Alimentación

Problemas y trastornos alimenticios en personas mayores

Factores que lo provocan y algunos consejos básicos

viernes 5 de febrero de 2021 - 7:12 am

El envejecimiento es una etapa de la vida que determina una disminución de las funciones vitales. Distintos factores influyen sobre la nutrición, algunos metabólicos y otros relacionados con la salud, dieta y el estilo de vida. A su vez, el estado nutricional de los ancianos puede provocar más enfermedades.

De esa forma, los trastornos alimenticios en las personas mayores tienen múltiples implicaciones. A continuación, vemos las principales situaciones que influyen en su estado nutricional:

Relacionadas con los mecanismos de alimentación

– Problemas con la dentadura.

– Disminución de los sentidos del gusto y el olfato.

– Disminución de funciones gástricas y musculares.

Relacionadas con el metabolismo

– Alteraciones hormonales.

– Menor actividad física.

– Aumento de tejidos grasos.

Fármacos

Hay medicamentos que originan anorexia, disminuyen o alteran el sentido del gusto o provocan cambios en la función intestinal:

– Quimioterápicos

– Laxantes

– Medicamentos para el corazón.

– Suplementos de vitaminas y minerales.

Estilo de vida

– Malos hábitos alimentarios.

– Aislamiento social.

– Dificultades para hacer sus compras.

– Ingesta de alcohol, depresión.

– Necesidades nutricionales de los ancianos

Los ancianos tienen requerimientos nutricionales diferentes a los de los adultos más jóvenes. Según la OMS, estos requerimientos están en 2000 a 2500 Kcal diarias para los varones y 1500 a 2000 Kcal por día para las mujeres.

Hay una relación inseparable entre la alimentación y el envejecimiento. Ante el aumento en la expectativa de vida, es imprescindible que esos más años de vida estén acompañados por un aumento en la calidad de vida.

Principales problemas alimenticios en los adultos mayores

Evitar trastornos alimenticios, desnutrición y sobrealimentación en los ancianos es clave para prevenir la aparición o el aumento de enfermedades cardiovasculares y cáncer.

– Deshidratación. Es muy fácil que suceda ya que tienen disminuido el reflejo de la sed. La falta de agua produce aumento de la tensión arterial y temperatura corporal entre otros problemas y se puede llegar a la confusión mental. Deben consumir 1,5 litros de agua por día para mantenerse hidratados y compensar las pérdidas normales de agua a través de la transpiración, orina y metabolismo.

– Desnutrición. Según estudios europeos, la desnutrición afecta al 60% de los ancianos que se encuentran en instituciones o residencias. La obesidad por su parte afecta al 20 – 30% de las personas mayores de 80 años.

– Trastornos alimentarios. Se pueden mencionar desde la anorexia y bulimia nerviosa hasta conductas de rechazo del alimento o exceso en el consumo de dulces y conservas. Los más comunes son la bulimia y la hiporexia, que es la disminución en la ingesta de comida. La anorexia por su parte puede hacerse crónica en los ancianos.

Estrategias para la alimentación en personas mayores

Para conseguir que se alimenten de manera adecuada es importante adoptar algunas estrategias.  Si hay síntomas de trastornos alimenticios, el primer paso es analizar las causas. Una consulta con el médico permitirá contar con un diagnóstico adecuado. Probablemente sea necesaria la derivación a un nutricionista.

Algunos consejos básicos:

– Evitá la deshidratación. Aprovechá el momento de tomar medicamentos para que ingiera al menos un vaso. El agua debe ser fácilmente accesible. Es imprescindible que beban agua fresca ya que ayuda a las funciones cerebrales. Se puede complementar con infusiones, caldos o jugos de frutas.

– Prepará alimentos más gustosos. En los ancianos hay una disminución del sentido del gusto y el olfato o incluso la vista. Estos tres sentidos son claves para iniciar el proceso digestivo. Usá condimentos para mejorar o intensificar los sabores. Evita la monotonía. En muchos casos hay dificultades en la masticación por falta de dientes, un problema que requiere atención odontológica. Mientras tanto, prepará alimentos cremosos como sopas o purés enriquecidos con huevo, lácteos o hígado triturado.

– Fraccioná el consumo. Los ancianos comen menos, esto puede provocar falta de vitaminas y nutrientes. Es preferible que coman con más frecuencia porciones más pequeñas. Lo ideal es seis a diez ingestas por día. Si se trata de un mayor con autonomía, dejar a su alcance alimentos saludables o preparaciones fraccionadas en la heladera.

– Cuidá su salud mental. No deben comer solos ya que en soledad pueden comer menos o quizás directamente no comer. Si vive solo, es importante que alguien lo acompañe a la hora de comer. Si tiene dificultades para hacer sus compras habrá que verificar de vez en cuando la despensa y heladera para asegurarse de que cuenta con alimentos en cantidad y calidad suficientes.

Fuente: Ok diario

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