Salud

Sobrehidratación de un tatuaje: qué es y cómo prevenirla

Si bien es importante su cuidado y cicatrización, no debemos abusar de ciertas cuestiones

jueves 22 de octubre de 2020 - 7:34 am

Después de hacerte un tatuaje es imprescindible curarlo bien siguiendo las recomendaciones de los expertos para mantener tu piel saludable y el tattoo en perfecto estado. No obstante, muchos desconocen que por miedo a la falta de hidratación, hay quienes tienden a sobrehidratarlos.

Después de hacerte uno, la hidratación es esencial para que este cicatrice correctamente, sin embargo, debés ir con cuidado para no pasarte y abusar de los productos y medicamentos recomendados.

¿Cómo saber si está sobrehidratado? Se puede apreciar a simple vista, ya que aparecen granitos blanquecinos o rosáceos. Esto se debe a que el exceso de hidratación obstruye los poros y crea este sarpullido, un problema que puede acabar arruinando el tatuaje. Otros síntomas son:

– Granitos en el tatuaje

– Irritación

– Picazón

– Piel del tatuaje pelada

– Grietas en la piel

El tatuaje es una herida abierta que necesita de un cuidado preciso. Si bien es cierto que la formación de costras forma parte de los síntomas normales, hidratar demasiado la herida puede producir efectos adversos que te lleven a rascarte demasiado, ablandar las costras o arrancarlas.

Los granitos en el tatuaje no son ni síntoma de tattoo infectado ni síntoma de alergia, sino síntoma de una sobrehidratación. La aplicación de grandes dosis de pomada para la curación puede producir una sobrehidratación, algo que se debe al exceso de grasas y residuos que se acumulan sobre la herida abierta. Mirá cómo quitar la sobrehidratación:

Dejá que el tatuaje descanse

Si observás granitos, dejá de usar la crema que estás usando durante, por lo menos, las siguientes 24 horas. Pasado este día de descanso, reducí la aplicación de pomada y ponetela solo una vez al día. El objetivo es encontrar el equilibrio entre la hidratación y la curación, respetando las necesidades de la piel y evitando la aparición del sarpullido, según detalla el portal Un cómo.

Lavá el tatuaje

Lavarlo con jabón neutro y agua templada es una medida preventiva y es un paso fundamental en el proceso de curación. La piel debe mantenerse limpia para evitar la acumulación de residuos grasosos y la obstrucción.

Regulá la hidratación

Cuando vuelvas a hacer uso de la crema recomendada por los expertos, regulá bien las cantidades para que no sigan apareciendo granitos debido a la sobrehidratación. Para ello, usá menos cantidad y cubrí todo el tatuaje con solo una capa fina de crema.

Usá corticoides

Si la aparición de granitos en el tatuaje cicatrizado no se reduce, podés recurrir al uso de las pomadas con corticoides. Tienen un efecto antiinflamatorio que ayuda a revertir la situación en poco tiempo, no obstante, antes de usarlas, consultá con tu médico para ver cuál es el mejor tratamiento posible para tu caso.

Ahora que ya sabés cómo quitar la sobrehidratación, aprendé a evitarla. El proceso de curación es de entre 7 y 14 días, dependiendo del tipo de tatuaje, la ubicación, el tamaño, etc. No obstante, las recomendaciones a seguir son siempre similares.

Lo más importante es que durante los primeros días se debe tratar el tatuaje como si fuese una herida abierta. Existen diversos métodos para sanarlo, así que optá por el que se adapte mejor a tu caso:

Método tradicional: papel film

Es muy probable que al acabar el tatuaje el tatuador te envuelva la zona con papel film transparente, el cual deberás retirar pasadas 3 horas. La higiene y la seguridad son fundamentales en todo el proceso, por lo que deberás lavarte las manos antes de realizar cualquier paso.

Una vez retires el papel transparente, lavá el tatuaje con jabón neutro y agua templada, siempre con movimientos suaves para evitar dañar más la zona. Secá con papel de cocina, dando pequeños toques. No frotes directamente para no irritar la zona o hacer saltar las costras. Una vez seca, aplicá la crema específica. Poné poca cantidad y dejá que se seque al aire libre.

Durante las dos primeras noches posteriores a la realización del tatuaje, y una vez la piel haya absorbido por completo la pomada, volvé a envolver la zona con plástico transparente tipo film. Es importante realizar la envoltura una vez la piel esté completamente seca, puesto que si la hacés justo después de haber aplicado la crema podrías propiciar la aparición de los granitos.

Este proceso suele realizarse entre 3 y 4 veces al día durante dos semanas, no obstante, tu tatuador te dará los consejos necesarios para que cuides y cures tu tatuaje en particular.

Método moderno: láminas adhesivas

Este método es cada vez más popular entre los tatuadores; consiste en unas láminas autoadhesivas que protegen el tatuaje del roce y la fricción mientras lo alejan de cualquier agente externo que pueda interferir en el proceso de curación. Estas ayudan a que la piel tatuada se sane de manera natural desde el interior, puesto que ayudan a fijar las encimas y fluidos naturales del cuerpo que permiten la cicatrización de las heridas. Son películas ligeras, flexibles y transpirables que se adaptan a la perfección en cualquier zona.

Aplicar la lámina justo después de la realización del diseño y retirarla transcurridas 24 horas. Después, limpiá con jabón neutro y agua templada y secalo con papel de cocina, dando pequeños toques suaves. Una vez la piel se haya secado, aplicá la crema de cuidado específico y, cuando se seque bien, colocá de nuevo una lámina autoadhesiva.

Este proceso se suele repetir cada 24 horas durante 5 días; pasado este tiempo, lo más seguro es que el tatuador recomiende dejarlo al aire libre manteniendo una correcta hidratación con la aplicación de un poco de crema entre 3 y 4 veces al día durante dos semanas. Esto evitaría la aparición de un sarpullido.

Fuente: Un cómo

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