Coronavirus

Confirman el procesamiento y embargo de $ 50 millones al joven que fue con coronavirus a un cumpleaños de 15

Eric Torales había llegado de EE.UU. y no hizo la cuarentena impuesta para quienes llegaban del exterior. La justicia desestimó la existencia de otros focos de contagio en la fiesta.

miércoles 11 de noviembre de 2020 - 11:31 am

La Cámara Federal de San Martín confirmó el procesamiento y embargo por 50 millones de pesos para el joven que, en marzo pasado, fue a una fiesta de 15 años en la localidad bonaerense de Moreno tras haber llegado de Estados Unidos, y contagió coronavirus a varios invitados, entre ellos su abuelo, que falleció.

El acusado es Eric Torales quien, quien quedó camino a ser enviado a juicio oral acusado de propagar una enfermedad “peligrosa y contagiosa de modo culposo, agravado por el resultado de enfermedad y muerte”, según el fallo del Tribunal de Apelaciones.

Torales tuvo una actitud “imprudente y negligente”, según consignaron los camaristas, cuando concurrió a una fiesta de 15 en el salón “Alma de Hornero” en Moreno, donde hubo cien invitados más el personal que trabajó en el lugar.

Para dicha fecha, aun estaban permitidos los eventos masivos, no obstante, regia una disposición del Poder Ejecutivo a través del decreto 260/2020 que exigía un “aislamiento obligatorio” de 15 días a todos los viajeros llegados desde el exterior para “evitar la introducción y/o propagación de la pandemia Covid 19”.

Torales había vuelto de vacaciones desde Estados Unidos y “estaba comprendido dentro de esa prohibición”, remarcó la Cámara.

“Generó las circunstancias adecuadas para poner en riesgo la salud pública”, concluyeron los camaristas sobre el acusado, quien estuvo internado y ahora permanece en libertad. Dos días después de la fiesta dio positivo para coronavirus.

Los jueces Juan Pablo Salas, Marcelo Fernández y Marcos Morán confirmaron el procesamiento y el embargo, fijado para cumplir con eventuales demandas civiles que puedan presentar asistentes al evento.

La defensa del joven argumentó que desconocía por completo ser portador del virus, que no tenía síntomas y aludió a la “posibilidad de que hubiera otros focos de contagio en el mismo evento”, algo que la Cámara descartó.

Para los camaristas el riesgo “era conocido por el imputado, no sólo por la difusión pública de la situación a nivel mundial, sino porque también implicaba un protocolo distinto al momento de su arribo al país”, que incluyó completar una declaración jurada en el aeropuerto de Ezeiza.

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