Fórmula 1

Hamilton triunfó y Mercedes festejó el campeonato de constructores

En una carrera con varios imprevistos la escudería más exitosa de esta década consiguió su séptimo título consecutivo y rompió el récord. Completaron el podio Valtteri Bottas y Daniel Ricciardo

Por: @ZetaZalazar

Tras 14 años la Fórmula 1 volvió a Imola para el Gran Premio Emilia Romagna y el circuito confirmó que, a pesar de haber sido utilizado en un calendario modificado por la pandemia de Coronavirus, merece su lugar en el automovilismo. Cinco pilotos quedaron fuera de carrera, incluido Max Verstappen, que siempre es candidato. 

La largada fue limpia y Verstappen se destacó al superar a Lewis Hamilton, que había clasificado segundo. Valtteri Bottas aprovechó para sacar una ventaja que le duró varias vueltas. Pierre Gasly había igualado su mejor posición de arranque pero en su lado de la pista se topó con un lento Hamilton y Daniel Ricciardo lo supo usar a su favor para ponerse cuarto.

Después de la primera vuelta Lance Stroll tuvo que ir a los pits a cambiar su alerón delantero y quedó fuera de las posiciones importantes. Más tarde protagonizó el papelón del día cuando en su segunda parada en boxes entró demasiado rápido y chocó al mecánico encargado de levantar el auto, revolcándolo por el suelo. Un desastre. 

Para Gasly todo fue de mal en peor. Perdió un lugar en el inicio de la carrera pero seguía como candidato a sumar buenas unidades. Pero en la novena vuelta le notificaron desde la ingeniería del equipo que tenía que retirar el auto de la carrera por una “situación terminal” que había que resolver de inmediato. 

En Mercedes quedó claro una vez más quién manda. Hamilton estaba tercero y Verstappen había primereado el cambio de neumáticos complicando la estrategia para Bottas. El actual campeón sacó pecho y pidió que lo dejaran correr sin parar. Tras el paso por boxes Valtteri y Max quedaron atrapados en el tráfico y Lewis voló. 

Así, logró sacar una diferencia que le permitiría competir por el primer puesto. Pero además de su innegable talento, una vez más tuvo un poco de ayuda. Esteban Ocon tuvo que dejar el auto a un costado de la pista en el giro n° 30. Con esto, se dispuso un coche de seguridad virtual para retirar al Renault. Momento perfecto para que Lewis cambie sus neumáticos y se asegure la punta. 

Verstappen también hizo gala de su habilidad y a bordo de un Red Bull que en sus manos demuestra mucha capacidad, le ganó la puja a Bottas y se puso segundo. Pero en breves minutos pasó de la alegría a la amargura. A poco más de diez vueltas de que termine la carrera, uno de sus neumáticos traseros se reventó y quedó afuera. 

Con el holandés fuera Checo Pérez, que tuvo un mal sábado pero estaba haciendo una labor perfecta en la jornada de hoy, se subió al último cupo del podio. Latinoamérica estaba ya festejando pero una decisión muy debatible de Racing Point le quitó la felicidad. Con el Safety Car necesario para sacar el Red Bull pinchado de la pista, mandaron a Pérez a poner cubiertas livianas (quién sabrá por qué) y perdió su lugar en la foto final. 

Kevin Magnussen se vio obligado a retirarse de la carrera por un fuerte dolor de cabeza, producido (según le dijo a su ingeniero) por el repetitivo impacto de su casco con el asiento al pasar los cambios. Por su parte, George Russell estaba una vez más en posición de puntos cuando, en la caravana del coche de seguridad, perdió el control y se estampó contra una de las vallas.

En el relanzamiento con seis vueltas por delante todo fue adrenalina. Daniil Kvyat puso compuestos livianos y subió hasta el cuarto puesto, un final totalmente imprevisto para el ruso de Alpha Tauri. Por su parte, Alexander Albon sigue probando no estar a la altura del equipo al que representa. Checo Pérez lo pasó con maestría y en la disputa el joven de Red Bull perdió el control de su auto: Terminó último 

Con el resultado de hoy, la escudería Mercedes se aseguró el campeonato de constructores 2020. El séptimo consecutivo y también el récord de más títulos de equipo seguidos, superando los seis que ganó Ferrari con Michael Schumacher. El liderazgo de su Director Ejecutivo Toto Wolff, el trabajo incansable de sus ingenieros, la capacidad de innovación, la adaptabilidad y varios elementos más convirtieron a Mercedes en el equipo clave de la década.

EL SEMÁFORO: 

El mejor: Lewis Hamilton. A veces da la sensación de que sólo gana por el auto que tiene. Hoy no fue el caso, dio cátedra. 

El peor: Alexander Albon. Más allá del papelón de Lance Stroll, Albon comete errores cuando su equipo más lo necesita. No está a la altura. 

Factor X: Daniil Kvyat. Callado, los durmió a todos con las cubiertas suaves en el último relanzamiento y terminó cuarto en un Alpha Tauri. 

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