Opinión

El Gobierno quiere PASO si los números (de las encuestas) acompañan

Alan Abud

Licenciado en Gobierno y Relaciones Internacionales. Escribe artículos de opinión sobre política nacional e internacional en minutocanciller.com Instagram @minutocanciller_

¿Un gobierno que se la ha pasado haciendo comparaciones con todos los países del mundo, no se tomó un minuto para pensar cómo otros estados pudieron celebrar sus elecciones?

viernes 19 de febrero de 2021 - 12:16 pm

Pese a no haber un consenso total puertas adentro, el Gobierno va con todo por la suspensión de las PASO.  Lo que antes parecían meras conjeturas de un pequeño sector del oficialismo, hoy ya es un tema instalado con apoyo de gran parte del Frente de Todos y de muchos de los gobernadores.

La razón para proceder con esta medida es una sola: el coronavirus y la incertidumbre por la situación sanitaria a la que se enfrentarán el país en agosto, mes en el que están estipulados los comicios. Lo curioso es que a un gobierno que se la ha pasado haciendo comparaciones con todos los países del mundo, no se tome un minuto para pensar cómo otros estados pudieron celebrar sus elecciones.

Desde que comenzó la pandemia se votó y se va a votar en Brasil, Bolivia, Chile, España, Israel, Nueva Zelanda, Estados Unidos, Ecuador y Perú.  Todos ellos tuvieron impactos más o menos fuertes de la pandemia, pero todos llevaron adelante el acto central de la democracia, celebrar elecciones.

Lo cierto es que la excusa de la pandemia como móvil para suspender las legislativas 2021 no tiene pies ni cabeza: el Gobierno permitió manifestaciones masivas y hasta un velorio de un millón de personas pero el problema son las elecciones. Incluso, el 18 de octubre se abrieron colegios en Buenos Aires y otras ciudades del país para que cerca de 140.000 bolivianos puedan ejercer su derecho a voto en las elecciones presidenciales que se llevaban a cabo en su país. Es un dato a tener en cuenta porque el gobierno permitió una votación en la peor semana de contagios en el país desde que comenzara la pandemia.

Está claro que el Ejecutivo quiere demorar el máximo tiempo posible las elecciones a fin de que tengan más tiempo para que su imagen repunte luego de un año complicado para el Frente de Todos. No obstante, los intereses de un partido no pueden estar por encima de los de la Nación. Las elecciones tienen una fecha y no se acomodan a gusto del partido gobernante.

El día que llegaba al país medio millón de dosis de la vacuna producida por Oxford-AstraZeneca, en una breve conferencia, el ministro de Salud, Ginés González García, decía primero que “no están dadas las condiciones para votar en agosto”, oponiéndose a las PASO, pero minutos después prometía que en agosto o septiembre estarán vacunados todos los argentinos. Dos frases contradictorias, ¿no estarán dadas las condiciones para celebrar elecciones pero al mismo tiempo estaremos todos inmunizados?

La contradicción deja en evidencia que la situación sanitaria es una mera excusa para no tener un resultado amargo en agosto (según los números que manejan hoy las encuestadoras). Si seremos todos inmunes, ¿qué número de contagios contenta al gobierno para aceptar que se celebren las PASO? ¿O acaso las únicas cifras que importan son las de su imagen positiva e intención de voto y serán ellas las que determinen el calendario electoral este 2021?

Otra opción es que es que el gobierno sí haya hecho las comparaciones con elecciones en pandemia en otros países pero no para ver el impacto sanitario que tuvieron, sino para analizar cómo les fue a los oficialismos. No hay ninguna ciencia en concluir que la mayoría tuvo un resultado negativo, a modo de ejemplo la pandemia le costó las elecciones a Trump, y en Casa Rosada no quieren formar parte de esa fatídica lista de derrotas los oficialismos. En la misma línea están los gobernadores, oficialistas y opositores, porque para retener el poder no hay diferencias ideológicas.

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