Coronavirus

El plan de vacunación del Gobierno deja afuera a 15 millones de adultos si no compra más dosis

La estrategia de vacunación argentina, compartida por la mayoría de los países del mundo, obedece a inmunizar a los grupos poblacionales que hasta este momento de la pandemia han tenido mayores niveles de internación y las tasas de mortalidad más altas

viernes 25 de diciembre de 2020 - 9:41 pm

La Campaña Nacional de Vacunación contra el Covid-19 en la Argentina sigue los patrones de casi todos los países: primero viene personal de la salud, que son los que están en el frente de batalla contra la enfermedad, y en segundo lugar los adultos mayores. Luego sigue con otros “grupos objetivo” identificados como poblaciones de riesgo (seis en total).

Por último, deja en un séptimo peldaño un gris, descripto de la siguiente manera: “Otras poblaciones estratégicas definidas por las jurisdicciones y la disponibilidad de dosis”. En esa categoría hay 15 millones de adultos en un limbo.

Las poblaciones que el Estado se compromete efectivamente a vacunar contra el coronavirus son, en orden decreciente de prioridad, las siguientes: personal de salud (escalonamiento en función de la estratificación de riesgo de la actividad); adultos de 70 años y más y personas mayores residentes en geriátricos; adultos de 60 a 69 años; Fuerzas Armadas y de seguridad; adultos de 18 a 59 años de grupos de riesgo (con enfermedades de base); y por último personal docente y no docente.

Si se suma la cantidad de personas de todas esas categorías son 16.073.238. El Gobierno hasta ahora compró dos vacunas: la rusa Sputnik V y la de AstraZeneca. Ambas necesitan dos dosis para ser efectivas. Es decir que se necesitan 32.146.476 dosis. La cantidad de vacunas que hasta el momento aseguraron para el país el presidente Alberto Fernández y su ministro de Salud, Ginés González García, es precisamente poco más de 32 millones de dosis.

En este escenario quedan afuera dos grupos: por un lado, 14.554.190 menores de 18 años (no contemplados por ahora en los ensayos con vacunas), y por otro, 14.749.335 adultos de entre 18 y 60 años que no padecen enfermedades crónicas como obesidad, diabetes y enfermedad cardiovascular, renal o respiratoria.

La posibilidad de que esa cantidad de adultos tenga acceso a la vacuna dependerá de que el Gobierno cierre acuerdos de compra por más dosis con Rusia y AstraZeneca o con otros laboratorios, como podrían ser Pfizer (si finalmente se destraba la negociación) o el chino Sinopharm. En ambos casos, los ensayos clínicos se desarrollaron en el país.

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