Alimentación

Efecto yoyo: las riesgosas consecuencias de una dieta desequilibrada

Qué sucede en el organismo y cómo evitarlo al querer bajar de peso

jueves 7 de enero de 2021 - 7:22 am

Algunos planes de alimentación para bajar de peso no suelen ser lo que se espera y al final, terminan produciendo los efectos contrarios. El efecto yoyo es el resultado de hacer una de las tantas dietas famosas, sin antes obtener la información necesaria.

También conocido como efecto rebote, es un trastorno alimenticio que se manifiesta al finalizar una dieta con muchas restricciones. Hoy en día es común encontrar cientos de ellas que prometen adelgazar de manera rápida. No obstante, muchos de estos planes de alimentación son desequilibrados.

Esto provoca que recupere nuevamente todo el peso que había perdido, unos pocos días después de dejar la dieta. El efecto puede causar que termine ganando más peso del que se supone había perdido, lo que a su vez, causa una serie de problemas en el organismo.

Una vez se inicia una dieta donde se imponen muchas restricciones y al mismo tiempo un desequilibrio, esto puede terminar mal. Esta es una de las causas del efecto yoyo, en donde incluso el organismo puede llegar a presentar riesgos de sufrir daños graves e irreversibles. Cuando el cuerpo es sometido a una alteración alimenticia, este activa una especie de sistema de emergencia. La finalidad es evitar el peligro de morir de hambre.

Uno de los primeros factores a tener en cuenta, es que se produce una ralentización en el metabolismo. Esto para tratar de aprovechar en todo lo posible los escasos nutrientes que se reciben para convertirlos en reservas. Aparte, el cuerpo comienza a deshacerse de lo que no necesita de una forma acelerada.

Una parte del proceso es eliminar el agua almacenada, debido a que existe una restricción severa de algunos alimentos importantes. Al no recibir la cantidad necesaria de nutrientes, se pierde peso rápidamente. Convirtiéndose en una de las razones por las que muchas personas deciden optar por las dietas con resultados rápidos.

Asimismo, se produce una pérdida significativa de masa muscular, ya que los músculos requieren de un consumo mayor de calorías.

Una vez ha conseguido el peso que anhelaba y finaliza la dieta, esto se convierte en un arma de doble filo. Primero se encuentra el sentimiento de orgullo, pero también se manifiesta una ansiedad por consumir alimentos que estaban restringidos. El cuerpo absorbe rápidamente todas las calorías que no había consumido por un largo tiempo y como consecuencia, empieza a engordar.

Existen formas de evitar el efecto yoyo y así, no ganar peso de manera desproporcionada. Sin embargo, lo recomendable es acudir con un nutricionista para no poner en riesgo la salud. Algunos consejos:

Consumir alimentos frescos

Llevar un cálculo de las calorías que se consumen a diario puede ser efectivo en algunos casos, no obstante, conocer el origen de estas es más eficaz. De esta forma, incrementar la ingesta de alimentos frescos y a su vez, disminuir el consumo de productos procesados, es esencial en la pérdida de peso.
Aparte, se trata de proceso de alimentación que puede ser sostenible, en otras palabras, puede llegar a ser permanente. Esto produce que se pierda peso mientras que se previenen ciertas enfermedades, como es el caso de la obesidad.

Incrementar la ingesta de fibra

Otro de los puntos negativos de las dietas milagrosas, es que no generan un efecto de saciedad. Esta es una de las razones por las que muchos deciden dejarlas y esto a su vez, produce mucha ansiedad.
El consumo de fibra es fundamental en la pérdida de peso, por lo que es recomendable ingerir verduras y frutas. Los cereales integrales y los granos son ideales cuando se trata de provocar un efecto de saciedad y no aportan muchas calorías. Además, previenen problemas estomacales, como es el caso del estreñimiento.

Permitir algún capricho de vez en cuando

Una buena alimentación debe ser sana, variada y equilibrada. No obstante, permitirse un pequeño capricho también puede ayudar prevenir el efecto yoyo. Esto no significa que deba consumirse un alimento o producto de manera excesiva, lo ideal es hacerlo puntual y moderadamente.
Esto es importante para hacer que la dieta sea más llevadera, sobre todo en el caso de los principiantes. También permite que el cuerpo pueda adaptarse al nuevo plan de alimentación sin correr riesgos y ayuda a reducir la ansiedad que se produce durante una dieta restrictiva.

Alimentarse de forma sana

Puede que las dietas mágicas parezcan la mejor opción a corto plazo, pero pueden producir efectos negativos que pueden ser permanentes. Lo más recomendable es optar por una que sea saludable y que no ponga en riesgo la salud sin importar que el proceso sea más largo. Perder peso sacrificando el bienestar del cuerpo solo traerá graves consecuencias.

Hacer ejercicio

Cuando se desea perder peso, la actividad física es tan importante como la alimentación. Es por esta razón, que se aconseja llevar a cabo cualquier deporte o ejercicios para mantenerse saludable y evitar enfermedades.

Evitar el estrés

Produce una gran cantidad de trastornos en el cuerpo. Cuando no se controla, se lleva una vida acelerada, no hay un buen descanso y existe una carencia en la actividad física, esto trae consecuencias.

El estrés es otra de las causas del efecto yoyo y cuando no se controla, puede hacer que incremente hasta tres veces el peso perdido. Para evitarlo, lo mejor es cambiar la forma de alimentarse, llevar una vida más tranquila, salir a caminar y descansar lo suficiente.

El efecto rebote puede traer consigo muchas consecuencias que podrían poner en riesgo la salud. Entre ellas se pueden mencionar:

– Incremento significativo del peso corporal luego de finalizar la dieta.

– Episodios de ansiedad y estrés al notar que los esfuerzos para adelgazar fueron en vano.

– Puede provocar una fuerte depresión.

– Es posible que se manifiesten algunos trastornos gastrointestinales.

– El cuerpo puede sufrir graves daños debido a la perdida y ganancia de peso en tan corto tiempo.

Fuente: La Bioguía

COMENTARIOS