonte de Failory de acá a un año?

Los objetivos que tenemos son dos:

1. Crecer el tráfico orgánico a 150 mil usuarios por mes (actualmente son 60-70 mil). Para esto, estamos lanzando un montón de proyectos de contenido como un cementerio de proyectos de Google que fracasaron y un repositorio de +350 pitch decks de startups.

2. Crecer los ingresos por mes, principalmente mediante la creación y venta de productos digitales. Vamos a estar lanzando un curso en los próximos meses.

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