Salud

Cómo tratar las quemaduras con césped artificial

Qué hacer para curar estas lastimaduras y evitar que se infecten

domingo 20 de diciembre de 2020 - 7:09 am

La quemadura con césped artificial es una lesión bastante frecuente, sobre todo en ciertos deportes. Es un elemento que se emplea de forma muy extendida en la actualidad para poder crear estos entornos deportivos.

El problema es que los que compiten en esos lugares tienen riesgo de sufrir una quemadura que puede conllevar complicaciones si no se trata de forma adecuada. Por ejemplo, dar lugar a una infección.

Una quemadura con césped artificial es aquella lesión que se produce al caer y deslizarse sobre el mismo, donde se produce una abrasión. La fricción contra las fibras que lo forman hace que se lesione la epidermis, que es la capa más superficial de la piel. En algunos casos, si la abrasión ha sido muy intensa, puede incluso lesionarse la dermis, que es más profunda.

Se desarrolla una herida abierta que, con frecuencia, sangra y escuece. Cualquier quemadura es proclive a infectarse. Además, según cómo haya sido la caída, la extensión puede ser muy amplia.

Ésta produce síntomas molestos que varían en función de la localización y de la propia gravedad de la quemadura. La forma en la que se ha producido la caída también es determinante. Por ejemplo, es usual que aparezca un hematoma en la misma región de la quemadura si el golpe ha sido intenso. Además, puede haber otros arañazos o rasguños leves alrededor.

El dolor es otro de los síntomas principales. Puede llegar a durar semanas, hasta que se complete la curación. Como se trata de una abrasión debida al calor que se libera con la fricción, la piel puede presentar una llaga de color frambuesa intenso.

Lo primero es lavar bien la zona con agua y jabón suave, con las manos limpias. No está indicado aplicar productos de limpieza muy agresivos. Por ejemplo, evitar alcohol o jabones que no sean neutros. Debe limpiarse de forma frecuente. Lo más recomendable es taparla con un apósito para evitar que la herida se contamine, y cambiarlo a diario.

Si hay sangrado, es conveniente presionar la herida para detener la hemorragia. Después hay que proceder a retirar cualquier resto de césped o de tierra que pueda haber quedado. En este momento es cuando hay que limpiar la herida. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el dolor es muy intenso. Por eso se recomienda administrar también analgésicos para paliar las molestias.

Una vez está limpia la zona se pueden aplicar pomadas o ungüentos antisépticos, como aquellos con aloe vera, de esta forma se reduce el riesgo de infección. En el caso de que se elija colocar un vendaje, deben ser cambiados una o dos veces al día. La piel debe quedar limpia y seca, ya que la humedad también favorece la proliferación de las bacterias.

Fuente: Mejor con salud

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