Coronavirus

Dióxido de cloro: la familia del paciente denunciará al Sanatorio Otamendi por negarse a suministrar la sustancia

El abogado de la familia confirmó que la sustancia finalmente fue administrada por un neurocirujano externo a la clínica, ya que la institución se negó a hacerlo.

martes 12 de enero de 2021 - 11:50 am

El paciente con coronavirus que estaba internado en el Sanatorio Otamendi y al que un juez había ordenado tratarlo con dióxido de cloro falleció durante la noche del lunes. La familia de Jorge García Rúa denunciará al Sanatorio Otamendi por descartar la orden judicial que solicitaba la administración de la sustancia y “demorar 48 horas en realizar” la práctica.

El abogado de la familia confirmó que la sustancia finalmente fue administrada por un neurocirujano externo a la clínica, ya que la institución se negó a hacerlo, pero el paciente murió horas más tarde.

Vamos a denunciar la responsabilidad por homicidio culposo y la responsabilidad del Otamendi en la medida que habiendo una manda judicial se negaron a realizar el tratamiento. Entendemos que eso configura una desobediencia”, confirmó el abogado Martín Sarubbi, en diálogo con Delta FM. 

Según contó el letrado, tras la medida cautelar aprobada el jueves por el juez federal Javier Pico Terrero, los médicos del sanatorio se habrían negado a tratar al paciente con la sustancia que no cuenta con autorización del Ministerio de Salud ni de la Anmat para uso médico y está desaconsejada por las sociedades científicas en el mundo.

Finalmente, el dióxido de cloro fue suministrado por el neurocirujano personal del paciente, externo al Otamendi. Fue ese mismo médico quién indicó el tratamiento.

El juez había autorizado que se “administre el uso del ibuprofenato de sodio, a través de nebulizaciones y de dióxido de cloro mediante vía intravenosa” a un paciente en grave estado de salud que “no había respondido a los tratamientos convencionales con oxígeno”.

La práctica la tuvo que realizar el doctor (Dante) Converti porque a pesar de que existía una manda judicial que autorizaba el tratamiento el sanatorio siguió desoyendo y tuvimos que ampliar el recurso de amparo para que pudiera realizar la práctica médica el doctor Converti, que es externo al Otamendi”, indicó Sarubbi.

El fallo causó conmoción en la comunidad científica y médica, ya que podría implicar un precedente “preocupante” en donde un juez autoriza una práctica médica a partir de una sustancia que no cuenta autorización por el Ministerio de Salud.

Me preocupa que un juez ordene un tratamiento médico y que además ese tratamiento no esté autorizado por el Ministerio de Salud de la nación, ni por ningún Ministerio de Salud del mundo, me parece mucho más preocupante”, dijo Carlos Damin, jefe de Toxicología del Hospital Fernández, en diálogo con Página 12.

El médico explicó que muchas veces los fallos judiciales son necesarios cuando una institución se niega a aplicar un tratamiento porque se trata de un medicamento costoso. “Pero de ahí a que se ordene utilizar algo que no es un medicamento es realmente grave”, remarcó el toxicólogo.

 

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