Psicología

Claves para detectar que se sufre de un trastorno obsesivo compulsivo

Cuáles son algunas señales de alerta

viernes 23 de octubre de 2020 - 7:11 am

Todas las personas tienen obsesiones y manías. Pero cuando empiezan a alterar la vida y el bienestar de quien las sufre podría tratarse de un trastorno obsesivo compulsivo (TOC).

Significa experimentar dos tipos de fenómenos: por un lado, pensamientos, imágenes o impulsos que son ajenos, que no se quiere tener y que tienden a ser repetitivos. Esos no son nunca de cosas buenas, sino que tienen siempre un contenido de amenaza, de que algo malo va a suceder. El trasfondo puede ser el miedo a contaminarse, la necesidad de mantener el orden o el temor a agredir a otras personas (en muchas ocasiones sexualmente), entre otros motivos frecuentes.

El otro tipo de fenómeno es el de las compulsiones que son los actos que el paciente se siente obligado a hacer para neutralizar esos pensamientos o imágenes que le vienen a la cabeza. Pueden ser motores, como lavarse las manos ante el miedo a ensuciarse o a contagiarse de una enfermedad o mentales cuando consisten en una imagen buena que neutraliza la mala, o bien una frase que el afectado se repite mentalmente.

Lo importante es entender que todo el mundo tiene pensamientos o imágenes intrusas a lo largo de la vida y en el día a día. Hay dos tipos de signos que ayudan a los psiquiatras a discernir cuándo se trata de una simple manía y cuándo se ha convertido en un trastorno: el malestar que causa y el tiempo que consume.

Se puede sospechar de la existencia de un TOC cuando el malestar empieza a ser muy extremo si intenta dejar pasar sus obsesiones y compulsiones. A otros lo que les ocurre es que no pueden terminar las cosas. Por ejemplo, repasan un correo electrónico una y otra vez para comprobar que no han escrito nada inadecuado. Al final, se les acumula el trabajo y no son capaces de terminarlo. Sus comprobaciones o rituales son cada vez más complejos y dejar de hacerlos les causaría una gran ansiedad.

La segunda señal de alerta es perder demasiado tiempo en esas comprobaciones o actos rituales como el lavado o la descontaminación, en detrimento de otros ámbitos de su vida. Cuando dedica más de una hora al día a esas acciones compulsivas es cuando se puede empezar a pensar que se trata de un TOC. Esas comprobaciones, rituales, necesidad de tener un pensamiento correcto o el miedo a agredir a otros impiden que el funcionamiento como trabajador, como pareja o lo que fuere se desarrolle normalmente.

El TOC tiene dos picos de edad de inicio: uno infantil, entre los 8 y los 12 años de edad, y otro en la juventud, entre los 18 y los 25. En los más pequeños el primer signo de alerta suele ser que dejan de hacer cosas que les gustan porque están perdiendo mucho tiempo con los rituales. Su rendimiento escolar se deteriora y no les da tiempo a entregar los deberes.

Los menores tienen un síntoma muy frecuente: el pensamiento mágico, que es la idea de que va a pasar algo malo si no hacen una determinada cosa. Se aconseja fijarse si sus hijos empiezan a realizar conductas repetitivas o que al que le encantaba hacer algo, como pintar, ahora se niega a hacerlo porque no quiere ensuciarse las manos y tener que lavárselas.

A partir de los 10-11 años también puede surgir el pensamiento de que podrían agredir sexualmente a otro niño o que podrían mantener relaciones con alguien de su familia. Suele ser en el momento en el que empiezan a despertarse hormonalmente.

El diagnóstico precoz es crucial, pero también es fundamental no alarmarse más de la cuenta. Es muy frecuente que los niños realicen conductas de repetición, como tocar alguna cosa varias veces. A veces hay un pensamiento mágico de fondo, pero muchas otras no. Ante estas conductas lo que hay que hacer es preguntarle y darle confianza para que se exprese. Sin ser punitivos y restándole importancia. Pero si esas conductas se van haciendo más complejas y está muy afectado, entonces sí es posible que valga la pena comentarlo con algún especialista para ver si necesita alguna intervención específica.

Fuente: Cuidate Plus

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