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Cultura

Rituales de Año Nuevo: ¿Qué significa la tradición de comer 12 uvas y pedir 12 deseos?

Es una costumbre que se repite cuando llega la medianoche del 31 de diciembre y está asociada a los buenos deseos. El origen de la tradición.

Fue un año de planes frustrados y objetivos no cumplidos para muchos, es por eso que la llegada del 2021 renueva la esperanza de que lo que viene será mejor. Muchos hacen distintos rituales para comenzar el año de la mejor manera posible y ayudar a que todos sus deseos se cumplan.

Una de las tradiciones más conocidas para atraer la “buena suerte” consiste en comer 12 uvas (ni una más, ni una menos) ni bien el reloj marca la hora 0 del primer día del año, exactamente durante el primer minuto.

Esta costumbre parece haber sido heredada de España y se instaló en varios países de América Latina junto a las oleadas inmigratorias.

En cuanto al origen del ritual, hay varias versiones. A fines del siglo XX, el periódico español El Imparcial ya hablaba de las “uvas bienhechoras” que comían los integrantes de las clases bajas junto con vinos espumantes para imitar y burlarse de la clase alta parisina, que las comían acompañadas de champagne.

Por su parte, el periodista estadounidense especializado en gastronomía Jeff Koehler señala en su libro España que el ritual está relacionado con una extraordinaria cosecha de uvas que se produjo en Alicante en 1909. Según Koehler, sus productores las llamaron “las uvas de la suerte” para poder vender el excedente de aquella extraordinaria temporada.

Como sea, la costumbre no tardó en volverse popular. En Madrid, desde hace más de medio siglo cientos de personas se congregan en la famosa Puerta del Sol para esperar las 12 de la noche y comer su racimo. El evento tiene tal relevancia que suele ser transmitido en vivo por televisión.

En cuanto al número 12, se cree que simbolizan los meses del año que comienza, aunque también puede estar relacionado con las 12 campanadas que suenan en la Puerta del Sol durante esta ceremonia pública en Madrid.

Más allá de su origen, la tradición por nuestras tierras es respetada por muchos, incluso hay quienes reemplazaron las uvas frescas por pasas. Para algunos es superstición, para otros un rito y otros lo hacen simplemente porque “no cuesta nada” y simboliza la esperanza de que se cumplan los objetivos del año que está comenzando.

Cultura

Ariela Vilker: “Una cultura sustentable es posible y cada vez hay más ejemplos”

La licenciada y magister en Políticas Públicas Ariela Vilker analiza las alternativas a nivel mundial que acompañan un movimiento en pos de fomentar la cultura y siempre conservando el medio ambiente

Ariela Vilker es licenciada y Magister en Políticas Públicas y, desde su lugar, se dedicó a analizar la importancia de sumar a la cultura, como actividad humana y sector, a los Objetivos de Desarrollo Sostenible hacia el 2030.

“La necesidad de construir desde la cultura a una hoja de ruta sustentable es un desafío no sólo a nivel local, sino también a nivel mundial. Tenemos que entender que, como agentes de cambio, influimos desde diferentes lugares y es necesario sumar actividades que pueden parecernos alejadas de las políticas de desarrollo usuales, pero que tienen un impacto directo en la sustentabilidad”, explicó Ariela Vilker a NEXOFIN.

La banda británica Coldplay puso en agenda el tema al anunciar una gira sustentable para 2022, que incluirá un paso por Buenos Aires y, tendrá como premisa, reducir su huella de carbono. “Lo que anunció Coldplay es un claro ejemplo de hacia dónde van muchas bandas, que entendieron que el compromiso también cruza sus actividades y no es sólo responsabilidad de las fábricas, tal como pensamos durante muchos años” cambiar “las fabricas” por “los sectores de la industria”, opinó Ariela Vilker.

Ariela Vilker, magister en Políticas Públicas: “La cultura ofrece interesantes canales de representación simbólica para comunicar este cambio que deseamos llevar adelante”

Pero no es el único lugar desde el que la cultura puede aportar. “Es importante destacar que la cultura ofrece interesantes canales de representación simbólica para comunicar este cambio que deseamos llevar adelante. Ayudar a las personas a entender los desafíos que afronta la humanidad también es tarea del sector cultural y creativo, que cuenta con capacidad a través de sus múltiples disciplinas”, ahondó Vilker.

Sobre la necesidad de sumar a la cultura como agente del cambio, Vilker menciona: “Las alianzas entre diferentes actores son fundamentales. La tarea que tenemos por delante es avanzar hacia la formación de una gran alianza para el desarrollo sostenible, que abrace no sólo a los creadores sino a otros agentes de la sociedad civil que puedan convertirse en embajadores de los ODS y, al mismo tiempo, promocionar estos objetivos”.

Finalmente, Vilker acota: “Tenemos que entender que si bien los ODS de cara al 2030 buscan erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos, en Argentina tenemos metas específicas también para lograr estos ejes. Creo que la cultura es un jugador de peso al momento de intentar alcanzar estas metas”.

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Cultura

Murió el filósofo José Pablo Feinmann a los 78 años

El intelectual venía luchando desde hace un tiempo con secuelas producto de un ACV.

José Pablo Feinmann, destacado filosofo y escritor argentino, falleció este viernes a los 78 años. Tuvo una reconocida trayectoria como docente e intelectual. También se lo conocía por sus espacios televisivos en canal Encuentro y además tenía su columna en el diario Página 12.

Entre otras labores, Feinmann también se desempeñó como guionista de cine y televisión. Esa actividad le valió la obtención de un Konex de Platino en el 2001.

El filosofo fue un reconocido militante peronista, que quedó expresado en su libro “Peronismo, filosofía política de una persistencia argentina“. Supo ser un hombre de confianza y consulta permanente para el ex presidente Néstor Kirchner, a quien le escribió su biografía titulada”El Flaco“.

Cuando lo relacionaban con el kirchnerismo, José Pablo Feinmann respondía: “Cuando me definen como un intelectual K yo digo sí, Kant, Kafka, lo que ustedes quieran, los he estudiado mucho en mi vida. No me tomen el pelo. Cómo voy a ser kirchnerista. Yo me formé con Hegel, Marx, Sartre, Adorno, Foucault, y ahora soy un intelectual K, caramba”.

En el año 2014 recibió el Premio Democracia y fue distinguido como Personalidad Destacada de la Cultura de Buenos Aires. Sin embargo, el escritor decidió rechazar este último reconocimiento porque también se lo habían dado a Marcelo Tinelli.

José Pablo Feinmann estaba casado con la escenógrafa y vestuarista, María Julia Bertotto. Y tenía dos hijas, Virginia y Verónica, ambas correspondientes a su primer matrimonio.

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Cultura

Carne de consumo personal, y otras imágenes sobre el cuerpo

Jorge Thefs toma el escenario para poner en jaque la gordofobia y la homofobia en un sensible monólogo

Por M. Florencia Avena

Devenir. Reciclo esa palabra que Jorge Thefs, el autor, director, productor, iluminador, performer, y protagonista no usó para el título original de Carne de consumo personal.

Carne es un monólogo sobre la gordofobia con la cuota justa de humor (con la que Jorge pide permiso a su público para leer un papel), drama (con el que Jorge cuenta la muerte), y pop necesarios para soltar el cuerpo con la tranquilidad y el estilo con que lo hace un artista. Él tiene 24 años y kilos que no le pesan como quisieran algunxs (muchxs).

La escena se monta en Nün Teatro-Bar, en el barrio porteño de Villa Crespo. Al costado de la barra hay una puerta alta de madera que invita a querer abrirla, y es ahí donde Jorge, todos los viernes de octubre a las 23.00, rompe la cuarta pared y le habla a la audiencia que escucha atenta, como si él no estuviera actuando.

Con una, dos, docenas de preguntas nos introduce en sus lugares más íntimos pasando por sus dudas más superficiales.

“¿Cuántas fotos entran en 428 GB? ¿Cuántos VHS entran en un disco externo? ¿Cuánto pesan mis recuerdos? ¿Cuántos pixeles tiene mi infancia? ¿Dónde están las cosas que perdí entre los 4 y los 24, incluidas mi virginidad y dignidad? ¿Cuánto quiero volver a tener 5? ¿Puedo organizar el cúmulo de materiales que soy para que sean útiles?”

En esa vorágine reconoce que a veces se siente hipócrita: le gustaría ser vegano, pero ama las milanesas. Y no lo dice para justificarse, no necesita el aval de nadie porque su aceptación personal queda demostrada en cómo se apropia del espacio. Así, de repente puede levantar la pierna en un grand battement de clásico vistiendo un conjunto rosa de plush; o cantar un tango que nadie compuso mientras baila cual vedette de revista; o simplemente sentarse en un banquito cuando el relato se pone melancólico.

La ficción toma prestados los cinco temas que aquejan al ser humano: el amor, la amistad, la pasión, la traición, la muerte. Jorge trae anécdotas de la infancia documentadas en cintas VHS, y mientras corren recuerda a los otros Jorge Thefs con los que coincidió en esta vida, su padre y su abuelo.

Pasa a la adolescencia y cuenta la primera vez que se encontró con su sexualidad. Pasa a la adultez y cuenta la vez que amó. “Él era alemán”, dijo.

La obra es un relato en carne propia, si se permite el juego de palabras, que representa los vínculos atravesados por un tercero, la comida. Es la mediadora en todos los planes y eventos sociales. Un desayuno en pareja, el velorio de un familiar, el asado del domingo.

Pero, ¿qué implica toda la carne que somos? ¿Cuántos productos consumidos a lo largo de nuestra vida nos constituyen? ¿Qué importa eso? ¿En qué devenimos cuando nuestra máquina deja de funcionar? ¿En qué devenimos mientras está viva? Jorge Thefs demuestra que más que carne, somos las imágenes de los recuerdos, experiencias, personas, deseos y contradicciones que le imprimimos al cuerpo.

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