Alan Abud

Islas Malvinas: una prioridad estratégica para Argentina ante un Brexit sin acuerdo

Alan Abud

Licenciado en Gobierno y Relaciones Internacionales y estudiante de Dirección de Negocios Globales. Escribe artículos de opinión sobre política nacional e internacional en su página de Instagram @minutocanciller_

viernes 11 de diciembre de 2020 - 12:50 pm

Mientras la cancillería continua realizando malabares para defender su no postura sobre las elecciones en Venezuela del último domingo, el mundo sigue girando y a unos cuantos miles de kilómetros de distancia –precisamente en Londres y  Bruselas- se está definiendo una situación que Argentina debe seguir de cerca ya que su resultado condicionará a posterior la política exterior del país.

En las capitales de Inglaterra y Bélgica (a su vez oficia como capital de Europa) Reino Unido se encuentra en sus últimas horas para lograr un Brexit –salida de la Unión Europea- acordado. La fecha límite que establecieron ambas partes es el próximo domingo.  Si para el fin de la semana no alcanzan un acuerdo, se darán por cerradas las negociaciones y desde el 1 de enero de 2021 el caos se hará presente en Reino Unido. El reino verá congeladas sus relaciones con Europa, no habrá algún tipo de regulación y acuerdo sobre ningún tópico: comercial, energía, turismo, transporte, académico, científico, entre otros. Sin embargo, la situación de las Islas Malvinas también se verá alterada si no hay acuerdo y es allí donde Argentina debe poner los ojos.

Cancillería no debe descartar la posibilidad de que una salida conflictiva de Reino Unido de la Unión Europea tenga como consecuencia no solamente la perdida de todos los beneficios que implica ser parte de ella sino también el apoyo diplomático sobre una causa en la que siempre la apoyó: su soberanía en las Islas Malvinas. Hasta el 31 de diciembre Reino Unido se encontrará amparado por el tratado de Lisboa, por el cual todos los integrantes del bloque se comprometieron a apoyar a otros miembros en caso de reclamos de soberanía de terceros países. Sin embargo desde el primer día del 2021 Reino Unido perderá ese “escudo”.

Meses atrás, Daniel Filmus, Secretario de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas, ya se había expresado en esta línea: “Esperamos que los países europeos, con esta nueva situación, comprendan más en profundidad la posición argentina y apoyen la idea de que le Reino Unido tiene que ir al diálogo, no puede postergar ese diálogo de ninguna manera”.

Es difícil creer que en el corto plazo el estatus jurídico de las Malvinas vaya a verse alterado ya que las islas tienen en la actualidad una importancia estratégica central. La posesión de Malvinas le garantiza al Reino Unido el control del Atlántico Sur y sus importantes recursos naturales, como así también la proyección británica hacia el continente antártico

No obstante, un antecedente inmediato transforma las perspectivas a futuro en positivas: ya con el Brexit consumado, en mayo de 2019 la Asamblea General de la ONU instó a que Reino Unido retire su control administrativo del  Archipiélago de Chagos situado en el océano Índico en un plazo de seis meses. La noticia fue que países como Francia y Alemania no acompañaron al Reino Unido y se abstuvieron. ¿Por qué no puede suceder lo mismo a futuro respecto a una resolución sobre la soberanía de las Malvinas?

La situación no se solucionará en el corto plazo y requiere medidas que asuntan al establishment político argentino: políticas a largo plazo donde la soberanía por las Islas Malvinas sea una absoluta prioridad. Las estrategias quedarán en manos de los expertos pero hay puntas de ovillos para comenzar a tejer.

Al aspecto diplomático se suma la cuestión económica que también debe ser tenida en cuenta por la Argentina a la hora de elaborar una estrategia. Si bien las Malvinas no forma parte de la Unión Europea (UE), su relación con el Mercado Común europeo se encuentra regulado a través de la Decisión de Asociación Ultramar, que garantiza el acceso libre de aranceles y cuotas de los productos de los territorios de ultramar controlados por países de la UE. Un Brexit sin acuerdo puede poner en jaque la economía de la isla, ya que debería comerciar sus productos sin acuerdos económicos que la beneficien más que las garantías mínimas que rijan por la Organización Mundial del Comercio.

El mayor producto de su economía, el calamar, es exportado casi en su totalidad a Europa y podría ser arancelado si Londres no negocia causando una caída en sus ventas por el encarecimiento del mismo.

Los probables problemas económicos que enfrentará la Isla pone sobre la mesa una nueva herramienta para, sin dejar de lado la lucha por la soberanía, comenzar a influenciar sobre los isleños. ¿Por qué no comenzar a profundizar una integración con la Isla transformándose en un mercado para sus exportaciones y así absorber parte del impacto de su golpe económico?

El Reino Unido y Europa se encuentran en horas cruciales. Pese a que todavía quedan horas para continuar negociando, el Primer Ministro británico, Boris Johnson, ya reconoció que hay una “gran posibilidad” de que no se llegue a un acuerdo de libre comercio con la UE y el Reino Unido. La situación da un giro sin precedentes sobre la situación de las Islas Malvinas, quedará en manos de los expertos diplomáticos argentinos transformarla en una favorable para el país con sus intereses de soberanía sobre la isla.

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