Alimentación

Seis variedades de tés y sus beneficios

Infusiones de origen asiático y sus virtudes para la salud

lunes 7 de diciembre de 2020 - 7:19 am

Dado que cada país y productor ha ido aplicando distintos procesos a las hebras u hojas del té, como la fermentación, la oxidación o la fijación, hoy en día podemos disfrutar de muchos beneficios para la salud, algunos en común para todos y otros con virtudes particulares. A continuación, las de cada uno de ellos:

Té verde

Destaca por su bajo grado de oxidación, pues sus hojas solo pasan, tras su secado, por un ligero tostado al vapor, en el caso de Japón, donde saben más vegetales. O en un wok, en el caso de China, donde saben más florales. En cualquiera de ellos encontrarás frescor, ligereza; un buen maridaje desde el desayuno hasta una bandeja de sushi.

Es de los más nutritivos en antioxidantes, minerales y vitaminas, es bajo en teína, previene enfermedades hepáticas, cardiovasculares, infecciones de oídos y resfriados, el Parkinson y el Alzheimer. Ayuda a fortalecer los huesos, combatir el colesterol, el envejecimiento y el sobrepeso, incluso las caries y la artritis. Entre los japoneses, el que más propiedades tiene es el Matcha, aunque el de diario es el Sencha. Y entre los chinos, son famosos Gunpowder, Longjing y Biluochun.

Té rojo

También conocido como Pu- erh o Hei Cha, es el de los emperadores, según sus productores chinos, que lo descubrieron intentando hacer más longeva la conservación del té verde mediante su fermentación. Como su cultivo es muy selecto en zonas muy concretas de la provincia china de Yunnan, el auténtico se rige por las normas de una especie de Denominación de Origen.

Se puede hallar crudo o madurado, pero en todo caso son terrosos, con un sabor como a hongo o a pescado ligeramente pasado.

Té negro

Pasa por una oxidación más larga, es el más intenso en aromas, en sabores a tostado, a cacao y a malta; y se cree que contiene más cafeína, por lo cual es perfecto para estimular los procesos inmunológicos y cerebrales, desde la atención y la concentración pasando por la memoria y el análisis de la información.

Es diurético y aligerará tu sensación de pesadez estomacal. De su familia india son el Darjeeling o té moscatel y el Assam. Y de procedencia china son Lapsang Souchong, Dianhong y Keemun. También hay mezclas especiadas como el Earl Grey británico y el Chai Tea.

Té blanco

Es de sabor suave, el menos procesado y más delicado de todas las variedades; su proceso es mínimo, pues solo pasa por el secado tras su recolección de las hojas más selectas y grandes del té. En China se le atribuía el poder de la eterna juventud e incluso el de la inmortalidad, por su elevada carga de antioxidantes.

Protege de enfermedades hepáticas, cancerígenas y cardiovasculares, ya que cumple con las mismas virtudes del té verde, ayuda a bajar de peso y subir el ánimo. Algunas de sus variedades son Aguja Plateada o Peonía Blanca.

Té azul u oolong

Lleva un proceso de semifermentación y sus hojas pueden tener más o menos tiempo de oxidación, lo cual cambia los sabores, dejándolo a medio cambio entre el verde y el rojo. Los azules, cuanto menos se oxidan, más dulces y florales resultan. Y viceversa, cuanto más tiempo de oxidación, más intensos. Por eso es un té para ya iniciados, porque te revolucionará el paladar con diferentes matices.

Acelera el metabolismo, aminora el coelsterol LDL en sangre, y por lo tanto, protege de enfermedades cardiovasculares, es antioxidante y mejora la epidermis, además de la digestión. Variedades suyas son Da Hong Pao, Tieguanyin y Jinxuan.

Té amarillo

Es una rara variedad china que surge de una baja oxidación en paquetitos de papel y tela, humedecidos por un tratamiento con vapor, de forma que queda amarillo y más suave y ligero que el verde, más sutil, por lo cual es más caro. Te ayudará a concentrarte y a estudiar, es rico en flúor, diurético, revitalizante y antioxidante. Tiene derivados como Junshan Yinzhen y Huoshan Huangya.

Fuente: El diario

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