Fuera de juego

De la gloria al infierno: cómo está hoy el chico que conoció a Maradona en Agrandadytos

Gonzalo Fonsalido

Mariano Sirito fue uno de los pocos afortunados que, con apenas 9 años, tuvo la oportunidad de conocer a Diego Maradona. Pero no todo fue color de rosas para él

miércoles 5 de mayo de 2021 - 11:44 am

Quizás algunos recuerden al niño de 9 años que, un domingo como cualquier otro, dejó de ser un fanático más para pasar a ser famoso por conocer a su ídolo en vivo frente a miles de personas.

Corría el año 2005 y Mariano Sinito era uno de los protagonistas del exitoso programa de Dady Brieva, Agrandadytos: la producción le hizo una sorpresa y Diego Armando Maradona, su ídolo, se hizo presente en el estudio para un momento inolvidable para él y toda la televisión argentina.

Sin dudas el hecho de poder conocer a su máximo ídolo fue algo imborrable en su vida, pero no todo resultó color de rosas: en uno de los podcast de Radio Ambulante, el joven rosarino contó que sufrió algunas consecuencias negativas de la alta exposición.

Hoy Mariano es periodista de Radio La Red y se encarga de cubrir la actualidad de Newell’s. Sin embargo en aquel entonces, cuando comenzó a aparecer en televisión con sus segmentos respecto de “la religión de Maradona” y la “Iglesia Maradoneana”, el pequeño transitaba sus primeros años escolares.

Como era de esperar, cuando volvió al colegio, se convirtió en el centro de atención. La mayoría de sus compañeros le preguntaban más detalles sobre cómo era Diego y de cómo era estar a su lado; aunque otra gran parte, por ejemplo, se burlaba de él por haber llorado en televisión.

Los comentarios de sus compañeros de grado comenzaron a tornarse agresivos y ya no sólo los de sus pares, sino también de sus maestros: Mariano iba a un colegio católico y, aunque tenía solo nueve años, muchos adultos ahí no toleraban que tuviera una relación con Maradona y menos que saliera en televisión rezándole como si fuera un dios.

“Mi profesor de literatura siempre empezaba sus clases con el Padre Nuestro y durante la época de Agrandadytos hacía hincapié en que yo rece el Padre Nuestro. Decía: ‘No te vas a equivocar de Padre Nuestro y nos rezás el de Maradona’. Y eso me avergonzaba mucho a mí adelante de mis compañeros”, relató Mariano.

“Me mandaban a confesarme aleatoriamente con el cura del colegio. Me acusaban de herejía por lo de la Iglesia Maradoniana, por idolatrar a un… no quiero decir falso profeta pero sí, un ídolo falso” contó y agregó: “En un acto con el micrófono hizo referencia directamente a lo que yo hacía en televisión, dijo: ‘Aquella gente que hace el ridículo adorando falsos profetas’, mirándome a mí directamente”.

La situación se desbordó y, mientras más aparecía el pequeño Mariano en televisión, las agresiones se hacían aun más presente en su vida cotidiana y ya no sólo en el ámbito escolar.

Me señalaban con el dedo y no tenían problemas en decirle a un nene de nueve años: ‘¿Cómo vas a llorar por ese drogadicto en televisión? Sos un idiota’ o ‘tu ídolo es una mala persona’ o ‘tu ídolo no es ejemplo de nada’. Y yo tenía nueve años, no tenía la capacidad de hacer esos juicios de valor sobre una persona”, relató.

Mariano cuenta que pasó de tocar el cielo con las manos por conocer a Maradona, a vivir un infierno diario por las acusaciones de todo tipo. “La pasé muy mal realmente en esos años. Vi como un cierto sector de la sociedad, para ser más específico el adulto, mató a mi ídolo adelante de mis ojos. Me hacían sentir culpable por haberlo conocido.”

Con apenas 9 años, Mariano fue diagnosticado con síndrome maníaco depresivo, también conocido como trastorno bipolar. 

“Cuando mi psiquiatra se enteró de que yo tenía dolores en las extremidades, sumado a todos los otros síntomas que ya había descifrado mi psiquiatra, me diagnosticó. Y bueno hasta el día de hoy es algo con lo que convivo y con lo que tendré que convivir hasta el día que me muera”, contó.

“Lo de Diego no fue la causa por la cual yo termino siendo un paciente diagnosticado, sino que fue un detonante. Quizás yo a eso ya lo tenía. Pero lo que lo activó oficialmente fue justamente eso de haber tenido que pasar por esa situación”, agregó.

Fue solo hasta los 18 años que, con ayuda de su psiquiatra, el Mariano adulto entendió que tenía que perdonar. “No solamente perdonar a la gente que me hizo sentir mal en el pasado, sino a mí mismo. Poder perdonarme por haber perdido esas oportunidades o por haber negado todo. Hice las paces con el Marianito del pasado”, concluyó.

16 años después de lo ocurrido, el amor de Mariano por Diego Armando Maradona sigue intacto. Incluso, hasta el día de hoy, sigue formando parte de la Iglesia Maradoneana y su cariño y admiración por el Diez va a ser para toda la vida.

 

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