Salud

Los problemas de salud en los pies más frecuentes del verano

En esta época del año debemos extremar los cuidados en esta zona del cuerpo

lunes 21 de diciembre de 2020 - 7:08 am

El verano generalmente va asociado con algunas malas prácticas al caminar y calzarnos. Es precisamente en estas fechas del año cuando más frecuente se hace sufrir ciertos problemas de salud en esa zona.

Los riesgos más frecuentes del verano para los pies

Caminar por playas y piletas nos ayuda a quemar calorías, tonificar las piernas y nos relaja. En el caso de la playa, el agua salada y el sol colaboran a curar heridas y mejorar la piel. Sin embargo, también nos exponemos a posibles problemas.

Cuando andamos por estos terrenos, normalmente irregulares, forzamos la musculatura y las articulaciones de pies, tobillos, rodillas y caderas. El cuerpo, en general, se ve obligado a ir adaptándose a la superficie, tanto cuando caminamos como cuando practicamos deporte. Incluso aunque andemos por la orilla del mar, donde la superficie es más dura, nos enfrentamos a factores externos, como piedras, caracoles o el propio desnivel.

Al andar descalzos o con un calzado inadecuado por estas superficies, nos exponemos a sufrir lesiones o anomalías como la fascitis plantar o la metatarsalgia, protagonistas del verano. Además, también es muy común sufrir ciertas heridas en la piel, quemaduras o infecciones por papilomas u hongos, muy frecuentes en el caso de las piscinas. Es por ello que, dependiendo sobre todo del terreno y las condiciones climáticas concretas de cada momento y lugar, puede ser recomendable andar por estos lugares calzados y no descalzos, pero prestando atención a los zapatos que usamos.

Las personas más vulnerables son:

Mayores: la edad provoca que ya de por sí se puedan sufrir alteraciones óseas, como juanetes o dedos superpuestos. Además, son más frecuentes las alteraciones dérmicas, como durezas, sequedades u ojos de gallo, así como las vasculares, como la trombosis. También las uñas encarnadas.

Diabéticos: son más propensos a sufrir determinados problemas, de ahí el denominado “pie diabético”, una patología muy prevalente en este colectivo, donde, además de producirse la llamada neuropatía periférica que dificulta la curación de heridas y facilita la aparición de úlceras, pueden sufrir también alteraciones a nivel vascular. Por ejemplo, podemos observar edemas, enrojecimientos o, incluso, deformaciones y desplazamientos de huesos con mayor frecuencia que los que no padecen la enfermedad.

Deportistas: los que realizan cualquier tipo de práctica deportiva están mucho más expuestas a sufrir lesiones y otras alteraciones que pueden afectar a diferentes partes del cuerpo. Una de las anomalías más frecuentes del verano es el “pie de atleta”, infección producida por un hongo que provoca picor y ardor y que suelen sufrir especialmente los runners o quienes practican la natación. Es importante acudir a una consulta de podología para que se prescriba el tratamiento más preciso.

Recomendaciones

Usar un buen calzado y evitar las ojotas y chancletas: con ellas forzamos los músculos al caminar. Lo ideal es usar unas buenas sandalias, que vayan sujetas al pie y sean transpirables. Es aconsejable que no sean completamente planas, sino que la suela tenga un poco más de altura en el talón, lo que ayudará a evitar la mencionada fascitis plantar.

Realizar cuidados de higiene diarios: es importante lavar e hidratar los pies a diario con jabón neutro y prestar especial atención al lavado entre los dedos y a su secado. Otra cuestión importante es cortar las uñas con frecuencia y hacerlo con un corte recto, para evitar que se claven.

Visitar al podólogo: contar con el diagnóstico y la opinión personalizada de un profesional que analizará la situación personal es siempre positivo para evitar problemas tanto presentes como futuros.

Fuente: Nosotras

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