Analisis

Sin rumbo ni autoridad: San Lorenzo y otro escándalo con el peor saldo

Con una falta de liderazgo dirigencial y de vestuario alarmante, uno de los hermanos Romero volvió a ser protagonista de un hecho que terminó en desgracia: la lesión de Andrés Herrera

lunes 21 de septiembre de 2020 - 9:38 pm
Por Santiago Caruso (@Santiago_Caruso)

 

San Lorenzo no encuentra el rumbo. Hace ya un tiempo que reposa sobre los laureles de lo que fue algunos años atrás y los resultados de su complicada situación -tanto económica institucional como deportiva- están a la vista: pagos atrasados, cheques rechazados, equipos poco competitivos y ventas apresuradas en cifras insuficientes.

Ahora sumó un nuevo capítulo a su lista de noticias poco agradables con el denominador común de que el apellido Romero volvió a quedar en el centro de la escena. El conflicto con Diego Monarriz en Córdoba, desprolijidades en sus regresos a la Argentina luego de la cuarentena y otros episodios de menor calibre con los gemelos paraguayos de protagonistas, anunciaron que el vestuario del Ciclón está falto de liderazgo.

Lo peor sucedió el viernes pasado, cuando en una jugada de un entrenamiento táctico Ángel lesionó a su compañero Andrés Herrera. El joven de 21 años, integrante del proyecto de Fernando Batista que participará de los Juegos Olímpicos de Tokio con la Selección Argentina, sufrió la fractura del peroné izquierdo y no podrá jugar por lo que resta del 2020. Las ilusiones de un gran futbolista surgido del club, rotas.

Fabricio Coloccini, unos de los capitanes y referentes del plantel, confirmó los avisos sobre la grave ausencia de autoridad con una historia de Instagram explosiva. “(…) Un miserable obstáculo no borrará tantos sueños logrados. Y mucho menos… los que quedan por lograr”, fue una parte del texto que escribió el experimentado defensor de 38 años junto a la imagen del correntino.

Mariano Soso fue el único que tomó cartas en el asunto. Sin todavía dirigir un partido debido al contexto de pandemia, decidió separar al delantero hasta que las aguas se calmen un poco. Hubo quienes aseguraron un clima tenso durante la práctica en que se produjo el accidente y en las que le sucedieron. Los hermanos visitaron al lateral derecho este lunes y cerraron el capítulo con una foto del cónclave.

Desde la comisión directiva continúa el silencio y la incertidumbre. El presidente Marcelo Tinelli, cuyo nombre y cargo poseen un peso propio inversamente proporcional a su presencia para las cuestiones institucionales, siempre apeló a solucionar los problemas a través del diálogo. Esta vez la situación superó todo tipo de límites y alguien tendrá que tomar el mando de un club sin rumbo ni autoridad, que se sumerge solo en sus escándalos.

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