Salud

Cómo evitar que se irrite la piel al depilarse

Qué hacer antes, durante y después para no lastimarla

miércoles 18 de noviembre de 2020 - 7:10 am

Afeitarse o depilarse es una forma rápida e indolora de quitar el vello de alguna zona del cuerpo. Lo cierto es que pasar una cuchilla por tu piel repetidas veces acaba provocando una irritación bastante molesta. Al rasurarte podés pegar pequeños tirones de pelo y estás exponiendo tu dermis a un roce constante.

Pero hay una serie de acciones a tener en cuenta antes y después del afeitado que pueden ayudar a prevenir la irritación o a calmarla una vez que ha aparecido, y evitar los granitos que suelen aparecer.

Antes

Elegí una buena cuchilla que asegure una pasada limpia, con las cuchillas bien afiladas y nunca reutilices más de tres veces las desechables. Podés rociar la parte del cuerpo que te vayas a depilar con un poco de agua caliente para que los poros de la piel se abran y el vello se corte más fácilmente, sin tirones.

Otro aspecto radica en la lubricación. Usá crema de afeitar para que la cuchilla se deslice de forma sencilla, lo que evitará que aparezca la irritación que provoca la fricción de cualquier objeto por la piel seca. En su defecto, podés usar jabón e incluso crema hidratante, pero nunca será suficiente solo con las bandas de gel que las cuchillas desechables suelen incluir, ya que generará un sarpullido.

Durante

Si bien muchos consideran que lo mejor para depilarse es hacerlo a contrapelo, lo cierto es que tu piel agradecerá que te afeites en el mismo sentido en el que crece el pelo. Aunque la primera opción es más rápida, también es mucho más agresiva con tu piel y la dejará sensible y dolorida. Tampoco debés dar muchas pasadas por la misma zona, algo muy relacionado con la calidad de la cuchilla: cuanto más nueva sea, más afiladas estarán sus hojas y menos pasadas harán falta. Del mismo modo, evitá ejercer demasiada presión sobre la piel, ya que si te pasás apretando podés provocarte un corte.

Después

Lo ideal es que limpies los restos de espuma o gel que quedan en la piel después del afeitado con agua fría o templada, para calmar el ardor que suele provocar el rasurado y cerrar el poro de la piel. A la hora de secarte, no aprietes mucho la toalla sobre la zona afeitada y tampoco la arrastres, sino que debés dar pequeños toques para eliminar el exceso de agua. Por último, hidratá bien con una buena crema o loción que le permita recuperarse y evitar la irritación. En los días posteriores, y dependiendo de la zona que se ha depilado, también se recomienda exfoliar con una esponja o gel especial, que ayudará a prevenir la aparición de pelos enquistados, que pueden convertirse en una complicación mayor si no se tratan a tiempo.

Fuente: Bekia

COMENTARIOS