crisis económica

Tras 60 años, cierra la histórica Librería de las Luces

El local ubicado en Av. de Mayo al 900 ya tiene un cartel que dice: “Liquidación total por cierre hasta el último libro”

viernes 11 de diciembre de 2020 - 12:03 pm

Una de las librerías más tradicionales de Buenos Aires anunció su cierre definitivo. Afectada por la crisis económica que agravaron la pandemia y la cuarentena, la Librería de las Luces, ubicada en Avenida de Mayo 979, cerrará sus puertas luego de 60 años.

Así lo decidió su dueño José Roza -que es el presidente de la Federación Argentina de Librerías, Papelerías y Afines-, tras conocerse que dejaría de recibir la “Asistencia al Trabajo y la Producción” (ATP, el programa que lanzó el Gobierno nacional para que las empresas pudieran pagar salarios en un año de caída de la economía).

“No queda otra que hacer la valija e irse”, dice José Roza, el dueño. “Si no hubiera tomado esta decisión me hubiera estrellado”.

Roza comenta que no pudieron cobrar el ATP desde el inicio por problemas burocráticos. “Los últimos tres meses entramos al ATP finalmente. Y luego el sector editorial, considerado ‘no crítico’, quedó afuera. Pensé que era una cuestión de tres o cuatro meses. Se fue haciendo cada vez más largo y acá llegamos. Uno está acostumbrado a resistir la crisis que tiene muchos años, pero no a estar siete meses así”, sostiene quien también es presidente de la Federación de Librerías, Papelerías y Afines (FALPA) y delegado de los libreros en la Fundación El Libro.

Después de siete meses de aislamiento, estamos empezando a escribir la última página de esta historia. Nos había llegado el débil lazo de los ATP del Gobierno Nacional, pero todo lo demás siguió corriendo: cargas sociales, servicios, sueldos, expensas, alquiler e impuestos municipales. Con entradas inicialmente nulas y luego de aperturas graduales con escasísimas ventas en el centro de una Ciudad que devino en fantasmal. Toda esta zona no se abrió nunca por eso hay poca gente circulando: oficinas cerradas, empleados que trabajan desde sus casas, sin turistas. Los ATP significaron una débil cuerda que aún sostenía esta nave para evitar que se precipite en el abismo. Pero sin más, de pronto, este último lazo se cortó. Ya llegando a la orilla, nos quitaron el salvavidas”, sostuvo José Roza.

Todas las librerías están con este problema. La calle Corrientes está desértica. Las cadenas se pueden aguantar un tiempo perdiendo guita porque tienen grupos económicos detrás. Nosotros no. No hay un apoyo a la cultura, ni siquiera a la industria editorial. En lugar de haber reintegro de estímulos hay retenciones a las exportaciones de libros. En la industrias editoriales se necesitan créditos, el papel se paga al contado, se suspendieron las compras de libros del Estado. No hay una política para el libro”, concluye.

COMENTARIOS