Denuncia por violencia

Larroque, complicado por encubrimiento en un caso de tortura seguida de muerte en un Instituto de menores

La documentación fue elevada por la Comisión Provincial por la Memoria e incluyó la firma del premio Nobel, Adolfo Pérez Esquivel.

jueves 5 de noviembre de 2020 - 11:17 am

El hecho ocurrió el feriado del 12 de octubre, cuando un grupo de cinco internos del pabellón izquierdo se acercaron al sector escuela del Instituto de Menores Almafuerte, donde se encuentran jóvenes con causas penales, para acceder a una computadora a través de la cual pueden comunicarse con sus familiares vía Facebook.

Dado que la conexión es de baja calidad, las comunicaciones –permitidas por las autoridades- se dieron de forma interrumpida. Cerca de las quince horas, cinco asistentes de minoridad se acercaron para ordenarles que vuelvan a las celdas. Cuatro internos salieron, pero Saucedo pidió quedarse dado que aún no había logrado entablar comunicación con sus familiares, informa RealPolitik.

En respuesta, uno de los custodios del centro intentó levantarlo de la silla por la fuerza, lo que originó una discusión que terminó con una feroz golpiza de los guardas hacia el joven interno, dejándolo inconsciente. Según testimonios brindados a RealPolitik, lo retiraron del aula con el método del “criqueo”, que consiste en que uno de los custodios le presiona el cuello hasta ahorcarlo, mientras el resto lo sujeta de las manos y las piernas.

Según informaron a dicho medio, “lo sacaron inconsciente, como muerto, no se movía”. Tres de los jóvenes que habían estado utilizando la computadora comenzaron a reclamar a los gritos y se negaron a volver a sus celdas hasta no ver a Saucedo con sus propios ojos. En aquel momento, un grupo de custodios volvieron con bastones y escudos y comenzaron a amenazarlos con el uso de la violencia si no volvían a sus respectivos pabellones.

En aquel momento ingresó al lugar el denunciado Serrano, quien les ordenó a los custodios que se enfrenten con los jóvenes internos. En consecuencia, se libró una violenta golpiza a los jóvenes, quienes se reunieron con Saucedo poco después. Acorde a los testimonios, “Saucedo estaba tirado, no hablaba y por orden de Serrano no le dieron comida esa noche”. A la mañana siguiente, el joven Saucedo amaneció ahorcado.

En consecuencia, la Comisión por la Memoria responsabilizó por los lamentables hechos al propio Serrano, pero también a la titular del Organismo Provincial de Niñes y Adolescencia, Eva Asprella; al subsecretario de Responsabilidad Penal Juvenil, Omar Moya; y a la directora provincial de Institutos Penales, Gabriela Tozoroni; quienes a pesar de las graves denuncias que pesan sobre Serrano, no sólo que no lo apartaron sino que además lo elevaron al cargo de director de Institutos Penales de la provincia de Buenos Aires.

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