Alimentación

Cómo evitar el sobrepeso en tus hijos

Consejos para ayudar a los niños a mantener un peso saludable

sábado 3 de abril de 2021 - 7:26 am

Los cambios en el índice de masa corporal en la edad preescolar están muy correlacionados con el sobrepeso en adultos. Hay factores socioeconómicos, genéticos o raciales que no podemos modificar, y factores comerciales y culturales que influyen fundamentalmente en niños mayores y adultos que ya tienen determinadas sus preferencias alimentarias.

Pero si queremos prevenir el aumento de la obesidad, la actuación en los dos primeros años de vida es fundamental. Se conocen varios factores asociados y que se dan casi desde el comienzo de la vida. Entre ellos están las prácticas de alimentación por parte de padres y cuidadores, éstos determinan patrones de alimentación en el niño, antes de los dos años, que pueden predecir ya el sobrepeso y obesidad futuros.

Así, los lactantes alimentados con leche materna tienen menor riesgo de sobrepeso. Un alto porcentaje de niños menores de 18 meses consumen postres y bebidas azucaradas. Y un porcentaje considerable no consumen ningún tipo de verduras, y entre los que las consumen, la cantidad disminuye notablemente a partir de los 6 meses. A partir de 1 año, la papa es el vegetal más abundante, y a los 2 años se consumen fundamentalmente fritas.

La ingesta energética relativa cambia rápidamente con la introducción de alimentos sólidos entre los 4 y 18 meses, y ésta se mantiene constante hasta los 4 años. La contribución energética de cada grupo de alimentos (lácteos, cereales, carnes, frutas, verduras, etc.) que se toma a los 4 años es representativa de la ingesta de alimentos en adultos.

Los lactantes y niños pequeños tienen una capacidad innata para regular el consumo de energía, y a veces, las buenas intenciones de los padres, para que se terminen la mamadera o la comida del plato, pueden alterar este control innato. Es más fácil establecer patrones adecuados en esta etapa, en la que es muy fácil influir en el niño, que intentar cambiarlos una vez establecidos.

Para ayudar a los niños a desarrollar hábitos de alimentación saludables:

– Serviles abundantes verduras, frutas y productos integrales.

– Incluí productos lácteos bajos en grasa o sin grasa, entre ellos yogur y queso.

– Elegí carnes magras, aves de corral, pescado, lentejas y frijoles como fuentes de proteína.

– Motivalo a beber mucha agua y limitá las bebidas azucaradas.

– Limitá el consumo de azúcar y grasas saturadas.

– Reducir la disponibilidad de refrigerios con alto contenido de grasas y azúcar o salados.

– Disminuir el sedentarismo y fomentar que realice actividad física de forma regular

– Garantizar las horas de sueño adecuadas

Fuente: Te interesa / CDC

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