Psicología

Cómo evitar los celos entre hermanos

Qué rol deben cumplir los padres ante esta situación

viernes 18 de diciembre de 2020 - 7:26 am

Los celos entre hermanos puede complicar la relación familiar y por ello es importante tener en cuenta algunas claves para ayudar a que nuestros hijos desarrollen un vínculo sano entre ellos, aprendiendo a manejar este sentimiento.

El respeto es el único camino posible, y debemos responsabilizarnos de nuestro papel como padres en su relación, y darnos cuenta de que depende de nosotros. Además de la empatía, el acompañamiento emocional y la lógica; es la única posible para conseguir que crezcan emocionalmente sanos y por tanto consigan una vida con equilibrio en todos los sentidos.

En la relación con los hermanos, debemos centrarnos en su bienestar psicoemocional que acabará impactando en su vínculo, detalla la educadora sociofamiliar y experta en crianza, Tania García al portal “Bebés y más”.

La relación de hermanos durante la infancia es su primera interacción con el mundo social, ya que tienen que aprender a convivir con alguien nuevo y adaptarse a él, respetando sus gustos y necesidades.

Debemos evitar siempre etiquetar a nuestros hijos, como el bueno, el inteligente, el malo, o lo que fuese. Este peso lo llevan de por vida, ya que al fin y al cabo la infancia es la etapa que sostiene toda nuestra vida y que nos marcará cómo somos en un futuro.

Es bastante común que en la familia un hermano recibe la etiqueta de “hermano mayor” y otro lo hace de “hermano pequeño”. En esas etiquetas que damos por supuestas, como que el mayor debería ser el que cuida del pequeño, el que se mantiene fuerte e incluso el que hace cosas de “mayor”, sin poder expresarse como necesita emocionalmente. Un grave error no para ellos y para los padres que, otorgando esta etiqueta dan por hecho que un hermano mayor tiene una madurez que quizás no ha alcanzado.

Asociar etiquetas ya lo condiciona y más aún cuando los que lo hacen son sus padres. Llamarlos por su nombre es el primer paso para mejorar su crianza y, por tanto, el vínculo entre los hermanos.

Por otro lado, no tenemos que comprar a ninguno ni con su hermano ni con nadie: debemos comprender y respetar la singularidad de una persona y lo única que es cada personalidad. No podemos acompañar una relación entre hermanos correctamente sin respetar las necesidades emocionales de cada uno.

Debemos darles las mismas oportunidades para su vida; las diferentes serán esas necesidades emocionales que tengan y que debamos de atender de forma única con cada uno de ellos.

Los padres tenemos que entender que los celos entre hermanos son normales, solo se comportan así para reclamar la atención y el amor de sus padres. Lo que no se debe hacer nunca es dejarlos solos, castigarlos, reprimirlos, gritarles o enfadarse con ellos por el simple hecho de sentirlos.

Comprender verdaderamente qué están sintiendo cuando sienten celos entenderemos que lo que necesitan nuestros hijos no es castigarles, reprimirles, gritarles o enfadarnos, reírnos de ellos o catalogarlos de malos; sino todo lo contrario.

Debemos intervenir en sus peleas respetando, empatizando, comprendiendo, acompañando emocionalmente, usando el sentido común, tratándolos con amor, con guía y dando un buen ejemplo de equilibrio emocional, sin perder los nervios, y respetando tanto su parte emocional como su parte física.

Enseñar que nadie es más importante, sino que todos los somos y que cada uno tiene espacio en su corazón y en su tiempo diario. Eso se trabaja adecuando un sitio para cada uno, porque cada uno es único y especial y necesita su propio espacio, aunque sea un pequeño rincón en su dormitorio si o comparte, pero que sea solo suyo.

“El no posicionamiento y la neutralidad emocional es la que nos va a dar la llave de esta intervención óptima”, finaliza García .

Fuente: Bebés y más

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