Salud

Trucos para poner en práctica si te cuesta meditar

Cómo aprovechar al máximo los beneficios

viernes 30 de abril de 2021 - 7:36 am

Si nunca has meditado (no meditación transcendental, sino respiratoria), es momento de probar, ya que ayuda a reducir el estrés, a calmar la mente y a controlar las emociones.

La práctica es sencilla pero requiere de cierto entrenamiento. Tomá nota:

– Encontrar un lugar tranquilo es una de las claves: sin ruido, donde no nos puedan molestar durante un rato. Puede ser en el dormitorio o en un parque pero siempre desconectando los objetos que puedan interrumpir nuestra concentración.

– Es básico llevar una respiración controlada para una relajación completa: Hay que concentrarse en la respiración y dirigir la atención al flujo de aire que entra y sale por la nariz mientras inhalamos y exhalamos. Una buena respiración, además de oxigenar mejor el cerebro, ayuda a mantener una buena postura.

– Elegir una postura cómoda: Lo ideal es la posición de loto (si te cuesta, podés ayudarte de un almohadoncito), pero también podés estar sentado en una silla o sofá, incluso tirados, pero siempre con la espalda recta, sin tensiones, que el todo cuerpo esté lo más relajado posible.

– Empezá poco a poco: al principio no tenemos que estar mucho tiempo meditando. Si es la primera vez, lo ideal es ir aumentando el tiempo a medida que nos vamos introduciendo en la práctica. Podemos empezar con 2-3 minutos. Al día siguiente 4, luego 5… e ir aumentando progresivamente el tiempo que le dedicamos hasta 8 ó 20 minutos, según la disponibilidad.

– Incluir la meditación en tu rutina: Dedicarle un momento del día es básico para familiarizarnos con esta práctica que ayuda a estar más concentrados y menos estresados. Podemos, por ejemplo, hacer meditación antes de irnos a dormir, ya que permite mejorar la calidad del sueño; o también por la mañana, para empezar el día con energía positiva.

– Tratar los pensamientos que nos desconcentran con aceptación. Es normal que surjan mientras meditamos y que nos desconcentren. Lo importante es aceptarlos, no intentar eliminarlos, no juzgarlos y volver a centrarnos en la respiración, puntos de apoyo del cuerpo, un sonido de la naturaleza, un paisaje tranquilo y calmante, una música relajante.

– Combiná la meditación con sesiones de yoga y pilates para ir reduciendo progresivamente los niveles de estrés y ansiedad, y favorecer un mejor descanso. Cuando ya la incluís en tu rutina, lo ideal es acompañarla de otras prácticas para potenciar un estilo de vida saludable que aparte lo máximo posible aquello que estresa.

Fuente: Guapísimas

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