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Entrevista a Julio Lamas: inagotable pasión por la Liga Nacional de Básquet y un desafío en el lejano Oriente

Joaquín Vega

Periodista deportivo, Licenciado en Ciencias de la Comunicación (UADE) y Redactor en Nexofin

En diálogo con Nexofin, el actual director técnico de la selección de básquet de Japón compartió sus métodos para liderar un grupo, la vida en el país asiático y explicó las consecuencias de la postergación de los Juegos Olímpicos Tokio 2020 para su equipo

viernes 11 de diciembre de 2020 - 1:50 pm

Julio César Lamas es sinónimo del basquetbol argentino en general. Soñó con ser jugador, trabajó de despachante de aduana, estudió actuación y encontró en la dirección técnica su lugar en el mundo.

La primera experiencia fue en el Club Deportivo San Andrés de Villa Ballester para ayudar a los jóvenes en las divisiones inferiores. Se trata de un entrenador con amplia experiencia en el deporte de alto nivel.

Cuenta con un extenso y exitoso currículum: dirigió ocho equipos de la Liga Nacional desde 1989. Obtuvo cinco títulos de campeón de la Liga Nacional (Boca en 1996/97, con Ben Hur en 2004/05, con Libertad en 2007/08 y con San Lorenzo 2015/16 y 2016/17). Además se consagró en dos Ligas Sudamericanas de Clubes (Ben Hur 2006 y Obras Sanitarias 2011).

Dirigió varias temporadas en Europa a los mejores jugadores del básquet FIBA, con un destacado paso por el Real Madrid de España en el año 2003. Sin embargo, como él mismo reconoce, su mayor desafío fue haber dirigido a la Selección Argentina.

Estuvo al frente del seleccionado en dos oportunidades siendo parte fundamental del desarrollo y posterior explosión de la Generación Dorada.

Sin embargo, el protagonista asumió un desafío particular en su carrera: la conducción del representativo nipón hace casi tres años, clasificando al conjunto del lejano Oriente al Mundial China 2019.

En diálogo con Nexofin por videollamada en Skype, el actual director técnico de la selección de básquet de Japón compartió sus métodos para liderar un grupo, la vida en el país asiático y explicó las consecuencias de la postergación de los Juegos Olímpicos Tokio 2020 para su equipo.

Nexofin (N): Desde que iniciaste en el Club Deportivo San Andrés, ¿cuáles son los “mandamientos” o “reglas” que seguís para dirigir un equipo?

Julio Lamas (JL): Yo empecé para enseñarle básquet a los pibes de mí club. Siempre para mí eso era lo más importante; tratar de ayudarlos a mejorar.

Eso fue natural y vocacional en mí. Ser comprometido con la camiseta del club; después, fui construyendo muchas más cosas a través de los años.

N: De no haber sido entrenador, ¿qué sería de tu vida hoy?

Primero, no lo sé jaja. Yo tenía 18 años cuando hacía el curso de entrenador nacional de básquet en el Centro Nacional de Deportes; también estudiaba teatro con un profesor que se llamaba Carlos Gandolfo al mismo tiempo.

Muy poquito después me aparece la posibilidad como segundo entrenador ayudante de León Najnudel y me agarro fuerte a ese camino. Se convirtió en mí profesión.

N: Hablemos sobre el deseo de ganar, ¿qué partido te marcó en tu carrera?

Varios. El deseo lo tenes en todos los partidos; en los que ganas y en los que no. Una parte de competir en el alto rendimiento es intentarlo todas las noches.

¿Partidos? Los que han definido un título favorablemente o los que han llegado a un objetivo cumplido.

¿Derrotas dolorosas? Tres: con la Selección Argentina Sub-22 en la semifinal del Mundial Australia 1997, la medalla de bronce con los mayores en los Juegos Olímpicos Londres 2012 y final de competición europea ULEB con el Real Madrid en 2003.

N: ¿Cuál es el sueño más grande que te queda por cumplir?

Como entrenador he cumplido muchos. Era dirigir la Selección Argentina; ha sido mi mayor orgullo y no se compara con nada. Dirigir en Europa, al Real Madrid; antes en La Liga Nacional y pude dirigir varios años.

Uno que no tenía era el dirigir San Lorenzo de Almagro (club del que soy hincha). Tuvo una parte romántica y me tomó por sorpresa. Nunca tuve como objetivo ser parte de un cuerpo técnico de la NBA; ahora que ya lo es me parece que ya no es más mi momento.

Me siento bastante satisfecho con todos los objetivos y sueños que tuve como entrenador.

Julio Lamas y Emanuel Ginobilli en la Selección Argentina de Básquet

N: ¿Qué opinión te merece el arribo de Facundo Campazzo y Leandro Bolmaro a la NBA?

El de Campazzo que llega re contra preparado; está listo, desde todo punto de vista: físicamente, mentalmente, técnicamente y tácticamente. Tiene todo para jugar en esa liga; es un NBA. Es un extraordinario jugador de básquet.

Bolmaro va a seguir su formación en el Barcelona; tiene 20 años y es un proyecto NBA. Calculo que en uno o dos años va a seguir desarrollando su físico, su tiro y su juego en general para llegar. Está en el pasito anterior: estar en el Real Madrid, Barcelona, CSKA Moscú, Fenerbahçe y el Milano son los lugares por detrás de la NBA.

Tiene nueve años menos que Facundo y el tiempo ? está de su lado: si trabaja bien, lo veremos en el futuro en la NBA.

Facundo Campazzo y Leandro Bolmaro

N: Saliendo un minuto del básquet y en tu rol de entrenador, ¿cómo viste la polémica sobre los mensajes que se viralizaron de algunos jugadores de Los Pumas?

Los mensajes fueron de lo más desafortunado posible. Los definen como personas; son indefendibles. Que ya lo piensen y lo sientan los definen como personas.

N: ¿Cómo es vivir en Japón?

Es distinto; es todo lo opuesto a vivir acá. Tokio es una ciudad zarpada, hermosa. Una armonía entre los grandes edificios y los parques; silenciosa a pesar de que hay diez millones de personas durmiendo y a veces 20 trabajando.

Lo moderno que son los trenes, ascensores y autos que no hacen tanto ruido. Son respetuosos del espacio del otro. Con una tecnología aplicada a la vida cotidiana avanzadísima y con una limpieza única. Es muy interesante; vivir en Japón ha sido un crecimiento personal y profesional.

N: ¿La comunicación con los jugadores cómo se dio?

Se da de esta manera: hay un traductor español/japonés permanente; es parte del equipo de trabajo. Nació en La Plata en una colonia japonesa y vivió ahí hasta los 25; hace once que vive en Japón.

Con el trabajo me fui dando cuenta que con mi ayudante Kenzo Maeda (que es un entrenador de un equipo profesional de la B.League) y Herman Mandole (segundo entrenador) los partidos y entrenamientos nos convenía hacerlo en inglés/japonés; ahí ganamos la velocidad de la comunicación.

N: Desde hace tres años dirigís a la selección, ¿cuáles fueron las consecuencias de la postergación de los Juegos Olímpicos Tokio 2020 para tu equipo?

Por supuesto que fue todo malo; sos parte del deporte de un país. Lo que importa es que la organización salga bien y después lo que hagamos nosotros como equipo. Ha traído un desgaste y pérdidas millonarias.

La parte buena es que mis jugadores son muy jóvenes y en un año pueden ser mejores. Ahora, con el diario del Lunes, no he podido desarrollar al equipo nada por la pandemia: en el 2020 hemos jugado un partido y hemos hecho siete entrenamientos. Otras selecciones han podido por las ventanas.

Las cuestiones sanitarias/gubernamentales/nacionales estuvieron por encima de nuestro deseo.

N: ¿Qué fue lo más complicado?

Todo fue complicado; viajar, no ver a los jugadores. El Zoom y las videollamadas se agotaron. No es irreparable. ¿Quién no perdió con esto? Ha sido un año malo para todos, salvo para Jeff Bezos (dueño de Amazon) jaja.

N: ¿Cómo se viven estas cosas también desde lo personal?

Ha sido irregular el estado de ánimo. El optimismo arrancó con todo y después bajó. Lo he recorrido como persona, familia, papá de una nena de doce años que no ha ido al colegio.

No he tenido vida social como todo el mundo; entonces, estoy todo lo bien que se puede estar en una situación fea como esta.

N: Pensando a futuro, una vez que termine la experiencia en Asia, ¿volverías a dirigir en la Liga Nacional?

Siempre voy a dirigir en la Liga Nacional; soy un hijo de la Liga y la quiero con toda mi alma porque soy argentino. Yo ahora no tengo claro cuál va a ser mi próximo proyecto; que va a ser después de los Juegos Olímpicos.

La verdad es que no tiene que pasar nada extraordinario; sólo tiene que pasar que me propongan algo que me guste, me entusiasme y que yo sienta que puedo ayudar.

Después, me motivo rápidamente. Amo el juego; ser parte de un equipo para mí es algo mucho más grande que lo que podes hacer por tu propia cuenta. Me gusta trabajar con personas. Para mí, Ben Hur de Rafaela no era menos que el Real Madrid. El que yo dirijo, es el mejor equipo del mundo.

N: ¿Qué conceptos te gustaría incorporar?

Tiene un montón de conceptos propios y que están por encima mío: es federal, es la competencia que reúne a los mejores para jugar nueve meses al año todos contra todos, está bien válida y es irrompible.

Ha superado la crisis de 1989, el ‘Corralito’ y va superar esta post pandemia (creo que es la más difícil que le va a tocar). Los conceptos que yo incorporo tienen que ver con lo que hago con mi equipo; lo decido después de saber cuál es mi equipo.

Yo dirigí en clubes de fútbol como San Lorenzo, Boca o Real Madrid; el proyecto tiene unos puntos que son bastantes distintos a los que el básquet mueve todo alrededor (Obras, Ben Hur, Libertad de Sunchales).

N: Vamos con un pequeño ping-pong: Sacando el básquet, ¿un deporte favorito?

Fútbol y cualquier selección nacional de cualquier deporte.

N: ¿Un rival?

Brasil. A veces depende el torneo; estando en la Liga Nacional fue Atenas de Córdoba. En España fue Barcelona. Ahora, China.

N: ¿Jugador preferido?

Emanuel Ginobilli.

N: ¿ACB o NBA?

NBA; es la mejor competencia de básquet del planeta. Se reúne el grupo selecto de los mejores jugadores y entrenadores del mundo. Es indiscutible.

N: ¿Cábala o rutina antes de los partidos?

Rutina; aunque la voy cambiando. Cuando llega el momento de empezar el partido, estar absolutamente enfocado en lo que tengo que hacer.

Cuando llego al vestuario a la última charla (más o menos 40 minutos antes) es dar el mejor mensaje posible. No molestar a los integrantes del equipo.

N: ¿Un hobby?

Todo lo que tiene que ver con cine, teatro, series; ficciones audiovisuales. Es un hobby prioritario; tengo más, pero en el uno va ese.

N: ¿Frase motivacional?

Varias; tiene que ver indefectiblemente con el contexto: a quién se la decís, cuándo y dónde lo haces. Si es un momento bueno o malo. No repito lo mismo; trato de darle algo que sinceramente le sirve a él. No soy infalible.

N: Para cerrar en un concepto, ¿Julio Lamas es…?

Un hombre de 56 años que tiene tres hijos con su compañera. Fue toda la vida entrenador de básquet; es una persona a la que le gusta hacer cosas con otras personas.

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