Salud

Parabenos, sulfatos y siliconas: por qué tienen mala fama

Qué hay de cierto y qué no según estudios científicos

miércoles 2 de diciembre de 2020 - 7:20 am

Existen muchas dudas en torno de estos ingredientes usados por largo tiempo en la creación de hidratantes y tratamientos de belleza. Pero también en otras industrias, como la de alimentos o incluso la farmacéutica.

En cuanto a los parabenos, se usan en cosmética como conservantes y hacen que un producto dure un tiempo determinado, el cual siempre está indicado en la etiqueta. Se trata de un ingrediente usado de manera segura desde hace casi 100 años.

La principal preocupación respecto a su uso  es que puedan tener un efecto similar al de los estrógenos, hormonas sexuales femeninas.

Se hicieron cientos de estudios para tratar de encontrar alguna relación entre el cáncer y el empleo de parabenos en artículos de belleza. Lo cierto es que todas las investigaciones científicas llevadas a cabo hasta la fecha han rechazado esta relación. La evidencia dice que estas sustancias químicas empleadas en el campo de la cosmética son seguras. Además, al considerar su amplio uso, las reacciones alérgicas que producen suelen ser muy pocas.

Sobre los sulfatos, se trata de tensioactivos, cuya característica principal es eliminar la suciedad que se acumula en la piel y pelo, ya que el agua por sí sola no lo puede hacer. Éstos son capaces de atrapar y deshacerse de la grasa presente en el cuerpo y la melena. Encapsulan la suciedad y así es arrastrada con facilidad durante el enjuagado.

¿Por qué la mala fama? Algunos pueden irritar la dermis. Los más usados en artículos beauty son el sodium lauryl sulfate (SLS), sodium laureth sulfate (SLES), sodium coco sulfate (SCS) y Coco Glucoside.

Los productos cosméticos de limpieza no se encuentran formados solamente por agua y tensioactivos, sino que presentan toda una serie de ingredientes que en su conjunto contribuyen a crear fórmulas buenas y seguras. Así que no habría que dar por hecho la agresividad de un producto cosmético sólo por los tensioactivos que lleva, porque lo importante siempre será valorar la composición completa.

Por eso también existen limpiadores de cara, cuerpo y shampoos con sulfatos formulados, por ejemplo, para una piel o cuero cabelludo sensible o con dermatitis. Esto se debe a que la fórmula permite limpiar, al mismo tiempo que hidrata, calma y alivia la irritación de la dermis, gracias a la presencia de algunas otras sustancias.

Por otro lado, las siliconas son ingredientes que contienen silicio. Ayudan a mejorar el aspecto de la piel y el pelo, y se usan en cosmética de color, como en cosméticos. Son emolientes, hidratan y crean un film o una capa que protege de posibles agresiones externas, cambios de temperatura, entre otras cosas. Además, dejan la melena más suave, brillante y evitan el encrespamiento. Tienen una textura ligera, no pegajosa, y dejan una sensación agradable.

¿Los motivos por lo que se las rechaza? Evitar el efecto build up, que significa que se acumulan, pudiendo llegar a apelmazar las hebras o a dar la sensación de pelo sucio. Sin embargo, éstas no se quedan para siempre en la melena, pues cualquier shampoo con tensioactivos es capaz de eliminarlas.

Se dice que tapan los poros, pero no es verdad y no pasa nada por usar productos con siliconas en la dermis, lo que tenés que hacer es desmaquillarla y limpiarla correctamente todas las noches.

Muchas siliconas son fácilmente biodegradables, no obstante, es cierto que otras pueden persistir en el ambiente durante años, como las insolubles. La preocupación por su posible impacto en el medio acuático es reciente, y por eso no existen suficientes investigaciones científicas al respecto.

Fuente: Vanidades

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