Elecciones en Estados Unidos

El Senado: la otra batalla electoral en los Estados Unidos que aún no se define

Está en juego un tercio de la Cámara Alta y un tercio de la Baja. Los demócratas mantuvieron la mayoría en la segunda. Y si bien todavía faltan reportar distintas carreras para la primera, los republicanos también se encaminan a conservar su dominio

jueves 5 de noviembre de 2020 - 7:30 am

Junto con la presidencia, el actual proceso electoral en Estados Unidos renovará un tercio del Senado. Con 53 legisladores, el partido republicano llegaba a la noche del martes en control de la Cámara Alta, pero también tenían más bancas en juego en esta elección.

Pero a la tarde del martes, parece encaminarse a conservar su dominio. Con resultados parciales, los demócratas tendrían aseguradas 47 bancas, contra 48 de los republicanos. Todavía hay cinco bancas cuyos resultados son demasiado parejos como para declarar un ganador.

Según indica el sitio Infobae, a comienzos de la jornada, había todavía más posibilidades de un cambio de mando en el Senado, pero con el correr de las horas las chances son más remotas. En contiendas muy disputadas como las de Iowa, Alabama, Montana, Carolina del Norte y Maine, las bancas quedaron en manos republicanas.

Los demócratas deberían quedarse con al menos 3 de las 5 bancas que continúan en disputa si quieren ganar el control.

De todos modos, hubo victorias parciales concretas para el partido con Joe Biden. Por un lado, John Hickenlooper, el ex gobernador demócrata de Colorado, logró una cómoda victoria contra el senador republicano titular, Cory Garden.

De igual modo, los republicanos han confirmado en las últimas horas victorias en estados que los demócratas esperaban ganar.

¿Por qué es tan importante el Senado?

El balance final de la carrera por el Senado será fundamental para el próximo gobierno, especialmente debido a la fuerte polarización que ha marcado la política estadounidense durante la última década.

La Cámara Alta es fundamental para la aprobación de los presupuestos y de toda nueva legislación; tiene amplios poderes de investigación y es la encargada de enjuiciar y remover al presidente cuando la cámara baja eleva un impeachment.

Además, es responsable de confirmar a los nominados por el presidente para ocupar puestos altos y medios en el gobierno, así como a los jueces que integran los tribunales federales y la Corte Suprema de Justicia.

De hecho, en los últimos cuatro años fue el control del Senado el que le permitió a Trump nombrar tres magistrados para consolidar en la Corte Suprema de Justicia una mayoría de seis jueces conservadores versus tres liberales.

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