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Quiénes son los misteriosos dueños de las grúas porteñas y sus vínculos con Moyano

La semana pasada la Legislatura porteña aumentó el territorio donde podrán operar las grúas en la Ciudad de Buenos Aires; cuáles son las dos empresas que tienen el negocio desde 1997, quiénes son sus dueños y el rol del misterioso Bernardo Pérez, cercano al líder Camionero

miércoles 25 de noviembre de 2020 - 10:44 am

$ 3000 por acarreo. 1000 autos acarreados en promedio por día en la Ciudad de Buenos Aires. Basta una simple multiplicación para dar con los millones de pesos anuales que genera este servicio en el territorio porteño.

Sin embargo, este no es un negocio que tenga al Estado porteño como único beneficiario. Detrás de estos números multimillonarios se esconden dos empresas, Dakota SA y BRD SAICFI, que son muy poco conocidas entre los porteños.

Con una licitación vencida desde el 2001, estas dos compañías siguen prestando el servicio de acarreo de grúas en la Ciudad de Buenos Aires gracias a sus contactos con la esfera gubernamental porteña y sus hilos casi invisibles con el poder sindical.

El pasado 19 de noviembre, el Ejecutivo porteño ordenó a sus legisladores aprobar una ampliación del terreno de operaciones de las grúas. Actualmente, Dakota SA y BRD SAIFICI se dividen en dos el espacio de cobertura, con la calle Viamonte como límite geográfico. A partir de los recientes cambios aprobados en la Legislatura de la Ciudad, se sumará una zona más a las actuales.

Todo indica que esta “ampliación” será una forma de garantizar la continuidad a las actuales dos empresas, que tienen el servicio de acarreo desde 1997. “Suman una zona para agregar a algún jugador más, pero dejarle los beneficios a las actuales empresas”, analizó una fuente legislativa en diálogo con NEXOFIN. Y agregó: “Es cambiar para que nada cambie”.

Para entender el trato privilegiado que el Gobierno porteño le ofrenda a estas dos empresas, es necesario indagar en  los padrinos políticos que actúan en las sombras. Es aquí donde aparece el nombre del líder Camionero, Hugo Moyano.

Por cada grúa que recorre la Ciudad hay tres trabajadores: dos del sindicato de Camioneros y un agente de tránsito que pertenece a la planta del Estado. En total, entre cuatro y seis afiliados al sindicato de Moyano por grúa, de acuerdo a la cantidad de turnos por los que circulan.

Otro dato curioso que cristaliza el trato preferencial que reciben estas empresas: anualmente, pagan un cánon irrisorio al Gobierno porteño para prestar este servicio y es el propio Estado de la Ciudad el que se hace cargo de los costos del personal y de infraestructura. Todo ganancia para estas dos empresas.

El misterioso Bernardo Pérez

En el caso de Dakota, la cara visible es el empresario Marcelo Violante, mientras que detrás de BRD SAIFICI se encuentran Ricardo Chiantore y Bernardo Marcelo Pérez.

Según pudo reconstruir NEXOFIN, uno de los dueños de BRD SAICFI, Bernardo Marcelo Pérez, fue monotributista hasta 2014, inscrito en una de las categorías más bajas que ofrece la AFIP a los pequeños contribuyentes. En los últimos años decidió ordenar su situación impositiva y ya figura en el padrón de Autónomos.

Más allá de esta contradicción entre su situación fiscal y los ingresos que cosecha año a año por su rol al frente de la empresa de grúas porteña, Pérez es un empresario que llama la atención por su cercanía con Hugo Moyano.

En 2018, Infobae citó “fuentes del Gobierno, de la Legislatura porteña y del sindicalismo” que coincidieron en que el misterioso Pérez “tiene una estrechísima vinculación con Moyano”.

Incluso, una fuente citada en el artículo firmado por el periodista Federico Mayol afirmó: “Pérez habla empoderado por Hugo”. “El empresario, hábil en el lobby político, se mostró junto al gremialista, del mismo lado de la mesa, en innumerables reuniones con dirigentes porteños. En el universo Moyano, los intereses empresariales y sindicales viajan muchas veces en el mismo camión”, publicó el mencionado sitio en 2018, desnudando así los vínculos entre Bernardo Pérez y el sindicalista, cuya sombra se extiende sobre cada grúa que circula en la Ciudad.

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