Coronavirus

Robaron 30 dosis de la vacuna Sputnik V en un hospital de Comodoro Rivadavia

El hecho ocurrió la última semana de enero en el edificio del Área Programática Sur, dentro del Hospital Regional de la ciudad patagónica. Son ampollas de la segunda dosis de la vacuna rusa.

lunes 15 de febrero de 2021 - 12:54 pm

Mientras que la campaña de vacunación contra el coronavirus avanza progresivamente en todo el país, la Justicia investiga por estas horas el robo de 30 dosis de la Sputnik V, que fueron sustraídas del Hospital Regional de Comodoro Rivadavia, en la provincia de Chubut.

El hecho ocurrió en los últimos días de enero pero recién trascendió en las últimas horas, cuando la Justicia de esa provincia abrió una investigación para dar con los responsables.

Según informa el sitio ADN Sur, fuentes del centro de salud confirmaron que se abrió un sumario interno y que se radicó una denuncia por hurto. Las dosis faltantes corresponden al segundo componente de la vacuna rusa.

El martes 19 de enero llegaron a la provincia de Chubut 1500 dosis de la Sputnik V, que habían llegado de Rusia en el segundo operativo sanitario que trajo 300.000 dosis al país.

En primer término fueron almacenadas en la sede central del Ministerio de Salud de Rawson, mientras que 500 dosis partieron hacia Comodoro Rivadavia, donde fueron conservadas en la dirección del Área Programática Sur, un edificio dentro del perímetro del Hospital Regional.

El operativo de vacunación comenzó el 20 de enero en esa provincia. Los primero en recibir la vacuna rusa fue el personal sanitario mayor de 60 años, que recibió la primera dosis.

Pero en los últimos días de enero, personal del Área Programática Sur, que depende del Ministerio de Salud provincial, detectó el faltante de, al menos, 30 dosis.

“Las vacunas se conservan a unos cien metros del área central del hospital. Es un lugar aparte con entrada propia. Tiene cámaras, alarma. Es un edificio de dos pisos que está dentro del perímetro del hospital. Pero nosotros solo colocamos la vacuna”, se defendió Eduardo Wasserman, director del establecimiento.

Wasserman contó, a su vez, que las alarmas no se activaron y los agentes de seguridad del hospital no advirtieron ningún movimiento sospechoso en las salas de refrigeración de las ampollas. La denuncia fue presentada el pasado 8 de febrero y la investigación quedó a cargo de la fiscal Andrea Rubio.

COMENTARIOS