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Entrevista a Danny Miche: tenis en tiempos de coronavirus y la lucha de Vilas por el número uno

En dialogo con Nexofin, el periodista deportivo de C5N, Metro 95.1 FM y Blue 100.7 FM comenta sobre sus inicios en la profesión, el estilo que utiliza para sus coberturas, la manera que se relaciona con los jugadores profesionales y detalla sobre su participación en el emotivo documental de Netflix

viernes 22 de enero de 2021 - 12:29 pm

Danny Miche es sinónimo de tenis. Desde 1989 cubre, como periodista especializado, los torneos más importantes del mundo. Como autor, lleva escritos tres libros: Maldita Davis, El enigma Del Potro y la biografía de Gastón Gaudio.

El también ex jefe de Prensa de la Asociación Argentina de Tenis egresó como periodista deportivo del Instituto de Ciencias de la Comunicación y luego realizó un posgrado en Marketing en la Universidad de Belgrano. Entre otros medios, trabajó en las radios Zeta 95.1, Del Plata, Municipal, Libertad, La Red, FM Tango, y en los canales América Sports, ESPN y A24.

Actualmente, al comunicador se lo puede observar en la pantalla de C5N y escuchar en Radio Metro 95.1 FM y Blue 100.7 FM. Junto a Quique Cano y Dani Corujo llevan adelante el podcast 3 Iguales, en el que realizan entrevistas a personalidades del tenis: entrenadores, jugadores y ex jugadores.

“Son todos buenos hasta que son buenos en el circuito profesional”. Esta frase la utilizó con otros colegas para describir la relación que los jugadores de tenis, en especial los argentinos, tienen con el periodismo.

Además, el protagonista reconoce que las redes sociales les ha facilitado las cosas a los jugadores a la hora de comunicar.

Una de sus últimas participaciones fue en “Vilas: serás lo que debas ser o no serás nada”, una película-documental de Netflix que narra la vida del mejor tenista argentino de todos los tiempos y la lucha del periodista Eduardo Puppo por demostrar ante la ATP que el ránking está errado en no haberlo nombrado número 1 del mundo en su momento. A lo largo del emotivo documental, Puppo narra cómo inició una epopeya que lo llevó a probar que el oriundo de Mar del Plata tendría que haber ocupado el puesto más alto del listado en dos ocasiones.

Al detallar sobre el tópico planteado en la plataforma de streaming, explica: “Conocíamos el reclamo; creo que es justo. Muchos no lo entienden; que seas número uno y no te lo den es terrible”.

En dialogo con Nexofin, el periodista especializado en tenis de C5N, Metro 95.1 FM y Blue 100.7 FM comenta sobre sus inicios en la profesión, el estilo que utiliza para sus coberturas, la manera que se relaciona con los jugadores profesionales y detalla sobre su participación en el emotivo documental “Vilas, serás lo que debas ser o no serás nada” de Netflix.

Nexofin (N): ¿Cuándo descubriste tu vocación por el periodismo?

Danny Miche (DM): Desde muy chiquito; mis juegos de infancia era relatar partidos, carreras, campeonatos, transmisiones… Más grande, recortaba de los diarios las informaciones más interesantes del deporte y las pegaba en un cuaderno.

Siempre sentí que me iba a dedicar al periodismo deportivo. Me apasionó mucho el tenis; vi en el club aquellas finales de Wimbledon y del US Open como Björn Borg y John McEnroe.

Ver esa camada de tenistas: Jimmy Connors, Guillermo Vilas, Vitas Gerulaitis, Adriano Panatta, Ilie Nastase… eran estrellas del rock.

No vengo del palo del deportista frustrado devenido a periodista; nunca intente ser profesional. Siempre fue social y recreativo.

A mí me parecía fascinante viajar por todo el mundo cubriendo un deporte; el tenis era el que mejor conjugaba esas dos cosas.

N: ¿Quiénes son tu referentes en el medio?

Yo crecí escuchando a Guillermo Salatino y a Juan José Moro. Soñaba con viajar por el mundo y cubir el tenis. De chico escuchaba La Oral Deportiva de José María Muñoz; después, me incliné por Víctor Hugo Morales en Sport 80 en Radio Mitre. Salata informaba de tenis.

Danny Miche, Quique Cano y Guillermo Salatino.

N: ¿Cómo se hace periodismo de un deporte tan solitario como el tenis?

Es medio loco; es verdad que es un deporte solitario. Sin embargo, la cobertura desde que empecé en 1990 siempre se armaban lindos grupos homogéneos de colegas.

Las coberturas son muy costosas; en general, es autofinanciándose (salvo los enviados especiales de los diarios). Siempre se compartió, salir a comer y pasear juntos si teníamos un día libre.

Yo siempre (religiosamente) en cada torneo que voy busco uno o dos días para ir a recorrer; la premisa es que puede ser el último viaje (ahora con la pandemia quién lo hubiera imaginado).

N: Escribiste tres libros, ¿tenes pensado realizar otro y sobre qué trataría?

No me considero escritor ni un apasionado. Para muchos es el periodismo de pura cepa; dentro de nuestro ambiente se valoraba más al tipo que escribía. La verdad que no tengo otro proyecto de libro; no te voy a mentir.

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N: ¿Qué opinás del reclamo de Guillermo Vilas, que tuvo una gran exposición a partir del documental y la investigación de Eduardo Puppo en Netflix?

Es un reclamo que lo conocemos desde adentro, por la relación que tenemos con Eduardo. Me tocó participar de algunas entrevistas que se ven; las hice con el colega Enrique Cano.

La de Rod Laver, Mats Wilander, Boris Becker y con periodistas extranjeros. Conocíamos el reclamo; creo que es justo. Muchos no lo entienden; que seas número uno y no te lo den es terrible.

Los jugadores son egocéntricos y necesitan que se los reconozcan. Es muy difícil porque es un tema político; si la ATP le concede el número uno cree que puede abrir una puerta grande para otros reclamos.

En los 70 no había registros de todos los resultados y había muchos errores; fueron comprobados científicamente por Eduardo Puppo. A mí me gustó mucho el documental.

N: Atado a eso, ¿tuviste alguna vez un tema que te haya obsesionado?

No; no soy un periodista que le guste la parte de investigación. Me gusta más la otra parte de color y ligada con las sociedades. Explorar lugares, cómo se manejan… únicas e heterogéneas.

Lo más cercano a la investigación fue con el libro de la Copa Davis. Salvo la final de 1981 en la que era chico, fui a cubrir todas: siempre veía el mismo comportamiento repetitivo de los jugadores. Siendo buenos, no tan buenos, siempre quilombo, egoísmos.

Eso me llevó a poner en un libro para buscarle la explicación; con entrevistas y opinión, por supuesto.

N: ¿Cómo ves la problemática del tenis en tiempos de coronavirus?

Lo golpea muchísimo; es un deporte que no se puede jugar en un mismo país y no puede ser jugado por jugadores de una misma nacionalidad. Es globalizado; va rotando de ciudad en ciudad en todos los continentes.

Estuvo paralizado cinco meses; es todo un desafío, a prueba y error. Cada país tiene su protocolo; ahora en Australia tienen como premisa cuidar al habitante del estado de Victoria y no dejarse obnubilar por las estrellas.

En el US Open era burbuja y sin cuarentena… Australia es burbuja con cuarentena. Es una incomodidad para los tenistas (han bajado bastante los premios); por supuesto, los de élite (queda claro que en pandemia es para los cien mejores). Para un tipo que está 150 del ranking es meramente imposible.

N: Fuiste jefe de Prensa de la Asociación Argentina de Tenis entre 1997 y 1998, ¿qué opinión tenés de la dirigencia del tenis argentino?

Fue poco tiempo, por un pedido de Guillermo Salatino cuando asumió Enrique Morea. Necesitaba alguien de confianza; había quilombo político en esa época (no era lo que más me gustaba hacer). Es incompatible ser periodista y jefe de prensa de un deporte el cual tenes que trabajar y criticar.

Hubo de todo en los dirigentes; hoy hay un grupo de entusiastas que sabe mucho porque la vivió de adentro. Nadie puede poner en duda de la capacidad de un Agustín Calleri, Mariano Zabaleta, Martín Jaite, Gastón Gaudio, Guillermo Coria, Martín Vassallo Argüello (ahora se fue), Florencia Labat, Mercedes Paz…

Es gente que sabe de lo que habla pero tampoco son magos; el tenis es un deporte que necesita de presupuesto y de una política deportiva que en general en la Argentina es complicada. Es caro para el que quiere ser profesional.

Los gastos son en dólares y los ingresos muchas veces en pesos; la Copa Davis de Gerard Piqué era un gran alivio y una buena chance para financiarse (lamentablemente, la pandemia la frenó).

Sin plata, es muy difícil hacer cosas. Sobre todo, en un deporte en que se gasta y tiene costos en dólares.

N: ¿Qué diría el Daniel Miche periodista del jugador de tenis?

El tenis profesional es una máquina de picar carne; es mortal. Hay un plato de comida y comen muy pocos. Hay una frase que con muchos colegas la pegamos (sobre todo, con los argentinos): “Son buenos hasta que son buenos”.

Muchos han cambiado (para mal); a veces, es peor el entorno que el propio jugador. Me ha generado peleas con jugadores.

Uno trata de ser honesto y objetivo de decir lo que piensa de algo muy chiquito que es el deporte. A veces, una relación de tensión afloja cuando el tenista se retira (es increíble).

Es lo que me pasa con los chicos de la Legión (hoy hablas relajado y cuando jugaban era el secreto de la Coca Cola); son procesos y momentos.

N: A lo largo de tu carrera, ¿cuál es el momento que más te gustó cubrir?

Todos; cada uno tuvo su particularidad. Cuando empecé en los 90 era todo más romántico; la radio era magia (el que te escuchaba lo sentía; cerrar los ojos e imaginar lo que era el césped de Wimbledon o la jungla de cemento del US Open).

Me tocó arrancar con Gabriela Sabatini y era fantástico; te aseguraba en cada torneo un cuartos de final para arriba.

En los primeros torneos me sacaba fotos de todos lados; como todo laburo, empieza a hacerse costumbre y hasta pierde la perspectiva de lo afortunado que es uno de poder laburar de lo que le gusta y viajar.

Han sido buenos momentos; me gusta la combinación del periodismo y el viaje. Hoy con las redes sociales terminas haciendo lo que casi todo el mundo hace.

N: ¿Qué te gusta hacer cuando no trabajas?

Quedarme en mi casa. Adentro, ni salir a la esquina a comprar algo. No quiero ir a reuniones sociales o fiestas o comer afuera. Es lo que más disfruto cuando no trabajo.

N: También participaste en ‘Basta de todo’ en Metro, ¿una anécdota del detrás de escena que te haya quedado?

Fueron muchos años (15). Fue mi casa y se va a extrañar mucho; es una etapa que termina. Disfrute mucho; era el programa del tenis.

Entre el 2007/2008 y 2015 toda la gente que jugaba al tenis escuchaban la radio; generaba ruido (cuando salía del aire recibía insultos o felicitaciones).

Todo cambió con las redes sociales; hoy los jugadores se comunican por ahí y la radio dejó de ser un canal entre el protagonista y el oyente.

En la radio podíamos contar las historias como siempre uno trataba. Los viajes ayudaron mucho; no tengo una anécdota en particular pero si tengo grandes recuerdos.

 

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N: Vamos con un pequeño ping-pong: de los cuatro Grand Slam, ¿cuál es el más lindo?

Wimbledon.

N: ¿Ídolo de la infancia?

John McEnroe.

N: ¿El mejor jugador de tenis que viste?

Roger Federer.

N: ¿Otro deporte que te apasione?

Golf.

N: ¿Frase de vida?

No hay mejor inversión que viajar.

N: ¿Un sueño fuera del medio?

Vivir en una casa sobre la playa y retirarme ahí.

N: Para cerrar en un concepto, ¿Danny Miche es…?

Apasionado de la vida.

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