Salud

Cómo evitar los golpes de calor al usar tapabocas

Qué cuidados debemos tener con el aumento de las temperaturas

jueves 17 de diciembre de 2020 - 7:59 am

Ante el aumento de la temperatura debido a la época del año, el uso generalizado de tapabocas genera la duda acerca de si puede traer problemas para la respiración y la salud.

Su uso en verano sumando a realizar las tareas habituales como caminar, realizar compras o trámites no incrementa en demasía la demanda fisiológica de oxígeno si es que todas ellas se realizan de forma tranquila y tomando los recaudos pertinentes en relación a las recomendaciones clásicas sobre la prevención del golpe de calor.

La clave está en poder reconocer la necesidad de mantenerse hidratado. Las personas mayores, por la edad, se vuelven menos sensibles a sentir sed, por lo que deben tener como hábito tomar agua. Cuando la temperatura sube y comienzan los síntomas el cuerpo puede haber perdido cantidades significativas de líquidos, que se deben reponer de forma constante.

Si se respetan las recomendaciones para evitar el golpe de calor, el uso del barbijo de tela o tapaboca no debería ocasionar inconvenientes en la salud en relación a actividades de baja intensidad, como caminar.

Para hacer ejercicio, conviene buscar lugares que sean frescos, donde corre brisa. La cantidad de entrenamiento debe incrementarse en forma progresiva: primero se aumenta la frecuencia semanal, luego el volumen y finalmente, la intensidad.

A medida que aumenta la edad, las personas se vuelven menos susceptibles a regular la temperatura. Con respecto a los bebés, los síntomas de la deshidratación son similares: suelen estar tranquilos, con una baja en su actividad normal, se quedan dormidos, pierden la iniciativa, tienden a no comer ni llorar.

Ante un golpe de calor, si es joven, se le debe dar líquidos: además de agua, es recomendable agregar bebidas con sales, o un jugo de fruta y después enfriar el cuerpo. Lo más importante es prevenir. Los mayores y bebés deben estar en condiciones frescas, con agua suficiente. Si comienzan a sudar mucho, o están demasiado tranquilos o tienen sed hay que ofrecerles líquidos. Y si se quedan dormidos o se desmayan, hay que dar aviso al médico.

Otras recomendaciones:

– Tener una adecuada hidratación. Es aconsejable la ingesta de líquidos, en especial agua, durante todo el día. La cantidad varía en relación a la edad, sudoración y posibles patologías. En forma de orientación, 2 litros de líquidos fríos por día podría ser adecuado.

– Alimentación hipocalórica. Evitar comidas de lenta digestión y pesadas. Aumentar el consumo de frutas y verduras.

– Usar ropa clara y fresca. Priorizar la de algodón y evitar el nylon o poliéster.

– Usar gorras o sombreros frescos al transitar en horas de sol. El uso de anteojos de sol también ayuda.

– Evitar las horas de mayor calor para realizar actividad física o exposición al sol. En nuestro país debe evitarse hacer ejercicios o transitar entre las 11 AM y las 16 PM.

– Permanecer en ambientes ventilados para realizar tareas habituales como para realizar ejercicios.

– El uso de ducha diaria con agua templada es recomendable a fin de reducir el calor corporal y remover la sudoración presente en la piel.

– Consultar con el médico sobre el consumo de líquidos adicionales o de medicamentos crónicos o nuevos.

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