Salud

Qué tipos de barriga hay y cómo reducirla

Qué genera la acumulación de grasa o hinchazón en esa zona

jueves 5 de noviembre de 2020 - 7:52 am

Comer es un placer, pero a veces tiene sus consecuencias. Una de ellas, cuando se hace en exceso o en forma errónea, es la acumulación de la grasa en la zona del vientre, que puede ser subcutánea o visceral. La primera es la que se acumula debajo de la piel y la segunda, la que lo hace alrededor de los órganos.

Normalmente la barriga sale porque se produce acumulación de grasa corporal, en concreto en la zona abdominal. En general a los hombres se les acumula grasa corporal principalmente en la zona abdominal, vientre y espalda baja. En el caso de las mujeres, es mayor en la zona de cadera, muslos y piernas.

Los alimentos que lo fomentan son principalmente los ricos en grasa, azúcar o productos con alcohol. También se puede producir por un consumo de calorías totales mayores de las que gastamos. Aunque sea una alimentación saludable, si contiene más calorías de las que gastamos en nuestro día a día, podemos acumular grasa corporal.

Evitar el exceso de calorías diarias; los alimentos ricos en grasa (especialmente saturada) y azúcar (especialmente azúcar simple, añadido); fomentar el consumo de verduras y hortalizas al menos 2 veces al día y el consumo de frutas frescas, unas 3 raciones al día; consumir agua como bebida principal y prácticamente exclusiva, y fomentar la práctica de ejercicio físico, de ser posible, pautada por un entrenador titulado.

La barriga aparece debido a la acumulación de grasa a nivel abdominal, a causa del sedentarismo, obesidad o sobrepeso, y las personas que tienen un biotipo (tipo de cuerpo) endomorfo tienen más facilidad de acumular grasa que los que tienen un biotipo ectomorfo, que son muy delgadas, o mesomorfo, que tienen tendencia a aumentar masa muscular.

Los tipos de barriga más comunes son:

– Barriga de gelatina o blanda o michelines alrededor de la cintura, debido a la obesidad y sobrepeso por sedentarismo, una alimentación a base de grasas, harinas, azucares, dulces, alcohol, etc. En ocasiones, por padecer un alto nivel de ansiedad.

– Barriga cervecera. Se caracteriza por el vientre redondo, duro, voluminoso, que se hincha desde la parte superior hasta aproximadamente el pubis, parecido a un embarazo. Mayoritariamente la suelen tener más los hombres que las mujeres. Aparece por mantener malos hábitos en la alimentación, a base de grasas saturadas, demasiados hidratos de carbono y azúcares, con ingestas excesivas, horarios irregulares y con abuso en el consumo de alcohol y sal.

– Barriga por estrés. Este tipo de panza hinchada en la zona alta bajo las costillas lo suelen tener personas delgadas. En general, aparece por llevar un estilo de vida estresado, dormir mal, comer rápido, alimentación poco saludable sin horarios y exceso de bebidas estresantes.

– Barriga de las mamás. Aparece tras el parto, ya que durante el embarazo se producen cambios en el abdomen perdiendo tono muscular. Serán necesarias como mínimo 6-8 semanas para recuperar el vientre anterior al embarazo (esperando el tiempo recomendado). Si no se actúa con el ejercicio adecuado, se puede mantener este tipo de vientre durante años.

– Barriga hinchada. Aparece en el bajo vientre, suele tener un nivel bajo de grasa, se hincha debido a los cambios hormonales, como cuando las mujeres esperan el periodo menstrual. También pueden tener abdomen hinchado los que padecen enfermedades intestinales inflamatorias.

Se necesita constancia, paciencia y fuerza de voluntad para eliminarla. Personas que entrenan a menudo no siempre consiguen un vientre plano, depende también de la genética de cada persona y de que no haya un problema de salud preexistente que sea el culpable.

El entrenamiento de fuerza con pesas, máquinas o la fuerza de tu propio cuerpo o bandas elásticas es una buena opción. Por otro lado, el entrenamiento cardiovascular de alta intensidad y entrenamiento cardiovascular a intensidad ligera/moderada. Si combinamos estos tipos de entrenamientos (fuerza + HIIT + cardio), gastamos más calorías durante el entrenamiento pero también gastamos más calorías posentrenamiento; es decir, después seguimos gastando calorías.

Y además, al combinar fuerza con cardio de alta intensidad (HIIT entrenamiento a intervalos de alta intensidad) y entrenamiento cardiovascular normal del 60-70% de una frecuencia cardiaca máxima con esta fórmula, quemamos mucha grasa y elevamos al máximo el gasto calórico durante el entreno y posentreno llevando al máximo el metabolismo basal, que es el gasto calórico en reposo.

Fuente: Alimente

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