Alimentación

Cómo saber si te estás excediendo con el consumo de proteínas

Siete síntomas de que estás ingiriendo de más este macronutriente

jueves 5 de noviembre de 2020 - 7:03 am

La proteína es uno de los macronutrientes más importantes. Participa en la producción de hormonas y enzimas, aporta energía y mejora el sistema inmunológico, entre otras muchas funciones vitales. Sin embargo, comerla en exceso genera malestar y propicia consecuencias negativas.

Existen muchos elementos a considerar cuando se determina la cantidad de proteínas que se deben comer a diario, desde la frecuencia con la que hacés ejercicio hasta tu sistema digestivo. En líneas generales, la dosis diaria recomendada para hombres y mujeres adultos es de alrededor de -al menos- 50 a 62 gramos para evitar deficiencias. Otra forma de calcularlas es que deben suponer entre el 10% y el 35% de las calorías totales.

¿Qué pasa si te pasás con su consumo? Estos son siete indicadores de que estás ingiriendo demasiada proteína al día

– Estás de mal humor: Si tu estado de ánimo es negativo y te sentís irritable, la razón podría estar en un bajo consumo de carbohidratos, cuyo azúcar precisa tu cerebro para funcionar. Appostá por los carbohidratos complejos como frutas, yogur, arroz integral y avena.

– Niebla cerebral: Esta se trata de una alteración que hace que el cerebro se ponga ‘en pausa’ y se aísle de la realidad, provocando que la persona se pierda en cualquier conversación, experimente desapego emocional, sienta estrés, ansiedad y confusión y tenga miedo a que el episodio sea el preámbulo de una enfermedad mental. Esta ausencia perpetua de concentración también podría indicar que has desplazado los carbohidratos por una cantidad excesiva de proteína.

– Inestabilidad: Es probable que te sientas enfadado e impaciente si comés demasiada proteína. Esto sucede porque en una dieta elevada en proteínas y baja en carbohidratos, el nivel de azúcar en la sangre desciende y no producís suficiente serotonina que regule el estado de ánimo. Picá snacks sanos en el trabajo como el yogur griego con bayas, queso en tiras con fruta o hummus con galletas integrales, para estabilizar el azúcar en sangre y tu estado de ánimo.

– Has engordado: Es cierto que una dieta rica en proteínas puede satisfacer tu apetito y regular tu peso, pero si vas demasiado lejos con este macronutriente ganarás kilos, sobre todo si comés demasiada proteína animal o batidos de proteína, que suelen ser altos en azúcar.

– Ritmo intestinal irregular: Podrías experimentar dificultades para mantenerte regular al ir al baño, pues podría faltarte la fibra propia de verduras o granos integrales. Si percibís problemas digestivos y estreñimiento deberías tratar de consumir 25 gramos de fibra diarios de alimentos como cereales integrales, verduras y frutas.

– Tenés siempre mucha sed: Demasiada proteína puede causar deshidratación leve, puesto que los riñones trabajan horas extras para eliminar el exceso, así como los desechos de nitrógeno que se producen al metabolizarla, por lo que orinás mucho y eventualmente podés sufrir problemas renales. Aumentá el consumo de agua y bajá el de proteína.

 

– Mal aliento: Mucha carne te hará sudar y te provocará un aliento apestoso -además de mayores probabilidades de sufrir problemas como el cáncer de colon-. Este fenómeno de halitosis sucede porque cuando no comés suficientes carbohidratos, tu cuerpo comienza a usar la grasa como combustible, produciendo cetonas, que pueden hacer que tu aliento huela a quitaesmalte. Esto puede ser especialmente peligroso para los diabéticos.

Para saber cuál es la cantidad adecuada de cada nutriente que debés consumir a diario, consultá con un médico o un nutricionista para que haga un plan de alimentación adecuado a tu organismo y necesidades.

Fuente: Tic Beat

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