Buquebús

“Son unos estafadores”: pasajeros argentinos, furiosos con Buquebús

Matías Ferrari

Jefe de Redacción en Nexofin. Licenciado en Ciencias de la Comunicación Social (UBA).

Aunque las fronteras están cerradas para el ingreso de extranjeros a Uruguay, la empresa no cesó en su intención de buscar interesados en viajar a Uruguay; los pasajeros, tras la prohibición gubernamental impuesta por Lacalle Pou, se encontraron con la sorpresa de que un 30% del dinero se lo quedaba la compañía y el 70% restante tardan cuatro meses en devolverlo

miércoles 4 de noviembre de 2020 - 4:16 pm

“Siguen haciendo promoción en redes sociales para vender pasajes en época de verano aún cuando las fronteras van a estar cerradas toda la temporada. Y aquellos que compramos antes de que se conociera la decisión de mantener las fronteras cerradas, nos desayunamos con que no te devuelven el 100% del precio del pasaje y que lo que te devuelven te lo patean 120 días, son unos estafadores”, se quejó, en diálogo con NEXOFIN, Santiago, uno de los tantos afectados por las políticas de cambio de la empresa argentino-uruguaya Buquebús.

Este medio confirmó que la denuncia de este pasajero era cierta: en la web de Buquebús actualmente pueden comprarse pasajes a Uruguay para la temporada estival y en ningún momento la compañía advierte sobre las nulas chances de entrar al territorio uruguayo en esas fechas.

¿Pero qué gana la empresa vendiendo pasajes que luego no podrá brindar? En la mala experiencia de los clientes pareciera estar parte de la respuesta.

María Paula, otra de las damnificadas contactadas por este medio, ahondó: “Yo compré los pasajes en septiembre pasado porque estaban de súper oferta. Al pedir la devolución, te aclaran que te dan sólo el 70% del valor del pasaje y pueden tardar ¡hasta cuatro meses sólo en contestarte desde el Departamento de Ventas!“.

Y agregó: “El negocio de ellos no sólo está en financiarse con el dinero de los pasajeros que no viajan, sino que obtienen una ganancia del 30% de todos los pasajes devueltos, sin haber prestado un sólo servicio a cambio”.

Al pedir el reintegro del dinero, desde la propia empresa reconocen que son cientos los pedidos que reciben de devolución. “Debido a la situación de público conocimiento ocasionadas por las restricciones impuestas por el gobierno nacional en torno al avance del COVID-19, estamos recibiendo un gran caudal de solicitudes. Para ser más eficientes y dar un servicio más ágil, con este email le hacemos saber que su planteo fue derivado al Departamento de Devoluciones. Le informamos que dicho sector se contactará con Ud. en un plazo de 120 días”, explican desde la compañía ante cada pedido de devolución, según pudo confirmar este medio.

Sin embargo, este período de espera de 120 días para el reintegro del dinero sólo es informado al momento de solicitar la devolución y no figura en ninguna letra chica del contrato de compra, según pudo confirmar NEXOFIN. “Uno entabla contacto vía mail con una persona que le explica las opciones, pero nunca te aclara que van a demorar 120 días den devolverte la plata”, agregó Santiago.

Buquebús ofrece dos opciones a quienes no puedan usar los pasajes: o devolver un 70% del dinero en un lapso de cuatro meses, o bien dejar el traslado abierto, a la espera de que se pueda ingresar al país vecino.

Sin embargo, la posibilidad de dejar abierto el pasaje tiene una letra chica más: si un pasajero aprovechó una de las tantas promociones que sacó Buquebús en estos meses y decide esperar a que las fronteras abran, deberá hacerse cargo de la diferencia entre el precio que pagó al comprarlo inicialmente y el precio al que se encuentre el pasaje al momento de viajar. De esta manera, si lo compró con una promoción, probablemente en unos meses deba pagar hasta tres veces más por el mismo pasaje para poder hacer uso del mismo.

“A mi me pasó de que me ofrecieran ‘dejarlo abierto’ y en realidad es dejarles la plata a la empresa para que se sigan financiando, mientras uno ve cómo se licúa el precio del pasaje. Para cuando se pueda usar, uno tiene que poner una diferencia muy grande para viajar”, resumió Paula.

 

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