China

Avance chino: La pesada huella de Xi Jinping se siente cada vez más en la Argentina

Desde inversiones en Vaca Muerta, pasando por telefonías hasta empresas agroexportadoras. Argentina profundiza su dependencia económica con China, qué consecuencias puede traer a futuro.

jueves 29 de octubre de 2020 - 11:08 am

China viene desempeñando una agresiva diplomacia basada en la erogación de prestamos e inversiones en el extranjero con motivo de proyectar su influencia hacia al exterior. El ritmo sostenido al que se venia desempeñando esta política se vio alterada por la pandemia del Coronavirus. Y es que a raíz de el deterioro de la imagen de China en el mundo, al atribuirle la responsabilidad de no haber evitado el esparcimiento del virus por todo el planeta, y los severos problemas económicos que trajo para las economías no desarrolladas, el Gigante Asiático vio la obligación/oportunidad de profundizar esta política de préstamos e inversiones en el exterior. La razon: comprar voluntades y modificar percepciones.

Con su “patio trasero” (Sudeste Asiático) completamente dependiente de la economía china, el Secretario general del Comité Central del Partido Comunista de China, Xi Jinping, está moviendo sus fichas para Latinoamérica. Casualmente, el “patio trasero” de su rival, Estados Unidos. La región no está solamente en la estrategia de China como una mas en la que proyectar su influencia. Latinoamérica es muy rica en recursos, necesarios para que la economía del Gigante Asiático continué creciendo.

China ya pisa fuerte en la región: se ha transformado en el principal socio económico de Venezuela, Ecuador y Bolivia explotando recursos tan preciados como el Petroleo y el litio. Argentina no es pasado por alto y está en el radar de las garras del Partido Comunista Chino con promesas de inversión en Vaca Muerta, la instalación de la Polémica red 5G de Huawei, y préstamos para aliviar la situación financiera del país.

Si bien la gestión de Mauricio Macri también se entregó a Beijing, con la llegada de Alberto Fernandez al poder los vínculos se estrecharon aun mas. Las conversaciones son llevadas adelante por la Embajada de China en Buenos Aires. Es su principal enviado, Zou Xiaoli, quien protagoniza las cumbres y las recomendaciones. Tiene delegados para las áreas comerciales y de negocios, pero prefiere ser él quien levanta el teléfono para sugerir preferencias. Incluso es quien firma las cartas de queja a los medios por sus artículos.

El gobierno Chino se disputa con otras empresas occidentales la instalación de su red 5G de Huawei. Si la corporación tecnológica pudiera hacer pie en la Argentina, sería un triunfo de Xi Jinping por sobre los países desarrollados de occidente que comenzaron a desconfiar y a darle la espalda a su propuesta. Los vecinos argentinos no están convencidos: Brasil ya puso en duda a Huawei; Uruguay, Paraguay, Ecuador y Colombia parecen más decididos por otras opciones; Chile votó un plebiscito por la reforma constitucional, pero no tiñó su bandera de rojo. Bolivia, de la mano del flamante presidente Luis Arce, es una incógnita: ¿continuará todos los caminos que inició Evo Morales o impondrá su sello?

Otro de sus proyectos es nuclear. Se trata -entre otros- de Atucha III, en Zárate. El programa despierta desconfianza entre varios especialistas. Pero sobre todo podría dejar sin energía a gran parte del territorio que dependa de ella. Desde la lejana capital china podría amenazar con desactivar el reactor si el gobierno argentino no actúa diplomaticamente como los asiáticos esperaran. La letra chica no es muy atendida por los Gobiernos latinoamericanos, más preocupados por las urgencias presentes que por el futuro de sus habitantes.

China también ha coqueteado con comprar la empresa Vicentín. De hacerlo sería la segunda empresa que poseerían los asiáticos en el mercado de granos argentino y controlarían el 20% del mercado.

Durante el gobierno de la expresidente Cristina Kirchner, los beneficios economicos y comerciales que obtuvo de China se pagaron muy caro: a cambio China logró instalar la primera base de observación astronómica fuera de su nación. Es la Estación de Espacio Lejano que responde Administración Espacial Nacional China, controlada por el Ejército. Resulta muy inocente creer que esa base militar tenga semejante tecnología de avanzada y una antena de dimensiones imperiales de 40 metros para observar estrellas y constelaciones. Cabe destacar que el gobierno argentino no tiene acceso al predio para controlar que tipo de tareas se realizan.

“Van por todo, en serio”, advierte un empresario europeo preocupado por el avance de sus competidores. El hombre de negocios nacido en Francia fue testigo de cómo un enviado diplomático del consulado chino hacía lobby para que se instalara una planta de contenedores propia en el puerto de San Pedro. “Llegó con sus guardaespaldas y toda su comitiva en auto hasta ahí… se supone que son los encargados de emitir las visas, no de cerrar negocios”, aseguró a Infobae.

Si China aprovecha la crisis de COVID-19 en el momento de desesperación de Argentina será tentador para el Gobierno actual aceptar la oferta. Tal vez sea difícil decir stop si las condiciones no transparentes de China comprometen demasiado la soberanía de Argentina. Y Argentina es solo uno de los muchos países que se enfrentarán a decisiones tan difíciles”, sostiene Evan Ellis, investigador de Estudios Latinoamericanos del Colegio de Guerra del Ejército de los Estados en su análisis.

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