Salud

Hábitos cotidianos que atentan contra tu salud bucal

Seis acciones que pueden desgastar el esmalte u ocasionar pequeñas fracturas

miércoles 11 de noviembre de 2020 - 7:38 am

Existen algunos hábitos cotidianos, puede que involuntarios, que atentan contra nuestra sonrisa y salud bucal. Estos son seis de ellos.

Abrir envases con los dientes

Es un hábito con el que podemos fracturarlos y desgastarlos. Lo mismo ocurre al cortar cintas adhesivas u objetos similares, ya que los dientes se resienten.

Morder objetos duros

Bolígrafos, uñas, hielo e incluso escarbadientes. Existe una amplia lista de elementos cotidianos que a menudo mordemos de manera prácticamente inconsciente, aumentando el riesgo de sufrir pequeñas facturas y fomentando el desgaste dental, a la par que dolencias relacionadas como la sensibilidad dental, que debemos tratar con una pasta dentífrica especial.

Abusar de los refrescos carbonatados

Este tipo de bebidas contienen una elevada concentración de azúcar y especialmente de ácidos (fosfórico, cítrico, tartárico y/o carbónico) que erosionan la capa protectora del diente. Su consumo habitual (sobre todo a edades tempranas) puede desencadenar pérdida de esmalte, mayor exposición de la dentina y sensibilidad dental y una mayor propensión a padecer caries y otras infecciones.

Tomar demasiado té/café

Sabemos que el tabaco daña los dientes pero el café y el té no sólo los amarillean sino que también pueden dañar el esmalte dental, por lo que es recomendable limitar su consumo.

Cepillarse los dientes justo después de comer

Al comer o beber algo ácido el pH de la boca disminuye y aumenta el nivel de acidez, por lo que si nos cepillamos inmediatamente después potenciaremos el efecto negativo del ácido sobre los dientes, ya que lo frotaremos contra ellos y lo esparciremos por toda la cavidad. En cambio, si lo hacemos pasados 30 minutos daremos tiempo a que la saliva disminuya la acidez de los alimentos.

Amortizar demasiado el cepillo

El periodo de vida de un cepillo termina a los tres meses. El motivo principal es que, con el tiempo, las cerdas acumulan una gran cantidad de bacterias y se desgastan, perdiendo efectividad a la hora de eliminar la placa, uno de las principales causantes de la sensibilidad dental.

Fuente: Vivir más y mejor

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