Salud

Cómo tratar las alergias a las picaduras en bebés y niños

Lo que hay que saber para evitar complicaciones

sábado 2 de enero de 2021 - 7:40 am

Aunque para la mayoría de los bebés y niños no son mas que una molestia leve y común, en determinados casos se desencadenan respuestas exageradas o severas a las picaduras de insectos.

Se favorece la generación de prurito cutáneo y erupciones en la piel localizadas o generalizadas. Si bien los artrópodos pueden liberar sustancias tóxicas, lo más importante es el potencial para transmitir enfermedades relevantes:

– Garrapatas: enfemedad de Lyme, fiebre recurrente, anaplasmosis, fiebre maculosa de las Montañas Rocosas. Babesiosis, tularemia.

– Moscas: leishmaniasis, tularemia, tripanosomiasis africana, loiasis, bartonelosis.

– Pulgas: tifus murino, tularemia, peste.

– Piojos del cuerpo: tifus epidémico, fiebre recurrente.

– Mosquitos: Malaria, dengue, fiebre amarilla, virus del Nilo Occidental, chikungunya, virus Zika, encefalitis equina.

La respuesta alérgica más importante ante las picaduras es el desarrollo de anafilaxia, lo que puede ser fatal de manera muy rápida. Los signos que el niño con anafilaxia puede presentar son:

– Tos, asfixia o sibilancia.

– Dificultad para tragar o respirar.

– Desmayo.

– Palidez o flaccidez.

– Edema de lengua o labios.

– Voz ronca y dificultad para hablar.

– Urticaria o picazón intensa.

En cualquiera de estas situaciones se debe solicitar una ambulancia de manera urgente. Incluso, si el sitio de la lesión se infecta o se encuentra roja, caliente y dolorosa, podría requerir antibiótico por parte del médico.

Cómo prevenir las picaduras

Repelentes

DEET (N, N-diethyl-meta-toluamida) es el repelente de amplio espectro mejor estudiado y más eficaz contra los artrópodos que pican. Un repelente muy efectivo contiene entre 20 % a 30 % DEET. En concentraciones altas (más de 30 %) puede causar efectos secundarios, particularmente en niños.

Es por esto, que la Sociedad Argentina de Pediatría recomienda que los repelentes que se usen en niños no contengan más de un 30 %. Incluso, no recomienda los repelentes de insectos en pequeños menores de 2 meses de edad. Las alternativas al DEET incluyen picaridina y PMD (P-mentano-3,8-diol).

Vestimenta adecuada

Camisetas de manga larga, pantalones de colores claros y sombreros tienden a reducir las posibilidades de padecer picaduras de insectos y contraer patologías transmitidas por vectores. La aplicación de permetrina en las prendas de vestir mejora en gran medida la disuasión de las picaduras, incluso al rociarla en mosquiteros o habitaciones a la hora de dormir.

¿Qué hacer ante una picadura en bebés y niños?

La lesión mecánica de la piel durante la picadura provoca hinchazón y dolor. A su vez, es una puerta de entrada a diferentes bacterias para desencadenar una infección secundaria.

La gran mayoría de las picaduras pueden ser tratadas de manera domiciliaria, sin requerir acudir a la guardia de urgencia. Algunas de las medidas de apoyo e higiene son:

– Lavar el área de la herida con agua y jabón. En caso de que haya quedado un aguijón o que la garrapata permanezca adherida, deben extraerse.

– Tratar el dolor con analgésicos.

– Evitar el rascado de el área. Para sobrellevar esta situación se pueden usar antihistamínicos orales, cremas con calamina o con corticoesteroides de mediana potencia. Incluso, el hielo local ayudará a disminuir la inflamación.

– Algunas lesiones pueden sobreinfectarse. La piel se torna más caliente, roja y dolorosa y desarrolla una celulitis infecciosa, que debe ser manejada con medicación antibiótica oral por parte del médico.

El tamaño de la reacción alérgica en la picadura es mayor en la primer infancia y luego disminuye a medida que el pequeño crece. Incluso, el tamaño de la reacción depende del grado de alergia que tenga.

Fuente: Eres mamá

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