Rusia

El fin de una era: Vladimir Putin tendría Parkinson y evaluaría dejar el poder en Rusia

La idea también tomó fuerza tras la redacción de una ley que lo convertiría en senador vitalicio.

viernes 6 de noviembre de 2020 - 11:25 am

Un día agitado para la política internacional: con Joe Biden a punto de ganar la presidencia de EEUU se suma la noticia de que Vladimir Putin, presidente de la Federación de Rusia tendría una enfermedad neurodegenerativa y evaluaría dejar el poder en 2021, influido por su entorno más íntimo. La noticia fue revelada por medios ingleses que mantuvieron contacto allegados al mandatario ruso.

La medida, que de confirmarse retumbaría en todo el mundo, estaría motivada por su pareja Alina Kabaeva, una ex gimnasta de 37 años.

De acuerdo a observadores que analizaron los pasos del líder ruso en los últimos meses, vieron rasgos que podrían coincidir con la enfermedad de Parkinson, un mal que afecta la conexión neuronal con los músculos del cuerpo, lo que se traduce en movimientos incontrolados por parte del paciente. Las imágenes recientes del presidente ruso muestran que sus piernas parecen estar en constante movimiento. Además, notaron que cada vez que se sienta parece sentir dolor y tenía que ayudarse agarrándose de los apoyabrazos, de acuerdo al medio británico.

La noticia aparece en un momento en el que Putin esta preparando el escenario para cuando renuncie a su histórico cargo como mandatario ruso: En los últimos días se redactaron leyes para convertirlo en senador vitalicio. De esta manera, el ex lider de la KGB busca mantener su influencia y poder político, pese a no estar mas en el poder, y garantizarse inmunidad parlamentaria de por vida a fin de que ninguna denuncia en su contra pueda afectarlo.

El científico político de Moscú, el profesor Valery Solovei, alimentó las sospechas al asegurar que Alina lo estaba presionando para que renunciara junto con sus hijas Maria Vorontsova, de 35 años, Katerina Tikhonova, de 34. “Hay una familia, tiene una gran influencia en él. Tiene la intención de hacer públicos sus planes de entrega en enero”, sostuvo.

No es la primera vez que se vincula a Putin con la enfermedad de Parkinson. En 2015 las especulaciones crecieron, luego de que un grupo de investigadores del Centro Médico de la Universidad de Radboud, Nijmegen, Países Bajos alertaran por su forma rígida de caminar y porque mantenía uno de sus brazos pegado al cuerpo, sin moverlo. En esa oportunidad, el Kremlin intentó despejar las dudas diciendo que se trataba de su marcha marcial aprendida en sus años como espía de la KGB. Sin embargo, aquellas explicaciones no convencieron a quienes veían un supuesto deterioro en la salud del líder ruso.

En esta ocasión, nuevamente el Kremlin desmintió la versión ofrecida por el diario inglés que ya replicó en varias agencias del mundo y en los Estados Unidos. El portavoz y subjefe de gabinete, Dmitry Peskov, insistió en que Putin se encontraba en “excelente salud” y desestimó las afirmaciones del Parkinson como “una completa tontería”. Cuando se le consultó si el presidente planeaba dimitir en un futuro próximo, como había sugerido Solovei, Peskov respondió que no, según la agencia Reuters.

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