Alimentación

Trucos para conservar frutas y verduras

Evitá desperdiciarlas con estos consejos

jueves 18 de febrero de 2021 - 7:14 am

Uno de los problemas de organización a la hora de comprar frutas y verduras es su caducidad, ya que si comprás una cantidad excesiva, es probable que termines desperdiciándolas.

Sin embargo, existen trucos para que se conserven frescos durante más tiempo, sin perder propiedades, sabor ni textura.

Bayas, frambuesas y frutas del bosque: Antes de guardarlas en el refrigerador, lavalas con una mezcla compuesta por un tercio de vinagre y dos partes de agua. Después, enjuagalas totalmente con agua y secalas por completo. De esta manera, el moho no hará acto de aparición.

Lechuga: Si te ha sobrado de la última, ponelas en tu recipiente con una servilleta de papel en la parte superior y a continuación, envolvelo todo con plástico. Cuando se humedezca la servilleta, reemplazala, ya que el motivo de que se ponga mala es precisamente la humedad. También podés espolvorear las hojas con una pizca de sal.

Palta: Contiene enzimas que producen un pigmento marrón cuando se expone al oxígeno. Para evitarlo, añadí jugo de limón o lima que lo preservará en buen estado durante al menos un día. También podés almacenar rebanadas con grandes trozos de cebolla para prevenir la oxidación.

Zanahoria: Extraé las hojas verdes y colocá las zanahorias en un recipiente lleno de agua y sellado con papel film que introducirás en la heladera.

Limón: Evitá cortarlos a la mitad y abogá por perforarlos con un tenedor para exprimir el jugo que necesitás sin resecarlo. De este modo, la parte restante durará más tiempo.

Cebolla: Conservá la malla que las envuelve para que se mantengan frescas, ya que permiten que llegue el aire suficiente. Cuando quieras una, hacé un agujero para sacarla y luego, hacé un nudo de nuevo.

Papas: Mezclalas en el cubo con manzanas. Estas producen gas de etileno que puede mantenerlas frescas durante más de ocho semanas.

Manzanas: Si te han quedado unas rodajas y no querés que se oxiden, remojalas en un tazón de agua salada fría para evitar la oxidación -no más de ½ cucharadita de sal por litro de agua para que el sabor no se perciba en la fruta-. Dejalas durante cinco minutos, secalas y guardalas en la heladera en una bolsa de plástico hermética.

Apio: Debés envolverlo en papel de aluminio, que dejará escapar el etileno. Cuando los dejás en una bolsa de plástico pierden humedad y se deterioran más rápido.

Banana: Separá cada ejemplar del racimo y envolvé cada tallo en plástico para ralentizar el proceso de oxidación. Si ya están muy maduros, podés pelarlos y guardarlos en el congelador para ser útiles cuando quieras prepararte un batido.

Tomates: Nunca los guardes en la heladera si no querés que pierdan sabor y textura. Colocalos con el tallo hacia abajo, ya que esta parte de la fruta es la última en madurar.

Fuente: Ticbeat

COMENTARIOS