Política General

La Cámpora se queda con la embajada en China y blindará la misteriosa “base espacial” de Neuquén

La llegada de Sabino Vaca Narvaja al frente de la embajada argentina en China asegurará la continuidad de la polémica base del ejército chino en territorio argentino; sus palabras a favor de la base aeroespacial y el temor de lo que allí ocurre

lunes 28 de diciembre de 2020 - 5:21 pm

De forma sorpresiva, el presidente Alberto Fernández desplazó al embajador argentino en China, Luis Kreckler. Según dejaron trascender fuentes oficiales, el motivo fue la falta de resultados en la negociación para la compra de la vacuna de ese país contra el coronavirus. Sin embargo, su salida cayó muy mal entre los diplomáticos de carrera, que destacaron la forma de trabajar y la experiencia de Kreckler, quien a su vez viene de una familia con vasta experiencia en relaciones internacionales.

Si bien formalmente el reemplazante de Kreckler será Juan Manuel Navarro, jefe de Cancillería de la embajada, el virtual número uno será Sabino Vaca Narvaja-hijo de Fernando, histórico líder de Montoneros, y hermano de Camilo, expareja de Florencia Kirchner, que tiene oficina en la Casa Rosada-, que hasta ahora oficiaba como un embajador paralelo bajo el título de “representante especial para la Promoción Comercial e Inversiones”.

No debe sorprender que la encargada de proponer a Vaca Narvaja haya sido la propia vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Sabino Vaca Narvaja

Sabino Vaca Narvaja, de 45 años, brindó meses atrás una entrevista a la agencia estatal Télam, en la que enumeró los sectores que él considera fundamentales impulsar, entre los que se asoma el “blindaje” de la misteriosa base espacial china en la provincia de Neuquén, eje de polémica por el secretismo que se maneja en su interior. “En cuanto a los planes de cooperación e inversiones provenientes de China, apostamos a que se orienten principalmente hacia rubros que interesan a la Argentina como infraestructura, energías convencionales y renovables, minería, manufactura, innovación tecnológica, agricultura y tecnología de la información. En este proceso será clave promover la transferencia de conocimiento y tecnología entre los sectores científico y productivo de ambos países”, aseguró entonces Vaca Narvaja.

Una misteriosa base china en suelo argentino

La base fue instalada tras un acuerdo rubricado en los últimos años de la gestión de Cristina Kirchner y actualmente hay nulo control estatal de nuestro país sobre ese territorio, en medio de versiones sobre espionaje y ejercicios militares.

La base de comunicaciones comenzó a funcionar en abril de 2019 y 30 empleados viven y trabajan en el sitio. Todos de nacionalidad china, ninguno argentino. Por 50 años estará comandada por representantes del Ejercito Popular de Liberación de China, según lo establecido en el acuerdo entre ambas naciones. Cuando se proyectó, su propósito era explicar la función de su poderosa antena de 16 pisos. El centro ahora está construido detrás de una cerca de alambre de púas de 2,5 metros de alto que rodea todo el complejo de la estación espacial. Las visitas son sólo con cita previa. Los militares que gestionan allí la tierra cedida, sólo permiten ver partes sin importancia del lugar.

De hecho, Vaca Narvaja defendió abiertamente la instalación de la polémica base aeroespacial, días antes de viajar a China tras la asunción de Alberto Fernández. En diálogo con Perfil, Vaca Narvaja había asegurado que Argentina buscará involucrar en la relación con China entidades como el Invap, el Instituto Balseiro, la CNEA, la CONAE, y el sector de alta tecnología. “China posee el segundo mayor gasto en investigación y desarrollo después de los Estados Unidos”, dijo, “con la particularidad que dicha partida creció a un promedio de 18% anual entre 2010 y 2015, cuatro veces más rápido que el gasto estadounidense”. Explicó que “por tal motivo, en este proceso será clave promover la transferencia de conocimiento y tecnología entre los sectores científico y productivo de ambos países” y agregó que “como muestra de las posibilidades de cooperación y colaboración existentes entre ambos países, China construyó en la provincia de Neuquén la base aeroespacial desde donde supervisó hace poco más de un año atrás, con asistencia de la CONAE, el alunizaje de la sonda Chang’e-4 en el lado oculto de la luna”.

 

Las suspicacias en torno a la base espacial no desaparecen sino que se acrecentan con el paso del tiempo, producto del secretismo y de las advertencias de distintos especialistas sobre los problemas que podrían surgir para Argentina en materia de seguridad interior y defensa nacional.

Vecinos en alerta

En agosto del 2020, el periódico británico Daily Express publicó un artículo titulado “La estación espacial China administrada por militares en Argentina está envuelta en misterio: ¡No es para hacer ciencia!”. El mismo resalta los vínculos de esta instalación con el Ejército Popular de Liberación de China y recolecta los testimonios de expertos, funcionarios y vecinos de la zona preocupados por el hermetismo.

Consultado por Daily Express, Juan Uriburu, abogado argentino que trabajó en dos importantes empresas conjuntas entre Argentina y China, explicó: “Realmente no importa lo que diga el contrato o el acuerdo. ¿Cómo te aseguras de que se manejan según las reglas?”. Y agregó: “Yo diría que, dado que uno de los actores involucrados en los acuerdos depende directamente de los militares chinos, es por lo menos intrigante ver que el gobierno argentino no trató este tema con mayor especificidad”.

Las versiones de los habitantes de Las Lajas, un pueblo de 7.000 habitantes situado a unos 40 minutos en coche de la estación, no condicen con lo expuesto por las autoridades chinas. En ese remoto pueblo del sur de la Argentina la antena es una fuente de sospecha y misterio.

COMENTARIOS