Mundo Insólito

Mala decisión: youtuber fingió su propia muerte y terminó detenido

El youtuber fingió su secuestro para que sus seguidores le paguen 30.000 dólares y ellos organizaron una marcha reclamando justicia en el Obelisco

miércoles 2 de diciembre de 2020 - 9:04 pm

El youtuber uruguayo Yao Cabrera cruzó todos los límites esta semana al fingir haber sido asesinado por sicarios y subir el video a sus redes sociales, generando conmoción entre sus seguidores.

La insólita puesta en escena del polémico youtuber rápidamente se viralizó en Instagram y TikTok. Una serie de videos lo mostraba manejando un lujoso automóvil por una calle cualquiera junto a un acompañante. Hacia el final del video se puede ver cómo dos supuestos delincuentes se acercan en moto, le disparan a quemarropa y escapan a toda velocidad.

En otros dos videos se pudo ver el supuesto cuerpo de Cabrera luego de que fuera asesinado en el asiento del conductor. Otra escena muestra cómo una ambulancia se acerca al lugar para asistir al youtuber.

Lo insólito es que los seguidores del youtuber convocaron a una marcha para reclamar justicia por la muerte de Cabrera en el Obelisco y se movilizaron durante la tarde del martes.

Tras la ridícula movida de Cabrera para llamar la atención, el youtuber organizó una fiesta clandestina con más de 30 invitados en su casa del country San Marcos, en la localidad bonaerense de Benavídez.

Los vecinos denunciaron al polémico youtuber y la Policía allanó la propiedad esta madrugada. Algunas personas fueron trasladadas a la dependencia para averiguar si eran menores de edad y si había inmigrantes ilegales en la casa.

Cabrera y sus invitados fueron imputados por “violación reiterada del artículo 205”, por no cumplir con las normas impuestas frente a la emergencia sanitaria.

Celeste Núñez, la dueña de la casa en la que actualmente vive Cabrera, habló con TN y denunció que el youtuber no paga el alquiler ni las expensas desde hace dos meses. “Deben $1,2 millones de expensas y hace dos meses que no pagan el alquiler ni los servicios. La respuesta es que no tienen a donde ir”, se lamentó la propietaria.

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